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La Naturaleza y Obra De La Iglesia WP

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Notes & Transcripts

Escrituras que estudiar sobre

La naturaleza y obra de la iglesia

Por Wayne Partain

Introducción:

          A. Usar bien la palabra. Pablo dice en 2 Timoteo 2:15 que debemos "usar bien la palabra". Estudiaremos varios textos que los hermanos citan para justificar las innovaciones que han causado división en la iglesia.

          B. Varios textos se han usado mal. Al parecer, algunos her­manos están resueltos a defender sus prácticas erróneas aunque tengan que dar explicaciones erróneas y hacer aplica­ciones incorrectas de la palabra de Dios. Esto es torcer las Es­crituras (2 Ped. 3:16).

          C. Algunos textos. Es nuestro propósito en este estudio exami­nar brevemente algunos de estos textos, dando su signifi­cado y luego exponer enseñanzas erradas que se han basado en ellos.

Algunos términos importantes

                   Antes de examinar los textos, es importante entender al­gunos términos y expresiones que se emplean en las discusiones sobre las prácticas liberales que en este siglo se han introducido en la iglesia.

"Iglesia patrocinadora"

          A. Definición. Larousse dice que la palabra "patrocinar" sig­nifica "proteger, favorecer, ayudar: patrocinar una empresa".  Al­gunos hermanos de habla hispana critican el uso de esta pa­labra para describir la práctica bajo consideración, pero no hay otra palabra más correcta o adecuada para describirla. Además, esta palabra traduce la palabra inglesa "sponsor", la palabra que ha sido empleada desde el principio de esta inno­vación por los mis­mos inventores de ella.

                   1. La palabra se refiere a la práctica de una congregación de encargarse de algún proyecto ("una buena obra"), y luego pedir que las demás iglesias le ayuden a llevarlo a cabo. El proyecto es auspiciado y supervisado por dicha congregación.

                   2. Tal iglesia "patrocina" cierta obra y, aunque no pueda hacerla ella sola, de todas maneras se responsabiliza por ella.  Ejemplos de tales obras son programas de radio y de televisión, casas de publicación, escuelas para predicadores y otros institu­tos,  orfanatos, asilos para ancianos, etc.

                   3. Una empresa. Como ejemplo del uso de la palabra "patrocinar", dice Larousse, "patrocina una empresa". Esta pa­labra es, pues, apropiada para describir la iglesia patroci­nadora, porque es una empresa.

          B. Un ejemplo de lo que hace la iglesia patrocinadora es el proyecto llamado El Heraldo de la Verdad ("The Herald of Truth"; en México se llama "La Búsqueda"). Es una empresa que pa­trocina un programa religioso que se presenta interna­cionalmente por radio y televisión, auspiciado y supervisado por los ancianos de la iglesia de Cristo que se reúne en la calle Highland en Abilene, Texas, E. U. A.  Este proyecto no es en ningún sentido la obra de una sola congregación, sino de cien­tos (o miles) de iglesias que contribuyen con su dinero a la igle­sia "Highland". En realidad, tales proyectos son de la herman­dad entera, porque a todas las iglesias se les invita a enviar dinero a la iglesia patrocinadora.

                   1. Es una organización aparte de la iglesia que tiene su pro­pio personal, sus propias oficinas, su propia tesorería, etc. Tiene su propia identidad como cualquier empresa.  Es nece­sario que todos entiendan que la iglesia patrocinadora y la em­presa patroci­nada por ella no son la misma cosa.  La prueba muy evidente de esto se ve en que la iglesia patrocinadora con­tribuye de su propia tesorería a la empresa patrocinada (sea asilo para ancianos o niños, programa de radio, escuela para predicadores u otra cosa).

                   2. Es verdad que los ancianos de la iglesia Highland supervisan "El Heraldo de la Verdad", pero lo hacen como una mesa directiva, y no como ancianos bíblicos. En cuanto al proyecto patrocinado, los ancianos patrocinadores sostienen la misma relación con las iglesias contribuyentes a su proyecto que sostienen con la iglesia de la cual son ancianos. Recuérdese que la iglesia pa­trocinadora tiene una tesorería separada para el proyecto patroci­nado, a la cual ella (la misma iglesia patroci­nadora) contribuye, al igual que las demás iglesias.

          C. World Radio (Radio Mundial). La iglesia de West Mon­roe, Louisiana, patrocina otro proyecto para predicar el evan­gelio por radio que se nombra "World Radio" (Radio Mundial). Estas iglesias patrocinadoras reciben millones de dólares para llevar a cabo sus proyectos.  Administran dinero, hacen deci­siones, y en todo sentido dirigen empresas como lo hacen otros empresarios. La única diferencia es que estos proyectos son re­ligiosos, pero son or­ganizaciones humanas, desconocidas en las Escrituras.

                   1. Sería absurdo decir que el proyecto "World Radio" es obra de la iglesia de West Monroe, Louisiana, o que The Herald of Truth es obra de la iglesia de Abilene.  Son progra­mas de muchas iglesias de Cristo que funcionan como una sola. La iglesia que es­tablece la empresa y la patrocina establece la organización de con­trol y sirve como la agencia por la cual todas las iglesias de Cristo pueden predicar mundialmente por radio. 

                   2. Es el mismo concepto que emplean la Iglesia Católica Romana y las sectas protestantes. Sólo se cambia la etiqueta; en lugar de llamarse esta organización una "Sociedad Misio­nera", se llaman "Iglesia Patrocinadora".

          D. Broadway church of Christ, Lubbock, Texas. Una de las primeras iglesias patrocinadoras fue la iglesia Broadway de Lub­bock, Texas. Esta iglesia grande pidió y recibió fondos de muchas iglesias y sirvió como iglesia patrocinadora encargán­dose de la evangelización de Alemania. Ocurrió esto poco des­pués de la Se­gunda Guerra Mundial en la década de los cuarenta.

                   1. Esta iglesia no solamente seleccionó a varios predi­cadores, sino se encargó de la obra de predicar por radio, de pub­licar periódicos, cursos por correspondencia, tratados, etc., de es­tablecer una escuela en Frankfurt, y de otras actividades en Ale­mania.

                   2. Esos hermanos tenían en su poder las escrituras de varias propiedades en Alemania, no solamente de las que usa­ban para sus varios proyectos, sino también de las de algunas congrega­ciones establecidas en Alemania.

          E. Church of Christ, Brownfield, Texas. Al mismo tiempo la igle­sia de Brownfield, Texas, se encargó de la obra en Italia; una con­gregación en Memphis, Tennessee, se encargó de la obra en Japón; y otras iglesias se encargaron de la obra en otros países.

          F. Prensa La Paz. Una empresa muy conocida entre her­manos hispanos es la casa de publicación "Prensa La Paz", di­rigida por el hermano Dewayne Shappley en Bayamón, Puerto Rico, bajo la supervisión de una iglesia patrocinadora en Maury, Tennessee.

                   1. La diferencia básica entre este proyecto y la Casa de Pub­licaciones de la Iglesia Bautista es que ésta está bajo un cuartel general para todas las iglesias Bautistas (de la Conven­ción del Sur) y aquélla está bajo una iglesia patrocinadora.

