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¿DEBEMOS DAR LA CENA DEL SEÑOR ONLINE? - parte 2

La Cena del Señor "online"  •  Sermon  •  Submitted
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Respuestas a la Solicitud al pastor principal de la congregación, para no continuar celebrando la Cena del Señor online, presentando algunos argumentos bíblicos, con el fin de que el Señor sea honrado y glorificado (parte 2, segunda objeción)

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Transcript
Hola mi hermano, con respecto a tu segunda observación, con el mismo temor y reverencia delante de nuestro Señor, procedo a darte respuesta. Así mismo, lo hago hablando la verdad en el amor y el respeto que tú mereces hermano, como autoridad delegada por el Señor para Su iglesia local, por medio de la Palabra de Dios.

La Insinceridad al Tomar la Cena del Señor, Debido a la Falta de Unidad Entre los hermanos

Respecto a lo segundo que me comentaste hermano, sobre que hay hermanos que podrían estar tomando la Cena del Señor insinceramente donde pudieran tratar de guardar visiblemente o fisicamente la unidad, pero sin una verdadera unidad en comunión con amor, nosotros no debemos justificar una mala acción o una mala práctica porque también se practique mal en el lugar donde nos reunimos como iglesia. Me explico, básicamente, es como si dijéramos: “ya que lo hacen mal allá (en el local), que lo hagan mal en línea no cambia las cosas”. Esto es un error. Por qué? Porque el hecho ya de que lo hagan mal donde nos reunimos físicamente, que es en el seno de la asamblea, en el seno de la congregación, ya ahí hay un pecado contra el Señor.
Ahora, transportar eso a otras instancias y pensar que es justificable porque no se hacía bien en el local, no es lo correcto hermano, al contrario, tenemos un doble problema porque se hacía mal en el local y se hace mal aquí también “online”. La palabra del Señor dice claramente en 1 Corintios 11 que la cena debe ser tomada en fraternidad entre los hermanos, tú sabes que el desorden que tenía los Corintos que no esperaban a todos para tomar la cena (1 Cor 11.33), que eran egoístas, que sólo iban a saciarse lo más acomodados (1 Cor 11.21) y que estos problemas de falta de unidad visible y fraternidad, es lo que causo en ellos que se debilitaran, se enfermarán y algunos murieron (1 Cor 11.30). Esa fraternidad en amor debe ser visible de una iglesia local. Participamos del mismo pan, participamos del mismo vino, así como los miembros participan de un mismo cuerpo. Debe hacerse así de esa manera.
No es solamente una unidad en el espíritu, es una unidad visible . Este mandamiento es un mandamiento dado una Iglesia visible. Entendemos que hay una Iglesia invisible y que existe la doctrina de la Iglesia invisible a la cual pertenecemos con solamente tener fe en Cristo, y no por participar de la Eucaristía. Pero a la Iglesia visible, a las iglesias locales se nos han dado mandamientos para que se practiquen de manera visible. Estos mandamientos que se practican de manera visible, son para: 1). la gloria del Señor, 2). para la reprensión y exhortación de la Iglesia, y 3). para el crecimiento de la Iglesia mientras participamos visiblemente de estas ordenanzas.

La Correcta aplicación de la Disciplina Bíblica como medio purificador para participar de la Cena:

En relación al primer punto, la manera en que nosotros debemos corregir esto, es por medio de una correcta aplicación de una disciplina bíblica justa. Sabemos que esta marca fundamental aún como iglesia no la hemos establecido de manera clara; sé que hay hermanos que se han disciplinado (incluido yo), y si bien se ha llevado un proceso justo para restaurar, nos ha faltado organizarlo de manera más clara y que sea visible o conocible a los hermanos de la iglesia.
Ahora bien, por qué menciono el tema de la disciplina bíblica justa? Tú me mencionaste, como pastor de la congregación, que conoces mejor la vida y situaciones de las familias, que hay hermanos que participan de la Cena del Señor aún llevando sus vidas o tomando decisiones contrarias a la voluntad de Dios, y que han sido manifestadas directamente a ti o por medio de otros hermanos. La disciplina bíblica justa lo menciono, porque es lo que se debería estar ejerciendo de tu parte como pastor al ver visiblemente aquellas malas acciones por medio de un mal conversar o proceder, por medio de una reacción ingrata hacia los hermanos, por medio de una dejadez, una desidia o una apatía en el amor fraterno hacia los hermanos y hacía su propia familia.
