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EL MINISTERIO TEMPORAL CONVENCER

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INTRODUCCIÓN

La semana pasada aprendimos con el mensaje: JESÚS INTRODUCE AL REPRENSOR.
Hoy estudiaremos sola parte A de Juan 16:8. El cual ilustra que una de las tareas importantes del Espíritu Santo es: Convencer al mundo de pecado y llamar al arrepentimiento.
Juan 16.8 “Y cuando ÉL venga, CONVENCERÁ al mundo de PECADO, de justicia y de juicio.”

BODY

Los siguientes versículos detallan la triple función del Parácleto en cuanto a la imagen legal de Abogado y Juez
1. El Espíritu Santo convence al mundo de pecado y llama al arrepentimiento.
Juan 16.8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
“él” es una persona ¿Quién? El Espíritu Santo.
“Y cuando él venga” El Espíritu Santo no tiene que pedirle permiso a nadie para venir al mundo. Él nada mas viene.
Por cierto, hay que saber cuándo viene el Espíritu Santo o si es un espíritu maligno. Hoy mismo, hay muchos espíritus usando púlpitos y haciendo y diciendo cosas que no están en la Biblia.
1 Juan 4.1 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.”
Los cristianos debemos tener cuidado en examinar de cerca todo mensaje espiritual que encontramos. Si algunos de los lectores del apóstol Juan. ya habían estado aceptando sin sentido crítico el mensaje de los falsos maestros(Youtube-Facebook u otros) deben dejar de hacer eso inmediatamente. Deben ejercer discernimiento bíblico, así como los bereanos de quienes Lucas escribió:
“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hch. 17:11).
Los no creyentes, al tener:
“el entendimiento entenebrecido” (Ef. 4:18)
No poseen ninguna base sobre la cual evaluar varias enseñanzas que reclaman origen divino:
1 Corintios 2.14 “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”
En consecuencia son presas fáciles, muy susceptibles a la doctrina mentirosa, novedosa, nueva, y pueden ser fácilmente llevados al error. Pero los creyentes, quienes tienen la Palabra de verdad y el Espíritu de verdad, deben probar lo que oyen con lo que saben que es cierto, según se revela en las Escrituras.
Como dijo Jesús:
Mateo 4.4 “El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
Juan 16.8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
“convencerá” en griego: “elenjo” en el Nuevo Testamento significa “mostrar a alguien su pecado y llamarle al arrepentimiento”
Este verbo griego, está aún más enfocado para sugerir algo parecido a un procedimiento judicial. Cuando este verbo se utilia, quiere decir al oyente que hay una acusación por la que el acusado ha sido imputado.
elenchein” tiene al menos cinco opciones básicas de significado pero no son exactas. Por ejemplo se traduce: “probar”- “condenar”- “demostrar que está equivocado”. Es por esta amplitud que los traductores han luchado por encontrar la palabra correcta para representar este verbo griego en Juan (por ejemplo, observe lo siguiente, todas las versiones en inglés y en español no se aprecian esta diferencias: “reprender”, KJV; VERSIÓN EN INGLÉS
“convencer”, RSV VERSIÓN STANDAR REVISADA
“probar”NUEVA VERSIÓN REVISADA
“probar que está equivocado” NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL
Ninguna de las traducciones tiene el significado completo.
Juan 16.8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
El Espíritu de Dios, no ministra solo a los creyentes, también lo hace al mundo perdido. El ministerio de convicción por el Espíritu está en el mundo. Su objetivo es llevar a los pecadores al conocimiento salvador de Jesucristo.
Nadie puede salvarse sin la obra regeneradora y de convencimiento del Espíritu. La Biblia enseña que, por naturaleza, todas las personas son rebeldes a Dios y hostiles a Jesucristo:
Romanos 3:10-12 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”
Enemigos de Dios:
Romanos 5.10 “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo”
Airado con el impío:
Salmo 7.11 “Y Dios está airado contra el impío todos los días.”
El ministerio del Espíritu Santo es penetrar los corazones en pecado, vencer la resistencia de los pecadores al evangelio y llevarlos, por medio de la fe salvadora en el Señor Jesucristo, a la comunión con Dios.
Para ello, el Espíritu debe romper el poder del pecado que esclaviza a las personas:
Juan 8.34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que HACE pecado, ESCLAVO es del pecado.”
“HACE” Verbo de tiempo presente. Es decir, esta acción llamada pecado, la HACE A DIARIO. Lo HACE, pues considera al pecado como un principio de vida.
A pesar de su orgullo y sus pretensiones de libertad es ESCLAVO, es decir, está totalmente bajo el control de otro y es incapaz de librarse así mismo.
El pecado, como un capataz cruel, controla cada aspecto de la vida del incrédulo, esclaviza a la persona a:
“concupiscencias y deleites diversos” (Tit. 3:3)
“en prisión de maldad” (Hch. 8:23).
“en prisión de maldad”. El pecado es un amo muy cruel.
Proverbios 5:21-22 “Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él CONSIDERA todas sus veredas. PRENDERÁN al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.”
“considera… Prenderán”. El Señor ve todo lo que el hombre hace, y en misericordia detiene el juicio inmediato, y da al pecador tiempo para arrepentirse o para quedar atrapado en su propio pecado
El único camino para liberar a los pecadores de la garra y el castigo del pecado es unirse a la fe en Jesucristo, quien provee liberación en su muerte y resurrección:
Romanos 6.22 “Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.”
Juan 16.8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
¿Cuando? Cuando viniera en el día de Pentecostés. ¿Qué dijo Jesús?…Que el Espíritu convencería al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Note: Que pecado está en singular y no en plural. Dios ya sabe que sos pecador:
Otro ejemplo en singular:
Romanos 6.23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
¿Por qué “pecado” está en singular?
“pecado” “hamartias” (pecado)
El pecado que finalmente condena a las personas es rechazar a Cristo como Señor y Salvador, pues todos los otros se perdonan cuando las personas creen en Él para salvación. Lo afirma muy bien el exrecaudador de impuestos Mateo:
Mateo 12:31-32 “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; PERO al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.”
Pocos pasajes de la Biblia han sido más malinterpretados y malentendidos que estos dos versículos. A causa de su seriedad y su finalidad extrema es esencial comprenderlos correctamente.