                   2. Pero el concepto de las dos casas de publicación es el mismo en cuanto a su extensión:  es decir, las dos quieren fun­cionar por todas las iglesias.

                   3. El hermano Shappley niega que la iglesia local sea la única organización autorizada por Dios para hacer la obra de la iglesia. El dice, "La organización de la iglesia en la tierra no está limitada totalmente a la que tiene la congregación local" ("Cooperando para Alcanzar el Exito", página 3).

          G. Sociedad misionera. Cada una de estas iglesias patroci­nadoras ha llegado a ser una sociedad misionera, una agencia cen­tral por la cual muchas iglesias pueden funcionar.

                   1. Los que defienden el concepto de "la iglesia patroci­nadora" quieren organizar un grupo de congregaciones para que este grupo de iglesias funcione como una sola.

                   2. En realidad es un esfuerzo de organizar a la iglesia uni­versal, suponiendo que ésta esté compuesta de todas las iglesias de Cristo (al estilo denominacional).

                             a. Es como si todos los departamentos policiacos del es­tado de Texas trataran de hacer una parte de su obra por medio del departamento de San Antonio.

                             b. Una verdad que los hermanos liberales no quieren aceptar es que no hay otra organización más grande o mas pe­queña que la iglesia local. No hay otra organización aparte de la iglesia local

          H. ¿Cuál es, pues, el proceder de los que establecen institu­ciones o iglesias patrocinadoras?

                   1. Primero, cierta empresa es planificada por alguna igle­sia o por algún grupo de hermanos. Tales empresas son de varias clases:  asilos para niños o ancianos; programas de radio o tele­visión; casas de publicación; escuelas para predicadores u otros in­stitutos; clínicas; "misiones"; etc.

                   2. Segundo, deciden si su proyecto será supervisado por los ancianos de alguna iglesia o por una mesa directiva. Algunos her­manos establecen empresas para ser dirigidas por "mesas di­rectivas" y no por ancianos. Todas las universidades establecidas por los hermanos están bajo mesas directivas.  Al­gunas universi­dades se llaman "colleges". El hermano DeWayne Shappley y otros se oponen a que tales universidades reciban fondos de las iglesias; es decir, con respecto a eso, son "antis". El hermano Batsell Bar­rett Baxter, quien era --durante los úl­timos años de su vida -- un representante de los hermanos más liberales,   escribió un libro abogando fuertemente por esta misma práctica, y no es nada raro ahora que las universidades establecidas por hermanos reciban fondos de iglesias. Sin em­bargo, las empresas más favorecidas por las iglesias liberales son las que son patrocinadas por ciertas igle­sias (con sus an­cianos patrocinadores).

                   3. El tercer paso es solicitar fondos a todas las iglesias para costear la empresa. Se les dice que "esta obra es suya también; por eso, deben ayudarnos".

                   4. Por último, la mesa directiva -- o los ancianos patroci­nadores que sirven de mesa directiva -- ponen en práctica el plan de obra, administrando los miles o millones de dólares de muchas iglesias. Estos ocupan y desocupan personal, compran terrenos, construyen edificios adecuados para oficinas, im­prentas, dormito­rios, escuelas, etc., hacen contratos comer­ciales, hacen toda clase de decisiones y, en fin, funcionan como los directores de otras em­presas comerciales o industriales.

          I. Son empresas religiosas. Recuérdese que este tema no se trata de asuntos comerciales, sino de espirituales. Los ancianos patroci­nadores ocupan y desocupan a los predicadores que co­laboren con ellos en su proyecto, y deciden qué se predicará, cuándo, dónde, y por quién.

                   1. Medios y métodos. Los hermanos liberales dicen que estas empresas son simplemente "medios o métodos" emplea­dos por las iglesias que "cooperan" con ellos en esta "buena obra".

                   2. Tales hermanos insultan nuestra inteligencia si esperan que creamos que las gigantescas empresas que administran mil­lones de dólares en sus proyectos mundiales son meramente "medios" de obrar de las iglesias que creen en la "cooperación".

          J. Observaciones finales acerca de la iglesia patrocinadora:

                   1. Si una iglesia patrocinadora puede recibir fondos de mil iglesias, puede también recibir fondos de diez mil iglesias. Si puede recibir fondos de diez mil iglesias, puede recibir fondos de todas las iglesias.

                   2. Siempre hemos afirmado esto, y algunos hermanos li­berales no quieren admitir que es cierto.  Pero sin lugar a dudas es cierto: una iglesia patrocinadora puede recibir fondos para su em­presa de todas las iglesias de Cristo en el mundo (al igual que cualquier sociedad misionera o cualquier secta).

                   3. Además, esto por fin se ha admitido. A fines del año 1983 hubo un debate entre los hermanos Dale Smelser y Buster Dobbs en Wayne, Indiana. En este debate el hermano Dobbs (un her­mano liberal) admitió que todas las iglesias pueden en­viar fondos a una iglesia patrocinadora.

                   4. También admitió que una congregación puede enviar toda la colecta a una iglesia patrocinadora.

                   5. Todas las iglesias pueden enviar toda la colecta a una sola iglesia patrocinadora. Desde luego, el hermano no re­comendó tal práctica, pero sí admitió que, según su doctrina, sería posible que todas las iglesias enviaran toda la colecta a una sola iglesia (una iglesia patrocinadora).

                   6. Es obvio, pues, que esta práctica liberal es esencial­mente la misma práctica de la centralización de las iglesias sec­tarias. La diferencia básica entre los dos sistemas es que las iglesias sectarias tienen en realidad un gobierno central, mien­tras que las iglesias de Cristo (las liberales) tienen el gobierno sobre las iglesias fragmen­tado en varias iglesias patrocinadoras con la opción de centralizar el gobierno en una sola iglesia.

                   7. Los ancianos patrocinadores tienen grande poder, con­trol e influencia. Los hermanos liberales niegan enfáticamente que los directores de una iglesia patrocinadora tengan poder y control.  Pero tal negación es absurda. Todo grupo de hombres que reciban y administren millones de dólares tiene mucho poder, control e in­fluencia, sea en asuntos seculares o en asuntos religiosos.

"Ancianos patrocinadores"

          A. No son ancianos bíblicos. Los ancianos de las congrega­ciones que se convierten en iglesias patrocinadoras se llaman ancianos patrocinadores. Pero no son ancianos bíblicos, porque no hay tales ancianos en la Biblia. Son más bien una mesa di­rectiva sobre el proyecto auspiciado por la congregación. Su función como an­cianos patrocinadores es completamente dis­tinta a su función como ancianos de la congregación.

          B. Patrocinan una empresa. Los ancianos patrocinadores ad­ministran los fondos de muchas iglesias. Ocupan y desocupan per­sonal (sean secretarios o predicadores), emplean toda clase de medios o métodos, y tienen la completa supervisión del proyecto, de principio a fin.

          C. Muchas iglesias funcionan como una sola. En este arreglo, una iglesia patrocinadora funciona para muchas iglesias. Los an­cianos patrocinadores funcionan para muchos ancianos. De esta manera el fin deseado por muchos hermanos se logra: quieren que todas las iglesias funcionen como una sola. Desde luego deber haber unidad en la iglesia universal, pero la iglesia universal no tiene organización. Por lo tanto, el sueño de mu­chos hermanos es un sueño sectario.

