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¡Abre nuestros ojos Señor!

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Pasaje a meditar

Salmo 119:18 RVR60
18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.

Contexto

Salmo atribuído al Rey David,
El salmo 119 es el composición de salmos más larga de toda la Biblia, dividida en 22 partes según el alfabeto hebreo y con 176 versículos hace de este salmo el más largo. Se encuentra en el último libro de los salmos, el V.
Un teólogo una vez dijo: “El salmo 119 se lo puede denominar como el alfabeto de los santos; y sería de desear que lo tuviéramos tan listo en nuestra memoria como las mismas letras de nuestro alfabeto, tan listo como nuestro A B C” (explicar el sentido de la composición acróstica)
El alcance general y el diseño de este salmo es magnificar la ley y hacerla honorable; exponer la excelencia y utilidad de la revelación divina, y recomendarla, no sólo para el entretenimiento, sino para el gobierno de nosotros mismos, por el propio ejemplo del salmista, quien habla por experiencia del beneficio de ella, y de las buenas impresiones que le causan, por las cuales alaba a Dios, y ora fervientemente, desde el principio hasta el final, por la continuación de la gracia de Dios con él, para dirigirlo y vivificarlo en el camino de su deber.
Hay diez palabras diferentes con las que se llama a la revelación divina en este salmo, y son sinónimas:
1. Ley de Dios, porque son promulgadas por él como nuestro Soberano.
2. Su camino, porque son la regla tanto de su providencia como de nuestra obediencia.
3. Sus testimonios, porque son declarados solemnemente al mundo y atestiguados sin contradicción.
4. Sus mandamientos, porque son dados con autoridad, y (como la palabra significa) alojados con nosotros como una confianza.
5. Sus preceptos, porque se nos prescriben y no se dejan indiferentes.
6. Su palabra, o dicho, porque es la declaración de su mente, y Cristo, la Palabra eterna esencial, es todo en todo en ella.
7. Sus juicios, porque fueron elaborados con infinita sabiduría, y porque por ellos debemos juzgar y ser juzgados.
8. Su justicia, porque es toda santa, justa y buena, y la regla y norma de la justicia.
9. Sus estatutos, porque son fijos y determinados, y de obligación perpetua.
10. Su verdad, o fidelidad, porque los principios sobre los que se construye la ley divina son verdades eternas.

Exposición Escritural

Salmo 119:18 RVR60
18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
Este texto nos enseña principalmente:
Petición consciente y legítima del salmista al Señor, de que su capacidad de discernimiento de las cosas santas le sea revelado.
El salmista de manera poética y figurada utiliza la expresión “abre mis ojos” ya que esta se refiere a “revelar o quitar el velo del entendimiento de la palabra del Señor”
En distintos pasajes de la bendita palabra del Señor encontramos esta expresión poética y figurada para referirise a lo mismo:
De forma negativa: Isaías 6:10 “10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.”
De forma positiva Isaías 29:18 “18 En aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.
El propósito de su petición, es que le sean revelados los presiosos tesoros contenidos en la palabra del Señor, las promulgaciones soberanas del Santo de Israel.
La ley (o revelación escrita) es para el salmista maravillosa.
La palabra del Señor debe ser tenida como un cofre de tesoros que solo su dueño puede revelar.

Doctrina

Los presiosos tesoros contenidos en la eterna palabra del Señor solo son revelados a aquellos que por su gracia claman sinceramente reconociendo su limitancia de entendimiento de la salvación del Señor.
La importancia de la revelación divina (revelación natural y especial)
El Salmo 19 nos enseña sobre ambas
La revelación especial como la única fuente de conocimiento divino que todo hombre debe propcurar
La Biblia es el único libro inspirado por el Espíritu de Dios, no existen revelaciones privadas ni personales 2 Pedro 1:19-21
La sabiduría contenida en la bendita Palabra del Señor es conferida a aquellos que por su gracia son ojos son abiertos
Es una obra soberana del Señor el abrir los ojos de una persona al conocimiento Divino
El abrir los ojos tiene que ver con:
Regeneración: Ezequiel 36:26-27 “26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.”
El Señor mediante un acto soberano nos comienza a abrir los ojos que son velados por el pecado.
El Espíritu del Señor hace que su bendita palabra nos es llamativa y necesaria para nuestras vidas.
Justifiación: Gálatas 3:24 “24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”
El Señor nos brinda el conocimiento de nuestra rebeldía por medio de su palabra y produce aquella fe salvadora, nuestros ojos se abren más.
Adopción: 1 Juan 3:1 “1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.”
Nuestros ojos se maravillan al saber que ya somos parte de la familia de Dios, una familia que no dejará de ser, por lo cual nos preocupamos de observar más diligentemente cómo andamos.
Santificación: Filipenses 2:12-13 “12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
Nuestros ojos son abiertos más mientras nos ocupamos de nuestra salvación con temor y temblor y sabiendo que la obra soberana de Dios produce en nuestra voluntad regenerada el hacer. El Señor en su gracia mientras más pasamos a lado de su consejo (Biblia) más nuestros ojos son abiertos a las maravillas de su ley, su ley (palabra) realmente es nuestra delicia.
Glorificación: Mateo5:8 “8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
¡Nuestros ojos serán completamente abiertos! veremos a Dios mismo, no sólo por la fe sino presencialmente, la visión beatífica es la expectación final de aquellos que han sido sanados de la ceguera espiritual
Revisemos brevemente un milagro del Señor Jesús donde él sanó a un ciego de nacimiento, y veremos que el milagro no tiene solo que ver con la devolución de la vista física, sino la vista espiritual.
Juan9:1-41
Salmo 119:18 RVR60
18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.

Aplicaciones

¿Cuánto te ha abierto los ojos el bendito Señor?
La grandes maravillas de la ley del Señor están relacionadas con el plan de redención, no con curiosidades burdas.
Debes seguir rogando al igual que el salmista que el Señor te siga abriendo los ojos, aún seas creyente, el Señor aún te sigue abriendo los ojos.
Debemos clamar al Señor porque abra los ojos de los ciegos que creen que ven
Si tu crees que ves, es decir, tienes el entendimiento de todo lo que significa la vida fuera de la palabra del Señor te ruego a que lo reconsideres, mira este pasaje: Apocalipsis 3:17 “17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”
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