Faithlife Sermons

El dinero

Mayordomía  •  Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 24 views
Notes
Transcript

Introducción

Para muchas personas el tema que vamos a hablar quizá es inapropiado, porque estamos en un tiempo de crisis, todas las economías están pasando momentos difíciles, algunos van a enojarse, etc.
Dios no quiere que nadie pase por necesidad, aunque contradictorio por lo que escuchamos: noticias, estadísticas, etc., pero muchos si tienen la provisión de Dios en sus vidas, otros están haciendo negocios, en fin. Quiero desafiarte a que creas, tenemos que ver lo que dice en su Palabra, Dios es claro en este tema.
Vamos a hablar del dinero, porque hay ignorancia de la Palabra, muchos dicen alegremente sin conocer, muchos se van a sentir incómodos, otros dicen hay que evitar hablar de esto, pero nosotros no, porque Dios tiene una opinión al respecto, y quiere sanar nuestras finanzas, quiere soltar ataduras.
Una de esas ataduras tiene que ver con nuestra forma de pensar.
Proverbios 23.7 LBLA
pues como piensa dentro de sí, así es. El te dice: Come y bebe, pero su corazón no está contigo.
En nuestra nación muchos, hemos creído que hemos nacido para ser pobres, que nunca les va a ir bien, etc.
Ese concepto errado. Porque tenemos a un Dios que es bueno, que nos cuida y que quiere bendecidos, y esa bendición implica su provisión para nuestras vidas.
Proposición. Jesús habló más de dinero en el NT que de otro tema, hay una razón para eso. El punto es que sin prejuicios, ni pre conceptos veamos lo que la biblia dice en cuanto al dinero. El dinero siempre atrae atención en la vida, por varios razones: herencia, poder.
Saca ese temor, ese pensamiento que dice, es falsa doctrina hablar de diezmo y ofrenda, porque en la biblia no hay tibieza al respecto.
Mateo 6.24 BTX
Ninguno puede servir a dos señores, porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se apegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a Mamón.
Hay un dios mamón al que la gente iba a adorar para que les de dinero, porque sabían que era importante en la vida.
Este verso nos lleva a preguntar ¿a quién servimos? o sirves a Dios o a la riqueza.
Sabes, Dios ha provisto todo, y en este tiempo de limitación para muchos, donde todo está medido, aquellos que le sirven a Dios tienen provisión. por otro lado, aquellos que sirven a mamón están en ansiedad, falta de fe, peleas, etc.
Entonces, hay una manera de escoger, y este es CREER en lo que la Biblia dice al respecto.
Ilustración
Recordemos cuando el pueblo de Dios eran esclavos en Egipto, trabajaban para hacer ladrillos para los egipcios, tenían que recoger la paja, les daban solo para comer, y estaban en esa condición de esclavitud durante cuatrocientos años. Pero llegó el momento en que salieron libres y con riqueza.
Esto me muestra que Dios quiere bendecirnos, quiere que tengamos bendición, alimento, provisión.
Alguno puede pensar que Dios quiere que vivas en pobreza y que eso es es muestra de humildad, es totalmente errado, no son sinónimos.
Esto es para los que creemos en la Biblia nos enseña sobre el dinero y Dios quiere que tus necesidades estén suplidas.

1. Todo es del Señor

Lo que llamamos mi dinero, no es nuestro. Hay frases: yo trabajé, me esforcé. Quizá tienes posesiones, bienes, etc. Pero todo eso te ha sido entregado por Dios, y si lo administras bien lo harás crecer, pero tarde o temprano un día saldrás de esta tierra y dejarás a otros.
Salmo 24.1 LBLA
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan.
Esta es una declaración.
Cuando te sujetas a ese Dios y crees que todo le pertenece a El (la tierra, tu vida, absolutamente todo, el oro, la plata, trabajo, la habilidades, talentos, etc., entonces, la bendición de Dios me va a llegar, porque estamos confiando en Dios.

Aplicación.

* Hay cosas que emprendemos y vemos que va muy bien, el otro hace lo mismo y le va mal, ¿cuál la diferencia? Una cosa es la bendición de Dios y otros que hacen cosas malas, triquiñuelas y les va mal.*
Así que necesitas escuchar para obedecer, porque al final del día vamos a tener lo que le pertenece a El.