          D. Hay poder en el dinero. Es muy importante reconocer el poder que hay en el dinero y por consiguiente, en el manejo del dinero. Todos sabemos esto.  El dinero recibido se convierte en servicio. El dinero obra -- hace muchas cosas -- y, por lo tanto, tiene poder y ejerce control porque habla con mucha autoridad. Los ancianos patrocinadores que reciben millones de dólares de otras iglesias tienen este poder, pero no lo reciben de Dios, sino de los hombres.

          E. Los ancianos patrocinadores hacen sus propias decisiones y no tienen que consultar a nadie. Las iglesias contribuyentes no en­vían delegados para ayudar en el proceso de hacer deci­siones; sería razonable (pensando humanamente) que lo hicieran, pero esto no es el plan de tales hermanos.  En este res­pecto el sistema sectario es más justo y razonable, porque las congregaciones que son miembros de tales sociedades o con­venciones tienen su voz y voto en la dirección del proyecto. Pero el plan de nuestros her­manos liberales se puede clasificar como "legislación sin repre­sentación"; es decir, las muchas igle­sias que mandan dinero a la iglesia patrocinadora no tienen ni voz ni voto en la administración de los fondos.

                   Nótese: Esta explicación es importante: los ancianos pa­trocinadores ejercen toda autoridad y tienen completo control so­bre los recursos de miles de iglesias. Por lo tanto, es obvio que no son ancianos bíblicos, sino una clase de ancianos diocesanos.

          F. ¿Qué dicen de esto las iglesias que cooperan con la patroci­nadora? Se contentan con decir, "Bueno, los ancianos patroci­nadores gastan el dinero en la manera que prometen hacerlo, y es­tamos de acuerdo con este propósito".

                   1. Hay una gran variedad de decisiones importantes en cuanto a la selección de predicadores y otro personal, en cuanto a dónde predicar, cuánto gastar en cada lugar o en cada pro­grama, cuándo terminar algún esfuerzo, qué libros o tratados deberían imprimirse, qué jóvenes deben admitirse como estu­diantes en las escuelas, cuáles deben recibir becas, qué cursos deben enseñarse y por quién, y una infinidad de decisiones más.

                   2. Los ancianos de las muchas iglesias contribuyentes a las iglesias patrocinadoras o a varias instituciones entregan una gran parte de su obra y responsabilidad a éstas. Que lo hagan volun­tariamente no lo justifica. La realidad es que lo hacen, y que es una práctica totalmente desconocida en las Escrituras. Es la im­itación de un plan sectario basado en prácticas secu­lares.

                   3. Directores generales. Es increíble que las iglesias con­cedan tanta autoridad a los ancianos patrocinadores, pero la explicación es que éstos hacen el papel de directores de proyec­tos de la her­mandad, y en base a esto se les concede tal autori­dad. Todos saben que no son meramente ancianos de iglesias locales. Funcio­nan como ancianos de la hermandad universal. Ellos reciben hon­ores como los obispos y otros funcionarios destacados en las igle­sias sectarias.

                   4. Oponerse a Dios. Para muchos nuestra oposición con­tra tales ancianos es como oposición contra Dios mismo, porque para ellos cualquier decisión de los ancianos es legítima y los miembros pueden con toda seguridad someterse a ella. Muchos miembros han indicado que ellos dejan todo en las manos de los ancianos, y creen que si los ancianos están equivo­cados, darán cuenta a Dios, pero que esto no afectará la sal­vación de los miembros.

El "Institucionalismo"; "La iglesia institu­cional"

          A. ¿Qué significa la palabra "institucionalismo"?  Se refiere al concepto erróneo de que la iglesia de Cristo universal sea una orga­nización religiosa que está compuesta de todas las congrega­ciones, y que esta organización es el centro y la fuente de varias organiza­ciones (escuelas, hospitales, asilos para niños y an­cianos, progra­mas de radio y televisión, casas de publicación, etc.) por las cuales lleva a cabo su misión espiritual y social en el mundo. En cuanto a la organización de la iglesia universal este concepto de los her­manos liberales y el concepto denomi­nacional son idénticos.

                   1. Cada denominación tiene un arreglo central por el cual todas las congregaciones pueden funcionar. Tiene sus seminarios para entrenar a los predicadores, casas de publi­cación, hospitales, escuelas, asilos, y otros proyectos. Muchos hermanos están resuel­tos a imitar el arreglo denominacional.

                   2. Son impresas de la denominación. Es importante que se reconozca que tales empresas pertenecen a la denominación. Así es el concepto de la iglesia de Cristo institucional. Los her­manos que tienen este concepto hablan de cada iglesia como "congregación de la Iglesia de Cristo".  Pero la iglesia de Cristo está compuesta de individuos y no de congregaciones.

          B. ¿Cuál es la diferencia?  En cuanto a la organización de la iglesia universal  La diferencia básica entre las iglesias institu­cionales y las iglesias sectarias es que éstas tienen cuartel ge­neral (un solo centro de control) mientras que aquéllas tienen varios centros de control (las varias instituciones e iglesias pa­trocinadoras).   Las iglesias de Cristo (institucionales)  conde­nan la práctica denominacional pero practican básicamente la misma cosa

(Romanos  2:17-21).

          C. Este concepto no existe en la Biblia. No hay nada de orga­nización revelada en las Escrituras para un grupo de iglesias (ni mucho menos para todas las iglesias). La iglesia universal no tiene organización. La iglesia local es la única unidad de acción, aparte de la actividad de cada cristiano, en el plan de Dios. En el plan di­vino no hay nada de federar a muchas congregaciones para que funcionen éstas como una sola iglesia. Las iglesias co­operan, sí, pero concurrente e independientemente, sin ligarse en forma al­guna. No hay ningún texto que enseñe que las iglesias de Cristo mandaron dinero a alguna "iglesia central" o a una "iglesia patrocinadora" para que ésta se encargara de la obra de adminis­trar los fondos.

La "Centralización"

          A. Se emplea esta palabra para hablar de la práctica de muchas iglesias de Cristo de centralizar fondos y la adminis­tración de ellos en una sola iglesia (una iglesia patrocinadora) o en una institución, para que esta iglesia o esta institución haga la obra de todas las iglesias contribuyentes.

          B. No solamente dinero. Las iglesias contribuyentes entregan no solamente dinero y obra, sino también poder y autoridad a los ancianos patrocinadores y a otros funcionarios de la iglesia uni­versal. En la iglesia universal Cristo es la única Cabeza. Los usurpadores darán cuenta a Él. Los ancianos bíblicos velan por las almas de los miembros de la congregación en que el Espíritu Santo les ha puesto por obispos.

 (Hechos 20:28; Hebreos 13:17; . 1 Ped. 5:1-3).

Los ancianos bíblicos no velan por las empresas de un grupo de iglesias.

          C. Las iglesias del Nuevo Testamento. La centralización ilus­tra perfectamente el concepto del institucionalismo en la iglesia del Señor, porque demuestra cómo muchas iglesias quieren funcionar como una sola, pero las iglesias del Nuevo Testa­mento nunca hicieron cosa semejante.  Siempre la acción de las iglesias del Nuevo Testamento era independiente.