Entonces, si tú tienes algo que puedas reprochar con la Palabra del Señor y te acercas a ese hermano diciendo: "hermano, arrepiéntete de estos pecados porque no quieres tener koinonia con los hermanos, no quiere acercarte con ellos. No quieres orar con ellos. No quieres tener koinonia y comunión con ellos. No les visitas, no hablas con ellos, no te integras y luego quieres tomar la cena de la comunión con ellos". Eso está mal y hasta que no te arrepientas de esto y no te conviertas de esta tu maldad, tú no vas a participar de la cena del Señor porque estás tomando y comiendo juicio para ti mismo.
Pero si esta intención solamente estaba dentro del corazón y nadie más la conoce. Es decir, que tu pastor estuviera hablando hipotéticamente porque en realidad no ha visto ningún pecado de ningún hermano en ese aspecto que se reprochable en forma de disciplina, sino que está hablando de alguna manera hipotética. Es decir, hay corazones. Yo no los conozco, pero hay corazones allí que no quieren comunión con los hermanos o si él está hablando de esa manera, no tienen ninguna forma de cambiar el mandamiento del Señor por causa de esto.
De hecho, no hay ninguna forma de cambiar ningún derecho de cambiar el mandamiento del Señor por ninguna causa. Ya eso lo expliqué en el primer audio, pero si él se sentía justificado porque habían hermanos que en sus corazón estaban guardando el no tener comunión, aunque participaban abiertamente de la comunión, eso ya es asunto de ellos con el Señor. En qué sentido? En que si está en sus corazones, eso lo juzga Dios como sobre bebedores. No vamos a juzgar las intenciones del corazón, no nos compete a nosotros.
A nosotros nos competen los actos y las palabras. Juzgarlo, por supuesto, con la autoridad del Señor, basados en la palabra del Señor. Entonces, si el pastor dice lo que pasa es que hay corazones que no tienen comunión con los otros hermanos dentro de esa koinonia visible, cuando participamos visiblemente en el salón o en cualquier lugar en donde quiera que se reunieron. Eso ya no es asunto propio de nosotros. Podemos hablar y predicar acerca de ellos y exhortar a manera general para que eso no ocurra.
Pero si no tenemos nada que objetar a alguien propiamente. Por supuesto, en eso esa objeción no tiene ningún lugar para justificar que se haga online. En segundo lugar, en este aspecto, ahora, si en vez de ser algo general, abstracto, hipotético, es algo más bien específico, es decir, que él sabe que habían hermanos en la Iglesia que particularmente tenían cuestiones en su corazón y lo habían manifestado a hermanos en la congregación, faltando hacia la koinonia del cuerpo de Cristo y a la koinonia con la cabeza que es Cristo mismo y teniendo pecados contra la Iglesia del Señor.
Bien. Aquí viene la parte de este segundo punto, ahí viene la disciplina bíblica. Si el pastor no estaba administrando disciplina bíblica, esos casos que él sabía que aunque estaban participando de la cena del Señor tenían estos pecados, entonces él está fallando y está fallando en su labor como sobreveedor, porque nosotros como pastores estamos colocados precisamente para sobrever por aquellas cosas para que no se lleven a cabo así, de esa manera. Es decir, que aquellos que van a participar de la cena no estén participando en esas condiciones.
Eso sí, yo lo sé como pastor, como sobreveedor, estoy para ellos. Si se han guardado en el corazón, no, ya es otra cosa, porque por supuesto, yo no voy a hurgar en los corazones y no tengo esa capacidad. Solamente Dios conoce el corazón y lo íntimo de los pensamientos y las intenciones, pero sí se han mostrado si se han manifestado
Para eso nosotros estamos allí como pastores, sí. Por eso decía en primer lugar si son, si son cosas abstractas o hipotéticas, entonces ni modo, hay que llevarlo igual a la cena del Señor, donde debe llevarse en el seno de la Asamblea del Señor sin apartar a ninguno, porque obviamente no podemos discernir las intenciones y los pensamientos del corazón. Solo Dios hace eso. Ah, pero en segundo lugar, si ellos más bien han manifestado sus intenciones malas, su falta de amor hacia los hermanos, su falta de economía y de respeto y de fraternidad hacia los hermanos con alguna forma de acción o sus palabras.