Pecado aquí representa toda la gama de pensamientos y acciones inmorales e impías, mientras que blasfemia representa consciente condena y rechazo a Dios. La blasfemia es irreverencia desafiante, el pecado especialmente terrible de hablar intencional y abiertamente mal contra el Dios santo, o difamarlo:
Marcos 2.7 “¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?”
Cuando una religión dice que Jesús no es Dios, es una blasfemia. Testigos-Judíos por ejemplo. También los carismáticos, los Pentecostales cada rato blasfeman diciendo que “Dios dijo” y no es así. Por cierto, a los pente les gusta las revelaciones y ya Dios reveló en el Monte de Sinaí:
Éxodo 20.7 “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.”
No debemos usar el nombre de Dios en vano.
El castigo en el Antiguo Testamento para la blasfemia era la muerte por lapidación:
Levítico 24:16 “Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.”
En los últimos días, la blasfemia será una característica sobresaliente de quienes se oponen a Dios de manera rebelde e insolente:
Apocalipsis 16.9 “Y los hombres se quemaron con el gran calor, y BLASFEMARON el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.”
Sin embargo, En Mateo 12:31, Jesús afirma que hasta la blasfemia será perdonada, así como cualquier otro pecado es perdonado cuando la persona lo confiesa y se arrepiente de él.
Mateo 12.31 “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.”
¿Has blasfemado contra Dios?
Un incrédulo que blasfema de Dios puede ser perdonado. Pablo en 1 Timoteo 1:13-14 ,confesó que aunque había “sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador”, sin embargo fue “recibido a misericordia porque lo (hizo) por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús”
1 Timoteo 1.13-14 “habiendo yo sido antes BLASFEMO, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.”
El apóstol continúa versículo 15:
1 Timoteo 1:15“Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”
Durante el arresto de Jesús, frente a la gente que lo señalaba como un seguidor íntimo del Maestro, Pedro blasfemó de Cristo con maldiciones:
Marcos 14.71 “Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis.”
Sin embargo, Pedro fue perdonado y restaurado.
Incluso un creyente puede blasfemar, ya que cualquier pensamiento o palabra que ensucia o difama el nombre del Señor constituye blasfemia. Poner en duda la bondad, la sabiduría, la justicia, la sinceridad, el amor, o la fidelidad de Dios es una forma de blasfemia. Todo eso es perdonable por gracia. En declaraciones a los creyentes, Juan expuso:
1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”
No obstante, existe una excepción:
Observe:
Mateo 12.31b-32mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.”
La blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Incluso la persona que blasfema contra Jesús, cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado.
“Hijo del Hombre” Describe la humanidad del Señor durante la encarnación. La percepción de una persona podría no permitirle ver más que la humanidad del Señor, y si únicamente juzga mal a ese nivel y habla contra Jesús en su condición humana, tal palabra contra el Hijo del Hombre puede ser perdonada. Cuando alguien rechaza a Cristo después de haber tenido la exposición total de la evidencia de su deidad, aún podría recibir perdón por ese pecado si cree después de obtener la plenitud de la luz.
Fue difícil incluso para los discípulos tener bien presente que su Maestro era realmente el Hijo de Dios. Él comía, bebía, dormía y se cansaba exactamente igual que ellos. No solo eso, sino que muchas de las cosas que hizo simplemente no parecían reflejar la gloria y la majestad de Dios. Jesús se humilló continuamente y sirvió a otros. No tomó gloria terrenal para sí, y cuando otros trataron de obligarlo a tomarla, Él se negó a recibirla, como cuando la multitud quiso hacerlo rey después que de manera milagrosa alimentara a los cinco mil:
Juan 6.15 “Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.”
Fue aún más difícil para quienes no pertenecían al círculo íntimo de Jesús apreciar su deidad. Incluso cuando realizaba sus más grandes milagros, lo hacía sin pompa ni brillo. Jesús no siempre pareció ni actuó siquiera como un señor humano, mucho menos como el Señor divino.
No obstante, juzgar mal, menospreciar y desacreditar a Jesús desde el punto de vista de tener una revelación incompleta o una percepción inadecuada era perdonable, por malo que esto fuera. Tal como ya se mencionó, el mismo apóstol Pablo había sido la peor clase de blasfemo ignorante del Señor Jesucristo y un feroz perseguidor de la Iglesia. Y muchos de quienes habían negado y rechazado a Cristo durante su ministerio terrenal, más adelante vieron la verdad de quién era Él, pidieron perdón, y se salvaron.
Mateo 12.32 “A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.”
Pero blasfemar o hablar contra el Espíritu Santo era algo más grave e irremediable. Esto no solo reflejaba duda sino incredulidad resuelta: rechazar después de haber presenciado toda la evidencia necesaria para tener un entendimiento completo, incluso para considerar creer en Cristo. Esto era blasfemar contra Jesús en su deidad, contra el Espíritu Santo de Dios que lo habitaba y fortalecía de forma única. Reflejaba rechazo resuelto a Jesús como el Mesías, en contra de todas las pruebas y argumentos. Reflejaba ver la verdad encarnada y luego a sabiendas rechazar y condenar al Hijo de Dios. Demostraba un rechazo absoluto y permanente a creer, lo cual resultó en pérdida de oportunidad de alguna vez ser perdonado, ya sea en este siglo (Toda la historia humana)o en el venidero (toda la eternidad). Rechazar a lo que llamamos RECIBIR A CRISTO COMO SEÑOR Y SALVADOR, es imperdonable.
No hay perdón ni en la era de la historia humana ni en la era de la ETERNIDAD. El tiempo del perdón pasó. Si rechazas a Cristo, estás llamando mentiroso al Espíritu Santo, pues da testimonio de Cristo y también le estás diciendo que no me importa Jesús y quiero vivir eternamente sin Él.
En los tiempos de Jesús, Los que hablaron contra el Espíritu Santo fueron aquellos que vieron su poder divino actuando en Jesús y a través de Jesús, pero que voluntariamente se negaron a aceptar las implicaciones de esa revelación, y en algunos casos atribuyeron ese poder a Satanás.
Muchas personas habían oído a Jesús enseñar y predicar la verdad de Dios, como ningún hombre alguna vez lo había hecho antes:
Mateo 7.28 “Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;”
Lo Vieron curar toda enfermedad, echar demonios, pero lo acusaron de mentira.
Como dijo Isaías 5:4:
Isaías 5.4 “¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella?
Sin embargo, no quisieron creer. Dios no podía hacer nada más por ellos, y por tanto permanecerían eternamente sin ser perdonados.