          D. Autoridad y poder. La centralización de dinero y obra es también la centralización de autoridad y poder. Esto no puede refutarse. Dinero es poder. El dinero de cientos o miles de igle­sias entregado en manos de los ancianos patrocinadores les da el poder de hacer lo que no pueden hacer como ancianos bíbli­cos; es decir, la centralización de dinero y obra en sus manos les da au­toridad para ocupar y desocupar personal (y esto significa control sobre predicadores y lo que se predica), y para hacer todo lo nece­sario para dirigir una empresa.

                   Es absurdo negar esta verdad tan obvia. La inconsecuen­cia de los hermanos liberales se ve cuando en toda la propa­ganda se glorían de la grandeza de sus proyectos (escuelas, pro­gramas de radio y televisión, publicaciones, etc.) y luego cuando se condena la concentración de dinero, obra, poder, autoridad e influencia en una sola congregación, entonces empiezan a dis­minuirlos como cosa insignificante, diciendo que tales proyectos son simplemente "medios" o "métodos" de obrar (porque "la Biblia no dice cómo hacer la obra").

          E. Este arreglo acaba con la independencia y autonomía de cada iglesia que participe en ello. El hecho de que todo se hace volun­tariamente no lo justifica.

La Autonomía

          A.  La definición. Esta palabra se emplea frecuentemente para afirmar que cada congregación es independiente de las demás, y que bajo Cristo se gobierna sola. Este derecho es sagrado, y es una de las salvaguardias más importantes para proteger contra la apostasía.

          B. La historia habla: el primer paso en las grandes apostasías ha sido el de organizar a todas las iglesias en un cuerpo fun­cional. Siempre, sin faltar, en estos casos se ha inventado una forma de gobierno desconocida en el Nuevo Testamento. La jerarquía ro­mana, las varias formas de gobierno central de las sectas protes­tantes, o la iglesia patrocinadora y las instituciones de las iglesias de Cristo de la actualidad son formas de gobierno desconocidas en la Biblia. Son cambios serios, cambios que no son inocentes como muchos suponen.

          C. Iglesias llevadas a la apostasía. En los primeros siglos cuando todas las congregaciones comenzaron a centralizar el poder en los obispos metropolitanos y después en el obispo de Roma, todas las congregaciones ligadas en este arreglo fueron llevadas a la apos­tasía. Esto nos hace ver lo serio de la centra­lización.

          D. A fines del siglo pasado y a principios de éste todas las con­gregaciones que cooperaron con la Sociedad Misionera -- que al principio fue un plan sencillo y básico de centralización  -- fueron  llevadas a la apostasía. A consecuencia de esta y otras innova­ciones estas congregaciones que eran iglesias de Cristo formaron otra denominación llamada "La Iglesia Cristiana" (o "Los Dis­cípulos de Cristo"). Esto nos hace ver lo serio de la cen­tralización.

          E. Otra apostasía. En el siglo presente, muchas iglesias de Cristo están cayendo en el mismo error (la centralización). En lugar de establecer un cuartel general, o una sola sociedad mi­sionera, han establecido varios centros de "cooperación" y les dan nombres más aceptables a los miembros (evitando la ex­presión "sociedad mi­sionera"), nombres nuevos que suenan ino­centes a sus oídos, como "iglesia patrocinadora", "hogar" para niños, "hogar" para ancianos, etc.

          F. Pero el cambiar la etiqueta no cambia la mercancía.  Es el mismo institucionalismo, la misma centralización, y el mismo error cometido por la iglesia en los primeros siglos y en el siglo pasado.  Todos estos arreglos destruyen la independencia de las iglesias lo­cales que participan en ellos, y les llevan a la ruina; por ejemplo, "The Herald of Truth": esta empresa que después de funcionar al­gunos años, un gran número de iglesias dejaron de enviarle dinero debido a algunas doctrinas y prácticas de la iglesia Highland que la patrocina. Aun aceptaba algunos aspec­tos del movimiento caris­mático; y originó otro programa llamado "Heartbeat" que predica sin mencionar a Cristo y a su iglesia.

          G. ¿Cuál es la defensa más común de la práctica de enviar dinero las iglesias a una iglesia patrocinadora? El refrán más oído es que  "Se hace voluntariamente". Los hermanos liberales se de­fienden siempre con esto. Creen que no hay ninguna vio­lación de la autonomía de las congregaciones que  "cooperan" con la pa­trocinadora porque participan voluntariamente. Ar­gumentan que la iglesia patrocinadora usa el dinero como las iglesias que lo mandan quieren que se use.

                   1. Pero muchísimos males se hacen voluntariamente. Mu­chos padres de familia entregan voluntariamente la disciplina de sus hijos a otros. ¿Qué error religioso no se practica volun­tariamente? ¿Acaso son forzados a practicarlo? Toda apostasía es voluntaria. La inquisición de la Edad Media fue voluntaria. La música instrumental se usa voluntariamente en el culto. Todo cambio que se ha hecho en el gobierno de la iglesia se ha hecho voluntariamente, comenzando con los cambios en los primeros siglos.

                   2. La autonomía tiene que ver con el funcionamiento de la congregación. La congregación que entregue una parte de su obra (función) a otra iglesia pierde parte de su autonomía. Hay poder en el dinero que se manda a otra iglesia. El dinero obra, tiene fuerza. Se convierte en servicios y en beneficios.

                   3. La iglesia que emplee su dinero para predicar local­mente o en otros campos hace la obra que le ha asignado Dios.  Lo mismo si envía dinero a los santos pobres. Ella misma está obrando, está funcionando, como Dios ordena.

                   4. Pero si manda su dinero a alguna iglesia patrocinadora para que ésta funcione, entonces la iglesia contribuyente no fun­ciona en esa obra, pues entrega su responsabilidad a la igle­sia pa­trocinadora.

El "Evangelio social"

          A. El evangelio social es "otro evangelio" (véase Gálatas 1:8,9).  Es un evangelio que no es bíblico y no salva.

          B. ¿Qué es?  El evangelio social no se preocupa por la sal­vación del alma, sino que promueve el bienestar social de la vida terrenal. Se ocupa en mejorar las condiciones sociales. Le preocupa la po­breza, las enfermedades, las injusticias civiles, relaciones raciales e internacionales, la educación secular, la política; en fin, todo as­pecto de la vida terrenal.

          C. ¿Cuál Es Su Origen? La sabiduría humana (1 Corintios 1:20, 21). Los autores del evangelio social eran hombres reli­giosos, predicadores de varias denominaciones. Estas denomi­naciones predicaban algún plan de salvación al principio de su existencia; pero cuando sus líderes perdieron su fe en la in­spiración de las Es­crituras, en la deidad de Cristo (su nacimiento de una virgen, su resurrección corporal, su segunda venida), y en el juicio final (el cielo, el infierno), entonces su "predicación" dejó de dar énfasis a la salvación del alma (ya no creyeron en la inmortalidad del alma), y comenzaron a predicar el evangelio social para mejorar las condiciones terrenales. ¿Qué otro "evangelio" les quedaba?

