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No améis al mundo

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Notes & Transcripts

No améis al mundo

1 Juan 2:15-17

Introducción: A todos nos gusta una historia de amor.  Recuerdo la primera vez que salí con Holly.  Noté que cumplía todos mis requisitos (cristiana, abierta a ser misionera, español, guitarra).  Mi di cuenta de que la quería como esposa o quería morir en el intento de conquistarla. 

·         Había otras señoritas bonitas, pero no pensaba nada en ellas.

·         De la misma manera, nuestro amor a Dios debe opacar cualquier otro amor que compete por nuestra alma.

Quiero dar crédito a John Piper quien predicó un mensaje muy bueno de este texto y voy a usar parte de su explicación del texto.

 

V. 15 – notemos que nuestro texto empieza con un mandato – el punto más importante

·         El resto del texto nos presenta varias razones por las que no debemos amar al mundo.

I.                    El amor al mundo desplaza el amor al Padre – v. 15b

·         En otras palabras no podemos amar al mundo y al Padre al mismo tiempo.  Matthew Henry define “mundo” = Sistema mundano de criterios y actitudes que se oponen, bajo el dominio de Satanás, a todo lo que Dios quiere

·         Mateo 6:24  Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

·         V. 16 “no proviene del Padre” – La razón por la que el amor al mundo desplaza el amor al Padre es que todo del mundo no “proviene del Padre”. 

II.                  El mundo y sus deseos se acabarán – v. 17

·         Nadie metería su plata en un negocio que sabe que va a quebrar.  Si tres amigos perdieron 3 millones en una pirámide no vamos a decir “Yo quiero invertir también”.  Nadie construiría una casa en un barco que está hundiéndose. 

·         Mateo 6:19  No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;

·         Detrás de la casa de mis padres en el bosque había un montón de basura.  Para nosotros eran tesoros.  Botellas de los 30.  Zapatos viejos.  Bombillos antiguos.  Planchas viejas.  Seguramente los propietarios eran ricos porque había cosas finas… pero todo estaba corrompido, roto, oxidado. 

·         Vemos un contraste aquí entre el que ama al mundo y el que hace la voluntad de Dios -- ¿Qué pasa con el que ama al mundo?  No solamente pierde sus riquezas, sino que finalmente pierde su alma.

III.                El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre – v. 17b

·         El opuesto de amar al mundo no es solamente amar al Padre sino hacer la voluntad de Dios.

·         1 Jn. 5:3

·         Si amamos a Dios, amamos sus mandamientos también y los guardamos.

¿Por qué no debemos amar al mundo? 

·         El amor al mundo desplaza el amor al Padre, el mundo y sus deseos se acabarán y el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Una pregunta: ¿Cuál es la relación entre la fe salvadora y el amor a Dios? 

·         Sabemos que la única manera de tener una relación con Dios e ir al cielo es por fe (1 Jn. 5:4).

·         Hechos 16:30-31  Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?  31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

·         Pero, ¿será que podemos poner nuestra fe en Cristo sin amarlo? 

·         Este texto nos enseña que no. 

·         Juan 5:42-44 No reciben a Jesús porque no aman a Dios.  Aman al mundo.

Ahora, si usted me dice, “No siento mucho amor por Dios hoy”.  “Sé lo que él quiere pero no quiero obedecerle”. 

Dos posibilidades

1)      Usted no es un creyente verdadero.  Necesita arrepentirse ante el Dios santo y recibir su perdón y la vida eterna en Cristo por fe. 

2)      Su amor a Dios se ha enfriado.  El amor al mundo a nivel práctico tiene más importancia que Cristo Jesús. Iglesia de Éfeso = Apoc. 2:4-5 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.  5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras;

El amor al mundo y el amor al Padre no pueden coexistir – v. 15

·         En el centro de nuestro ser, hay deseos.  La pregunta es, ¿con qué vamos a satisfacer estos deseos?  Con las infinitas riquezas de Dios en Cristo o con la chatarra que nos ofrece este sistema del mundo.

¿Qué es este mundo que no debemos amar?

·         Una aclaración importante: las cosas en sí no son malas (comp. “las cosas” v. 15 con “todo lo que hay en el mundo” v. 16).  P. ej. un carro no es malo en sí, pero puede ser malo para uno.

·         Este mundo es caracterizado por tres frases: “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida”

·         Los primeros dos deseos son por cosas que no tenemos (“carne” en Juan aquí se refiere a los deseos del cuerpo no legítimos), y lo que vemos y no tenemos (una mujer u hombre, una posesión, belleza, un mueble, éxito).  Ídolos vienen en diferentes tamaños y tipos.  Puede ser la revista SoHo o puede ser la revista Cocina.  Puede ser la zona de tolerancia o puede ser un club social.  Puede ser fajos de dólares o puede ser una moneda de 500 pesos. 

·         La vanagloria de la vida – (comp. 1 Jn. 3:17 “bienes”) – lo que tenemos

 

Cualquier cosa en el mundo diferente a Dios, puede robarnos el amor a Dios. 

·         Contra la vanagloria de la vida debemos recordar las preguntas de Pablo en 1 Cor. 4:7 ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

·         Contra “los deseos de la carne” y “los deseos de los ojos” Salmo 73:25

·         ¿Será que desear una buena comida es malo?  ¿o casarse? ¿o leer un buen libro?

·         Sí, es malo a menos que primero sea un deseo por Dios.  Si el deseo es glorificar a Dios por medio de estas cosas, están bien.  Si Dios no está en la ecuación, es amor al mundo.

Conclusión: Para terminar, quiero que meditemos en lo que dice el salmista y el último versículo de 1 Juan:

Salmo 73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

1 Juan 5:21  Hijitos, guardaos de los ídolos.

·         Recibir a Cristo como Señor y Salvador es exactamente esto.  Morir a mis deseos y pecados y rechazar mis ídolos y recibir el amor de Dios en Cristo.  Él murió por nosotros y resucitó y podemos poner nuestra fe en él y recibir este regalo de amor. 

·         Hermanos, ¿cómo vamos?  Seguramente hemos escuchado mensajes en donde es una lista de lo que no debemos hacer.  Pero más importante que la lista es entender que tan maravilloso es conocer a Cristo y poder decir “fuera de ti nada deseo en la tierra”. 

·         Tomemos un momento de reflexión…

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