2. Dios no está detrás de tu dinero, si no detrás de tu corazón.

Muchos dirán porque tengo que darle dinero a Dios, ¿acaso Dios necesita mi dinero? Porque se lo agarran los pastores, para que se enriquezcan todas las tonteras que dicen, sin conocer nada.
Parece contradictorio con el punto anterior, porque darle a Dios, si de todos modos igual sigue siendo de Dios.
Cuando Dios pide que le des no está detrás de tu dinero, porque ya es de El, “Dios está detrás de tu corazón” que no quiere creer que ese dinero es El.
Mateo 22.36–38 LBLA
Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazon, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento.
Cuando en el NT habla de corazón está hablando de todo lo que implica tus emociones, mente, voluntad. Cada día hay una batalla que determina a quién o qué está rendido tu corazón. Cuidado, no te apures a concluir, el corazón es engañoso.
El verso anterior, está diciendo que tu voluntad sea propicia a Dios, porque buscas agradarle a El.
Mateo 6.21 LBLA
porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
¿Dónde está tu corazón? Escoges creer en Dios, o creer en la riqueza, ¿quién marca tu vida? Porque tu corazón es el lugar donde se decide y está en vaivén, Dios pagó el precio para que le sirvas en tu voluntad.
Y Satanás obviamente también quiere que estés esclavo del pecado, cuando tu voluntad está atrapada por el dinero, nada de tu alma va a ir a agradar a Dios.
Es más muchos se molestan cuando hablamos de dinero, porque están buscando el dinero.
El dinero es la pista más rápida para llegar a tu corazón, a muchos hace tartamudear, cambiar decisiones, de amor, actitud, etc. Porque sirven al dinero.
1 Timoteo 6.10 NTV
Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas.
Sabías que, el test más rápido para saber nuestra condición espiritual, es saber cómo esta nuestro corazón respecto al dinero, es la medida que Jesús puso en la tierra.
Dios ve la actitud de nuestro corazón (condición), ¿tu corazón está recto delante de Dios?
Un corazón bajo codicia.
Mateo 18.23–30 NVI
»Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al comenzar a hacerlo, se le presentó uno que le debía miles y miles de monedas de oro. Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda. El siervo se postró delante de él. “Tenga paciencia conmigo—le rogó—, y se lo pagaré todo.” El señor se compadeció de su siervo, le perdonó la deuda y lo dejó en libertad. »Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. “¡Págame lo que me debes!”, le exigió. Su compañero se postró delante de él. “Ten paciencia conmigo—le rogó—, y te lo pagaré.” Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.
Lo que vemos en esta parábola es a uno de los siervos codicioso, e ahí el corazón.

3. Dar es el único antídoto para la codicia.

Una personas codiciosa, usa a las personas, las circunstancias para promover sus propios intereses (para un fin que se llama dinero), esta clase de personas, manipulan, usan, mienten, al final te botan porque ya cumplieron lo que buscaban, creen que el mundo gira a su alrededor.
¿Qué pasó? El dinero te transforma así, muchos matan, mienten porque su corazón está cambiado por el dinero.
Colosenses 3.5–7 NVI
Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios. Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas.
Así es mucha gente codiciosa, logró sus propósitos ya no te hablan, es atropellador, cree que tiene derecho a todo, etc., etc. en suma su corazón ha cambiado, la codicia tomó sus corazones.
Hoy tienes que hacer un alto, un examen en tu vida, y ver si la codicia se ha apoderado de tu corazón. La avaricia es como un cáncer que si no se controla se va a apoderar de tu alma y nunca más serás el mismo. Se volvió idolatría.
El antídoto es dar. Uno escoge que camino va a seguir.
Puedes pensar y decir lo que quieres, esto es para los que creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, y si decides no creer es tu asunto, pero luego no le eches la culpa a Dios, el dinero nunca va a salvar una vida, no va a cambiar tu historia; es el favor de Dios, y éste es cuando lo honras. Y no lo usas para tu avaricia.
Ese Dios ha prometido guardarnos, estar con nosotros, y esta tiempo difícil no es la excepción.
Por tanto, debemos tomar una decisión, que implica honrar a Dios con tus bienes, con tu dinero.
Dios no mira la cantidad, mira el corazón
Lucas 21.1–4 NVI
Jesús se detuvo a observar y vio a los ricos que echaban sus ofrendas en las alcancías del templo. También vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas de poco valor. —Les aseguro—dijo—que esta viuda pobre ha echado más que todos los demás. Todos ellos dieron sus ofrendas de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía para su sustento.
Jesús, ve tu ofrenda, Dios la ve.
La viuda dio dos moneda de menor valor que había en aquel entonces; los otros tomados por avaricia dio lo que les sobraba.
Sabes, Dios no acepta sobra, en el AT se establece el patrón, no podían llevar al templo un animal enfermo, cojo, etc. Y esto es lo que a veces hacemos con Dios.

Aplicación.

Como regalo de cumpleaños, lo que fuere, darías algo roto, enfermo, porque ese regalo habla de lo que es esa persona para ti, y Dios es lo mejor, por tanto se merece lo mejor.
Tú decides.
Si quieres seguir juzgando, protestando hazlo, al final de la cosecha se verá.
Related Media
Related Sermons