          D. Muchas Instituciones. Por lo tanto, han establecido toda clase de institución:  hospitales, escuelas y seminarios (que han sido y son la cuna de tanta incredulidad), asilos para niños y an­cianos, etc. Ponen todo el énfasis en tales obras, porque ahora no predican el evangelio para el beneficio del "alma". Ofrecen a la ju­ventud el recreo, salones equipados para toda clase de di­versión y actividad social. Así es su plan para no "perder" a sus jóvenes.

          E. ¿Qué Implica Esto Para Nosotros? ¿Qué podemos apren­der de lo que ha pasado con tales iglesias? Que cuando nues­tros her­manos liberales hacen lo mismo que los sectarios van por el mismo rumbo que ellos. Muchos van rápidamente por ese rumbo.

          F. Una aclaración. No afirmamos que todos los bautistas, metodistas, y otras denominaciones que tienen tantas institu­ciones ya no creen que la Biblia es inspirada, etc., ni mucho menos se acusa a los hermanos de tal incredulidad.

                   1. El evangelio social y la incredulidad. Un gran por­centaje de los sectarios sí son incrédulos, y lo que se afirma en cuanto al evangelio social y su relación con la incredulidad es muy cierto.

                   2. Disminuye el énfasis sobre el evangelio de la salvación. El peligro es grande entre hermanos también, porque entre más se predica la importancia de "las buenas obras" (para ellos la expre­sión "buenas obras" se refiere a sus instituciones), más se descuida el énfasis sobre la salvación del alma.  Esta tenden­cia ya se ha ob­servado extensamente entre los hermanos liberales; por ejemplo, una cosa muy común entre las iglesias liberales es su "Centro Fa­miliar", que es simplemente un salón de recreo y actividades so­ciales. Muchas iglesias se han encar­gado de casi todas las activi­dades sociales de la familia.

Hermanos "Liberales"

                   Ahora será fácil definir el término "liberal", porque los tér­minos anteriores lo describen. Para hacer referencia a los her­manos que practican tales cosas decimos simplemente "hermanos liberales".

          A. El término liberal es relativo.  A veces se oye la expresión "el liberalismo clásico" que niega la inspiración de las Escri­turas, la deidad de Cristo, etc.  A nuestros hermanos liberales no les gusta que les llamemos "liberales" porque esta palabra se aplica también a los incrédulos en las iglesias sectarias. Dicen, pues, que no son ni "antis" ni "liberales", porque para ellos los "antis" son "extremistas" y "legalistas" y los "liberales" niegan la inspiración de las Escrituras, etc.

          B. Pero la palabra "liberal" quiere decir, según Larousse, "favorable a la libertad: ideas liberales". Y sin lugar a dudas este término sí describe a nuestros hermanos que practican la cen­tralización.  Quieren libertad que no se encuentra en las Escri­turas.

          C. Tenemos mucha libertad. En muchas cosas la Biblia da mar­gen al uso del juicio humano.

                   1. Pero los hermanos liberales describen todas sus innova­ciones sectarias, todas sus grandes empresas mundiales, como asuntos de opinión, de métodos y medios para llevar a cabo la misión de la iglesia, cuando en realidad son una corrupción del gobierno y de la obra de la iglesia.

                   2. Dicen que "no hay patrón" para la obra de la iglesia, ni para la cooperación de las iglesias. Si no hay patrón para la obra de la iglesia, tampoco hay patrón para el culto de la igle­sia.

                   3. Dicen frecuentemente, "hacemos muchas cosas sin au­torización bíblica", "no se necesita autorización bíblica para tales cosas", etc. Por eso se llaman "liberales" porque se sienten libres para actuar sin autorización bíblica aun en asuntos de fe. El liberal obra (opera) libre de la ley. Su salida es que sus inno­vaciones -- tales como sociedades, instituciones e iglesias pa­trocinadoras -- son simplemente "métodos" y "medios".

                   4. Merecen el nombre. Cuando los hermanos se ciegan y se fascinan tanto con sus invenciones que pueden clasificarlas como "métodos", entonces merecen el nombre "liberal".

                   5. "Los instrumentos de música son una ayuda". Es la misma mentalidad que dice que los instrumentos de música son mera­mente una ayuda en el culto (al igual que los himnarios). La esen­cia de esta actitud es que quieren ser libres para hacer lo que quieren hacer, con o sin autorización bíblica.

          D. Y muchos de ellos están avanzando rápidamente hacia el lib­eralismo clásico. Varios hermanos, entre los hermanos libe­rales, están luchando día y noche contra lo que ellos mismos llaman lib­eralismo entre ellos mismos (hermanos institu­cionales). No quieren admitir que ellos son liberales, pero lla­man liberales a muchos de sus hermanos con los cuales han seguido teniendo co­munión. Estos hermanos se llaman "los nuevos antis". Creen que son conservadores, pero la verdad es que ellos mismos han sem­brado la semilla del liberalismo y ahora están haciendo todo lo posible por evitar que fructifique. La semilla que estos hermanos sembraron tiene que fructificar y lo está haciendo en esta nueva generación. Hay varias congre­gaciones entre ellos que son sim­plemente iglesias sectarias que tienen plena comunión con otros grupos sectarios.

          E. El evangelio social lleva al denominacionalismo. Por lo tanto, es muy obvio que entre más los hermanos liberales acepten el concepto básico del evangelio social, más rápido se están convir­tiendo en otra denominación.

Mateo 28:19

"Id y haced discípulos a todas las naciones"

Verdad:

          A. Los apóstoles fueron enviados por Cristo.  Cumplieron su misión, como vemos en Romanos 10:18 y Colosenses 1:23.

          B.  Todo cristiano debe predicar la palabra (Hechos 8:4).

          C.  Toda iglesia de Cristo debe divulgar la palabra (1 Tesa­lonicenses 1:8).

Error y su refutación:

          A. "La Biblia no dice cómo hacerlo".  Este texto es el primer texto que los hermanos liberales citan para dar apoyo bíblico a sus empresas.  Creen que con nada más citar "La Gran Comisión" todo plan humano se justifica.  Su "argumento" predilecto es que "La Biblia no dice cómo hacerlo", y por eso todos tenemos plena libertad de inventar proyectos que nos convengan.  Si fuera así, en­tonces no podríamos criticar la Sociedad Misionera de la Iglesia Cristiana, ni tampoco ninguna organización humana.

          B. "Es necesario cooperar". Dicen que muchas (todas las) igle­sias de Cristo deben "cooperar" (quieren decir que muchas iglesias deben "centralizar" sus fondos en alguna institución o en alguna "iglesia patrocinadora") para el evangelismo mundial.

          C. "De otro modo, imposible hacerlo". Ha sido muy obvio que muchos hermanos sinceramente creen que sin la "cooperación" (traducción: centralización) será imposible evan­gelizar al mundo; es decir, no son simplemente métodos, sino que sus empresas son absolutamente necesarias.  Creen que sus escuelas para predi­cadores son necesarias.  Creen que sus igle­sias patrocinadoras son necesarias.  Creen que sus casas de publicación son necesarias.  Creen que la "Gran Comisión" (Mateo 28:19) las requiere.