Es deber, entonces es deber entonces del pastor y de nosotros los pastores, acercarnos, acercarnos a ellos y entonces reprenderlo en el amor del Señor, pero con la verdad, como dice el proverbio, claramente con misericordia, verdad que se aparta el pecado, se quita el pecado del medio, se corrige el pecado. Entonces vamos con la misericordia y con la verdad, pero confrontamos, confrontamos el pecado. El amor no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad, dice el mismo apóstol Pablo, que habló en Primera Corintios 11.
Lo dice en Primera Corintios 13 El amor no se goza, no se goza del error, no se goza de la injusticia, se goza de la verdad. Como pastor debemos acercarnos a tales personas, a tales hermanos y con amor decirles: "mira la verdad de la palabra del Señor, dice esto es cierto y hasta que tú no te arrepientas. Y así como visiblemente cometiste pecados contra la fraternidad de los hermanos y contra la koinonia de los hermanos y contra la hermandad propiamente de la Iglesia, hasta que tú no te arrepientas visiblemente como tan visibles fueron tus pecados.
Así de visible es a tu arrepentimiento. Si tú no puedes practicar la comunión visible de la Iglesia, que por supuesto la Eucaristía. Te das cuenta?, ahora en este aspecto, yo te decía que hay algo mucho más profundo aún, que es el tema de la disciplina. Si no se está llevando a cabo la disciplina y las personas están participando abiertamente de la cena del Señor, cuando no deberían participar, ellos se están tomando y comiendo juicio para ellos mismos porque no están discernimiento el cuerpo mientras no tienen verdadera comunión con el cuerpo.
Toma en la cena que simboliza la comunión visible del cuerpo y eso es una completa contradicción contra el sacramento y contra el Dios que instituyó el sacramento, contra la cabeza misma del cuerpo, que es Cristo. Ahora, ellos tienen su responsabilidad ante Dios?, por supuesto, tal cual, como si se hubiese quedado ese pecado en su propio corazón. Ellos tienen responsabilidad por sus actos, tal cual como si fueran, que nada más hubieran cometido en su corazón. Pero cuando lo cometen, cuando llevan a manifestar el pecado, ahora nosotros como pastores tenemos responsabilidad en ello también.
Por qué? Porque estamos colocados allí para velar que la Palabra de Dios sea predicada vehementemente y fielmente, que los sacramentos se han llevado a cabo adecuadamente. Y en tercer lugar, que la disciplina sea llevada a cabo eficazmente para la santificación de la Iglesia. Porque si yo veo que estas manifestaciones de pecado en los miembros contra la contra la hermandad o la desidia y la negligencia contra la comunión real de los hermanos y yo veo que esto sucede y yo simplemente hago oídos sordos o vista ciega a ellos y de paso, cuando practicamos la cena dijo que practiquen la cena, entonces yo estoy fallando como pastor.
Dónde está mi labor como pastor? Qué significa Pastor? Qué significa episcopos: sobreveedor. Alguien que sobreve, alguien que vigila, alguien que atalaya, alguien que está pendiente, alguien que apacienta (pastor), que apacienta a las ovejas, que está pendiente de ellas, de sus errores, sus traspiés, sus equivocaciones. Algunas incluso a veces tan brinconas que son también hay que quebrarle una pática y entablillársela, no se le va a quedar quebrada, sino en tablillas. Para que?
Para que no esté saltando tanto, para salirse del rebaño y le sea peor devorado por una fiera. Tomando la analogía, por supuesto, muy propicia del pastorado con ovejas reales como ovejas de verdad. Entonces, qué sucede con todo esto? La disciplina es necesaria. La disciplina es necesaria, no es razón para colocar online el mandamiento de la cena del Señor, sabiendo que Dios lo ha dado con principios y formas e imperativos que deben obedecerse tal cual Él los dio.
No hay razón, entonces para colocarlo online, porque hay hermanos en la congregación que no tienen comunión real con los hermanos. Bien, ciertos hermanos no tienen comunión real con los hermanos, como pastores, la solución a eso no es colocar online No? La solución a eso es alejar a los hermanos preventivamente por su propio bien y la santificación de la Iglesia hasta que se arrepientan de su pecado, alejar del sacramento, por supuesto, no, alejarlos del sacramento hasta que ellos se arrepientan y den evidencia, por medio de una disciplina bíblica, de que ellos ya están, por supuesto, trabajando en su propia santificación.