CONCLUSIÓN

Juan 16.8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
ILUSTRACIÓN DE UN CASO REAL: Durante la Segunda Guerra Mundial una fuerza naval de los Estados Unidos en el Atlántico Norte estaba enzarzada en una fuerte batalla con barcos y submarinos enemigos en una noche excepcionalmente oscura. Seis aviones despegaron del portaaviones para buscar esos objetivos, pero mientras estaban en el aire se ordenó un apagón total para el portaaviones a fin de protegerlo de ataques. Sin luces en la cubierta de la enorme nave, a los seis aviones no les era posible aterrizar, e hicieron peticiones por radio para que se encendieran las luces el tiempo justo para que pudieran ingresar. Pero debido a que todo el portaaviones con sus varios miles de hombres, así como todos los demás aviones y equipos, corrían peligro, no permitieron que se encendieran las luces. Cuando los seis aviones se quedaron sin combustible tuvieron que amarizar de emergencia en el agua helada y todos los miembros de la tripulación partieron a la eternidad.
Viene un momento en que Dios apagará las luces, y se perderá entonces para siempre toda nueva oportunidad de salvación. Por eso es que Pablo advirtió a los corintios:
2 Corintios 6:2 “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”
Aquel que rechaza la plena luz no puede tener más luz… ni perdón.
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