          D. Los apóstoles evangelizaron al mundo sin tales arreglos. No les gusta hablar de cómo los apóstoles predicaron el evan­gelio "en toda la creación" (con la ayuda, desde luego, de mu­chos her­manos), (Colosenses 1:23), y lo hicieron sin la "ayuda" de ningún proyecto humano.  No les gusta hablar de esto porque la "cooperación" moderna (la centralización de fondos, obra y au­toridad en un grupo de ancianos o en alguna organi­zación hu­mana) fue totalmente desconocida en el Nuevo Testamento.

Hechos 6:1-6

La distribución de ayuda a las viudas.

Verdad:

          A.  En este texto se ve un plan sumamente sencillo.  Se esco­gen siete hermanos fieles para encargarse de este ministerio. Este texto nos dice cómo se hizo la obra. El libro de Hechos es un libro de ejemplos para enseñar cómo obedecer al evangelio, cómo ado­rar a Dios y cómo hacer su obra.

          B. No se formaron sociedades ni organizaciones, sino que la iglesia misma cumplió con este ministerio.

Error y su refutacion:

          A. No tiene importancia. Lamentablemente este texto no tiene importancia para muchos hermanos, porque a pesar de tales tex­tos siguen diciendo, "la Biblia no dice cómo hacer la obra".  Nos ci­tan frecuentemente Mateo 28:19 y explican que Cristo no dice cómo ir, y que podían ir a pie, en barco o a ca­ballo.  Y luego citan Santiago 1:27 que habla de "visitar a los huérfanos y a las viudas" y agregan, "pero no dice cómo ha­cerlo".  Con este  "argumento" hueco quieren justificar todas sus organizaciones humanas, sin darse cuenta de que este tipo de "argumentación" justificaría tam­bién a todas las organizaciones sectarias.

                   La introducción al libro de Hechos en La Biblia de Estu­dio Mundo Hispano dice "No hay mucha información sobre la organi­zación ... de la iglesia primitiva".  Los hermanos liberales están de acuerdo con el sectario que escribió esta introducción, porque aunque hablan mucho de ancianos y autonomía, tam­bién se sien­ten "libres" de establecer todas las organizaciones que quieran.

          B. ¿Por qué está en la Biblia este libro? ¿Es verdad que He­chos no nos dice cómo hacer la obra de benevolencia? ¿Para qué sirve Hechos 6:1-6? ¿Hechos 11:27-30? etc.

          C. La congregación misma hizo la obra. La Biblia sí nos dice cómo hacer la obra, sea de benevolencia o sea de evangelismo.  Este texto nos dice cómo hacer la obra: Los hermanos liberales quieren hablar de cómo hacer la obra de la iglesia cuando deben pensar en la pregunta quién hará la obra.  La Biblia no enseña y no permite que organizaciones humanas hagan la obra de la iglesia.

Hechos 11:27-30

Una gran hambre en Judea

Verdad:

          A.  Los hermanos de Antioquía ayudaron a los hermanos de Judea.  El dinero fue llevado por Pablo y Bernabé, y fue entre­gado a los ancianos.

          B.  En cuanto a lo que este texto dice, no hay ningún pro­blema.  Lo importante es que observemos lo que el texto no dice.

Error y su refutación:

          A.  Este texto se ha usado mal.  Algunos han dicho que este pasaje autoriza la "cooperación" a través de una iglesia patroci­nadora.

          B. La prueba: Hech. 12:25. ¿En qué se basan para "probar" esta proposición?  Su argumento se basa en Hechos 12:25, "cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén".  Nos dicen que el hecho de que volvieron de Jerusalén prueba que el dinero fue entregado a los ancianos de la iglesia de Jerusalén, la cual era una iglesia pa­trocinadora.  Según esta teoría errónea, la iglesia de Jerusalén se encargó de la obra de distribuir (administrar) el dinero a las demás iglesias de Judea.

          C.  ¿Dice Hechos 12:25 que Pablo y Bernabé fueron solamente a Jerusalén?  No lo dice y no lo implica.  Los hermanos de Esta­dos Unidos que predican en la República Dominicana siempre vuel­ven de Santo Domingo.  ¿Prueba esto que ellos predican sola­mente en Santo Domingo?

          D. Había iglesias en Judea. La Biblia habla de las iglesias en Judea (1 Tesalonicenses 2:14). Sabemos que algunas de estas igle­sias de Judea eran grandes (Hechos 9:35, 42).  Además, He­chos 14:23 dice que "constituyeron ancianos en cada iglesia".  ¿No había ancianos, pues, en "cada iglesia" en Judea? Hechos 11:30 habla de ancianos "en Judea", pero los ancianos de Jerusalén no se mencio­nan hasta Hechos 15:2.

          E. ¿Qué hicieron los hermanos de hermanos de Antioquía? Hechos 11:29, 30 nos dice lo que "hicieron" los hermanos de Antio­quía:

                   1. enviaron socorro a los hermanos de Judea.

                    2. el dinero fue entregado a los ancianos.  ¿A qué an­cianos?  No dice nada de Jerusalén. Dice "en Judea".

          F. Hechos 26:20, la frase "anuncié ... por toda la tierra de Judea" indica claramente que Pablo no fue solamente a Jerusalén cuando él y Bernabé llevaron la ayuda de Antioquía a los hermanos de Judea.  En las otras visitas de Pablo a Jerusalén (Hechos 9:26; 15:2; 21:17) no había tiempo para predicar en toda Judea; sola­mente en el viaje registrado en He­chos 11:29, 30 hubo tiempo.

          G. ¿No prueba Gál. 1:22 que Pablo fue solamente a Jerusalén? Este es otro texto que se usa mal para dar aparente apoyo a la teoría de que Jerusalén era una iglesia patrocinadora.  Dice Pablo, "no era conocido de vista a las iglesias de Judea".  Dicen los her­manos liberales que este versículo enseña que Pablo y Bernabé no llevaron la ayuda enviada por Antioquía a las igle­sias de Judea, sino que solamente llegaron a Jerusalén, y que la iglesia de Jerusalén se encargó de repartir el dinero.

                   1. Pero Gálatas 1:18-22 corresponde a Hechos 9:26-30, y no a Hechos 11:29, 30.  En su primera visita a Jerusalén, y hasta su visita mencionada en Hechos 11:29, 30, "no era conocido de vista a las iglesias de Judea".

                   2.  No es nada difícil trazar la cronología de estas visitas de Pablo a Jerusalén.  Es inexcusable que alguno afirme que Gálatas 1:22 se refiera a Hechos 11:29,30. Este es otro ejemplo de usar mal la palabra.

                   3.  No debemos "suponer" nada, sino debemos aceptar lo que el texto dice.  En este texto no hay la más mínima sugeren­cia de que Jerusalén fuera una iglesia patrocinadora

Hechos 14:23

  Ancianos en cada congregación

Verdad:

          A.  Este texto es importantísimo con respecto a la organización de la iglesia local.  Sin lugar a dudas, cada iglesia local es total­mente independiente y autónoma (bajo Cristo se gobierna sola).