Y así, obviamente, en la santificación de la Iglesia. Sí, como pastores no hacemos esto. Tenemos una mayor carga sobre nuestros propios, sobre nuestros propios hombros. Ahora tú mismo, porque no solamente el asunto es del pastor, amado hermano, tú como diácono que sirves a la Iglesia del Señor en este aspecto, tú mismo eres responsable también porque eres un oficial de la Iglesia. El pastor no es el único oficial de la Iglesia, pero tú eres otro oficial de la Iglesia.
Y tú tienes en tus manos también responsabilidad con respecto a estas tareas, para que vean precisamente o estén velando de que no se lleven a cabo de manera mala, las prácticas que el Señor nos ha dado, las ordenanzas que el Señor nos ha dado. Entonces, si tú mismo como diácono, sabes que debe servir la mesa y todo aquello, y sabes que aquellos hermanos que van a participar de la mesa no andan rectamente, tú y también el pastor y cualquier otro oficial de la Iglesia deben encargarse de llevar a cabo la santificación de la Iglesia por medio de la disciplina.
Estas cosas no deben dejarse a un lado, no son las cosas que debemos llevar a cabo. Si y si estas cosas no se deben llevar a cabo, ellos no deben participar de la cena del Señor y si no deben participar de la celebración en el seno mismo de la Iglesia, como Dios lo mandó y Dios manda que ellos no participen de la cena en esa condición, cuanto menos deben participar de la cena del Señor en otra condición o en otra instancia, como por ejemplo online.
Me explico se derriba completamente la objeción, se desmorona tan fácil como el viento desmorona un castillo de naipes porque no puede sostenerse. Dios mandó hacerlo de una manera y mandó que hubiera precisamente esa unión también en el Espíritu. Ahora. Por último, precisamente en este aspecto, la unión en espíritu, no solamente visiblemente unida debe estar la Iglesia, sino unida en espíritu. Obviamente, nosotros no tenemos tanto alcance como para nosotros poder unificar espiritualmente a la Iglesia. Nosotros no tenemos ese poder.
Trabajamos por supuesto en aras a ello y velamos a causa de ello. Pero por supuesto, no tenemos el poder de convertir espiritualmente los corazones de tal manera que ellos entonces comiencen a buscar la unificación en espíritu. Pero el hecho de que nosotros no tenemos ese poder para poder atraer espiritualmente a los corazones que se oponen o que son negligentes o fríos o apáticos a la comunión espiritual de la Iglesia. El hecho de que no tengamos ese poder espiritual no implica que no vamos a hacer lo que sí debemos hacer, porque es precisamente haciendo lo que debemos hacer, que Dios, quien sí tiene el poder espiritual, guía los corazones apáticos a tener una verdadera koinonia espiritual en el cuerpo del Señor.
Ahora, dicho esto, aunque se requiere una verdadera unión espiritual, también se requiere una unión física visible para la cena del Señor. Ambas cosas deben llevarse a cabo la unión física visible y la unión espiritual intangible e invisible, porque por supuesto, es metafísico, no físico. Ambas cosas deben llevarse a cabo para llevar a cabo una cena que glorifica al Señor 1 y 2 que nos edifica a nosotros. De lo contrario estamos comiendo y bebiendo juicio para nosotros mismos.
Ahora, como pastores, yo no voy a decir bueno, dado que no hay esa unión invisible o espiritual, entonces yo voy a tomar la Santa Cena también con desunión física y visible. Sí, dado que no hay completamente esa unión invisible y espiritual. Justificaré entonces ahora que también haya carencia de la unión física y visible que el mandamiento nos ha demandado. Está bien eso? No, no, para nada. Estamos multiplicando el problema, porque si ya había una falta en lo invisible y en lo espiritual, en ese aspecto sí
Yo creo que realmente eso se va a corregir, añadiendo ahora la carencia de la obediencia al mandamiento en el área física y visible, estoy muy mal, estoy muy mal porque voy a hacer que se multiplique más bien el error, se multiplique entonces el problema, se salga de mi esfera de autoridad y de mi supervisión, porque ellos ya no van a estar bajo mi supervisión. Si es difícil juzgar entonces los asuntos, tanto así que alguien puede esconder tales intenciones en su propio corazón, esconderlos aquí dentro del corazón, y yo no los puedo mirar allí, en el seno de la Iglesia.
Cuanto más difíciles para la supervisión de estas cosas, supervisión somos sobreveedores. Cuanto más difícil es precisamente que estas instancias sean llevadas de la cena online hacia sus propias casas, háganlo ustedes como ustedes pueden alla, yo lo voy a guiar de aquí. No realmente tendríamos un gravísimo problema en ese aspecto.
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