          B.  Nada de iglesia madre. Según este texto, no puede haber (con la aprobación de Dios) alguna iglesia patrocinadora, "iglesia madre", u otra clase de iglesia especial o elevada en alguna forma sobre las otras.

          C. Son iguales todas las iglesias.  La Biblia enseña claramente que todas las iglesias de Cristo son iguales e independientes. La iglesia de Jerusalén era iglesia importante; también la iglesia de Antioquía. Pero estas iglesias -- por grandes o por importantes que hayan sido -- no se exaltaron para tener señorío sobre las demás iglesias.

          D.  La autonomía tiene que ver con la función de la congre­gación; es decir, el concepto de autonomía tiene que ver con lo que la congregación hace, el papel que desempeña, en llevar a cabo la obra del Señor.

          E.  Iglesias no autónomas. Si alguna congregación, por cualquier motivo, no funciona fiel y cumplidamente en todo as­pecto de su debido servicio a Dios, no debe llamarse "autónoma".  Si entrega una parte de su ofrenda, obra y respon­sabilidad a alguna iglesia patrocinadora o a alguna institución, en eso deja de funcionar ella misma, y entrega esa parte de su autonomía a otros.

Error y su refutación:

          A.  Los hermanos liberales predican la autonomía, y profesan practicarla. Predican la independencia de cada congregación, y profesan practicarla. Sin embargo,  dicen que la "cooperación", la que ellos practican, no viola la autonomía porque las iglesias man­dan su dinero voluntariamente a la iglesia patrocinadora.

          B.  Las Iglesias Bautistas, Iglesias Cristianas y otras dicen la misma cosa.  Dicen que cada congregación es independiente, que voluntariamente cooperan con su organización eclesiástica, que pueden suspender su ayuda en cualquier momento, que hacen sus propias decisiones, etc.  Los pastores de estas de­nominaciones se jactan de la autonomía de la iglesias locales, aunque estas estén bien ligadas en alguna organización eclesiás­tica.

          C. La responsabilidad en el hogar.  Los padres también pueden voluntariamente dejar que otros se encarguen de su res­ponsabilidad; es decir, pueden hacer lo mismo que hacen las igle­sias. En lugar de enseñar y disciplinar a sus hijos pueden en­tregar esta obra importante a los abuelos, tíos, etc., pero al ha­cerlo pecan.

          D. La autonomía tiene que ver con la función. Recuérdese que la autonomía de la congregación no solamente se refiere a su independencia de otras congregaciones en cuanto a gobernarse sola, sino también a su actividad o función en llevar a cabo sus obligaciones en toda categoría:  en la adoración a Dios, en la edifi­cación de sí misma, en el evangelismo, y en la benevolen­cia.

          E. Entregar dinero a otra iglesia equivale a entregarle su au­tonomía. La congregación, pues, que entrega una parte de su ofrenda y su propia obra (de evangelismo, de benevolencia, o de edificación) a otra congregación, o a alguna institución, tam­bién entrega esa misma parte de su autonomía a otros. (Un ejemplo de entregar una parte de su obra de edificación a otra iglesia o a al­guna institución es cuando una congregación envía a alguno de sus jóvenes a una escuela para predicadores).

          F.  Toda Iglesia Cristiana y toda Iglesia Bautista  tiene gobierno local.  Los hermanos liberales hablan de la Iglesia Cristiana y de la Iglesia Bautista como si perdieran todo control local debido a sus sociedades misioneras, etc., pero esto no es cierto.  Siguen funcio­nando localmente como cualquier iglesia de Cristo.

                   1. ¿Control? De presión y de influencia. El control sobre las iglesias ejercitado por las instituciones y sociedades no es como el control ejercitado por la policía, sino es el control de presión y de influencia. Las iglesias que no "cooperan" pierden cierta posición e influencia entre las demás. Pierden ciertos privilegios y "bendiciones".

                   2. Pueden separarse. Los hermanos liberales aparente­mente piensan que las iglesias sectarias están amarradas irrevo­cablemente en sus organizaciones, pero esto no es así. Cualquier Iglesia Cristiana o cualquier Iglesia Bautista puede dejar de coop­erar con sus sociedades centrales el día que quiera (y muchas de ellas lo hacen), si está dispuesta a sufrir las consecuencias.

                   3. Las iglesias sectarias profesan tener autonomía. Esta verdad se olvida a veces. Recuérdese que muchas iglesias de­nominacionales también profesan tener autonomía local, aunque "cooperen" con sus sociedades centrales. Además, se jactan de su autonomía, en la misma manera que lo hacen los hermanos liberales. Por lo tanto, el argumento de que las igle­sias sectarias pierden su autonomía local cuando mandan dinero a sus so­ciedades misioneras no tiene ningún peso a menos que tales her­manos admitan que las iglesias de Cristo hacen lo mismo. (La ver­dad es que tanto las iglesias de Cristo como las iglesias sectarias lo hacen).

Hechos 20:28

"El rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos"

(Compárese -1 Pedro 5:2, "la grey .. que está entre vosotros")

Verdad:

          A.  El Espíritu Santo establece ancianos en cada congregación.  Obsérvese bien la expresión, "el rebaño en que ..."  No dice "los re­baños en que" sino "el rebaño"  (singular).

          B.  Los ancianos son los obispos.  Compárense los versículos 17 y 28; hablando a los ancianos de Éfeso, Pablo les llama "obispos".

          C.  Jurisdicción en una sola iglesia. Los ancianos u obispos tienen el deber de apacentar el rebaño, o sea la congregación; son los pastores de este rebaño, pero no tienen ninguna juris­dicción sobre otra iglesia, ni sobre ninguna parte de la ofrenda y obra de otra iglesia.

Error y su refutación:

          A. Ancianos patrocinadores (diocesanos).  Los hermanos li­berales no se oponen a que algún grupo de ancianos se es­tablezcan a sí mismos como ancianos patrocinadores, para ser obispos (supervisores) de alguna parte de la obra de muchas otras iglesias. Entre hermanos liberales no es nada raro que los ancianos de una congregación tengan jurisdicción sobre otra congregación.

          B. Intervención en la obra de habla hispana. Ha habido mu­chos ejemplos de la intervención de ancianos norteamericanos en los asuntos de las iglesias en otros países, y aun en Estados Unidos.

          C.  ¿Por qué?  Porque se ha creído que por ayudar a otra igle­sia con dinero deben también supervisar "la obra". Hablan de "nuestra obra" en tal o cual parte, expresión que significa la su­pervisión de ellos sobre otra(s) iglesia(s). El dinero manda. Muchas iglesias de habla hispana en Estados Unidos entregan su ofrenda a la iglesia de habla inglesa. ¿Por qué?  Porque éstos "patrocinan la obra"; es "su obra" (según ellos), porque con­struyeron el local, pagan al predicador, y, por lo tanto, tienen con­trol de la obra.  La iglesia de habla hispana de McAllen, Texas, in­vitó a un predicador de México para que les predicara una serie de servicios, pero cuando el hermano invitado pidió permiso a los an­cianos patrocinadores no se lo dieron y él no pudo aceptar la in­vitación.  Un hermano que predicó por un tiempo en Mathis, Texas, nos dijo que los ancianos le dieron una lista de siete reglamentos que él tenía que aceptar (por ejemplo, en cuanto a cuándo podía salir del pueblo).

          D. Mandar a los predicadores. Algunos ancianos han movido a los predicadores de México (hermanos que fueron patrocina­dos por ellos) como si fueran marionetas, de una congregación a otra.  Lamentablemente muchos hermanos hispanos han permitido esta supervisión ajena. No saben apreciar su libertad en Cristo.  Al­gunos hermanos dominicanos han dicho que los ancianos que les sostienen no se meten en los asuntos de los evangelistas, pero esto es porque estos evangelistas domini­canos no dicen nada en contra de las prácticas no bíblicas de tales ancianos. (Es cuestión de decir "Paz, paz" cuando no hay paz.) ¿Podrán estos evangelistas mu­darse a cualquier lugar -- aun a otro país -- sin pedir permiso a los ancianos?

          E. Todo es voluntario. Cuando explicamos que los ancianos pa­trocinadores ejercen poder y control, algunos lo niegan di­ciendo que todo es voluntario.  Pero es absurdo decir que no hay poder, control e influencia en administrar miles o aun mi­llones de dólares, en ocupar y desocupar a los predicadores y otros patrocinados por ellos, en escoger qué pueblos oirán el evangelio por radio y televisión, en decidir qué niños y qué an­cianos serán recibidos en los asilos, y en hacer muchas otras de­cisiones.

          F.  Los ancianos patrocinadores tienen control sobre el dinero que administran (recuérdese que tienen una tesorería especial para su empresa aparte de la de la iglesia local sobre la cual son ancianos); tienen poder y control sobre todo el per­sonal involu­crado en el proyecto: ocupan y despiden,  determinan la cantidad de  salarios, escogen y despiden no so­lamente al personal de la oficina, sino también a los predi­cadores; en fin, tienen poder, con­trol e influencia en la misma forma en que la mesa directiva de cualquier empresa los tiene.

Hechos 24:17

"Hacer limosnas a mi nación"

Verdad:

          A.  Pablo se refiere a la colecta para los santos entre los judíos.

          B.  Lo que él afirma en esta ocasión demuestra que las acusa­ciones hechas en su contra eran mentiras.

          C.  Otra vez es muy importante observar lo que el texto no dice.

Error y su refutación:

          A. ¿La repartió entre los inconversos?  Dicen algunos que Pablo repartió esta ayuda entre los judíos inconversos y que esto demues­tra que la ofrenda es para los que no son miembros de la iglesia.

          B. Otro texto mal usado. Los que así dicen usan mal este texto.  Otros textos explican claramente que la ofrenda era para los san­tos y lo que Pablo dice en Hechos 24:17 tiene que ser en­tendido a luz de aquellos textos.

          C. Administración mala. El texto no dice que Pablo repartió el dinero de las iglesias entre los inconversos.  Los textos en 1 Corin­tios y 2 Corintios dicen que la ofrenda era para los santos.  Si Pablo la hubiera repartido entre los inconversos, hubiera usado mal el dinero, cosa que jamás habría hecho. Pablo y otros llevaron la ofrenda de varias iglesias a los hermanos judíos en Jerusalén (desde luego, estos judíos eran de la nación de Pablo). El no dijo que llevó dinero para "toda mi nación". Los hermanos que mal usan textos como éste demuestran clara­mente que no pueden probar su doctrina con la Biblia.

Romanos 15:25-27

"Una ofrenda para los pobres entre los santos en Jerusalén"

Verdad:

          A.  Este texto habla de la misma ofrenda mencionada en las cartas a los corintios

  (1 Corintios 16:1-4;. 2 Corintios 8 y 9).

          B.  Sirve de ejemplo para nosotros en algún caso de necesi­dad semejante.

Error y su refutación:

          A. ¿Ejemplo de lo que hacen?  Los hermanos liberales usan es­tos textos como ejemplo de la cooperación (centralización) que ellos practican.  Pero no hay ninguna comparación entre las dos cosas.

          B.  Hay varias diferencias:

                   1. No fue una práctica continua. El evento registrado en es­tos textos no era una práctica continua, sino un evento circunstancial. Desde luego esta cooperación bíblica se puede practicar con toda frecuencia si en realidad prevalecen circun­stancias semejantes;  pero lo esencial es que en verdad la imitemos tal y como está en las Escrituras, y no meramente hacer mención de este ejemplo bíblico para después inventar alguna llamada "cooperación" y afirmar que es bíblica. La lla­mada "cooperación" de los hermanos liberales es un programa permanente.

                   2. No fue una emergencia inventada. Los hermanos del primer siglo no inventaron alguna "emergencia" para pedir fon­dos a todas las demás iglesias. No establecieron empresas que serían sostenidas por las ofrendas mensuales de miles de iglesias. La ver­dadera cooperación bíblica ocurrió cuando hubo una verdadera necesidad.

          C.  La Biblia habla simplemente de la ayuda enviada por muchas iglesias a los santos pobres en Jerusalén, por manos de mensajeros escogidos por cada iglesia.

1 Corintios 16:1-4

"La ofrenda para los santos"

Verdad:

          A. El patrón divino. Este texto nos proporciona detalles im­portantes para que sepamos cuál es el patrón o dechado divino en cuanto a la colecta y su administración.

          B.  Primer Día.  Aprendemos en este texto que debe haber una colecta cada primer día de la semana en cada iglesia de Cristo.

          C.  Para Los Santos.  Aprendemos que la ayuda es para los santos.  La colecta nunca fue usada para ayudar a los que no eran cristianos.  Este tema será examinado más en el estudio de 2 Cor­intios 9:13.

          D.  Mensajeros fueron escogidos por cada congregación para lle­var su ofrenda a Jerusalén.  Es otro detalle que da énfasis a la in­dependencia de cada iglesia local.

Error y su refutación:

          A. "No hay patrón". A los hermanos liberales no les gusta hablar de "patrón". Han criticado mucho el concepto de que el Nuevo Testamento nos haya dejado un dechado que seguir en cuanto a la cooperación, la benevolencia y el evangelismo.  El hermano A. C. Pullias, ex presidente de David Lipscomb Col­lege en Nashville, Tennessee, escribió un tratado titulado "Donde No Hay Patrón".  Afirmó que no hay patrón para la co­operación de las iglesias en la obra de evangelismo o de bene­volencia.  (Poco después de es­cribirlo, dejó la iglesia, se unió a los presbiterianos, y murió en esa religión).  Si no hay patrón para la cooperación entre las iglesias de Cristo, entonces no hay patrón que seguir para obedecer al evangelio, ni para adorar a Dios.

          B. ¿Patrón para la ofrenda cada domingo?   Los hermanos li­berales sí admiten que.-

 1 Corintios 16:1,2 requiere una ofrenda cada primer día de la semana.  En esto admiten que hay un dechado que seguir.  Pero cuando insistimos en que Pablo dice que es para los santos, y que cada iglesia escogió sus propios men­sajeros, nos dicen que estos detalles no son parte del dechado.  Es­tos hermanos creen que la ofrenda se puede uti­lizar en la benevolencia general; aun creen que la ofrenda se puede enviar a varias instituciones humanas.  Son muy inconse­cuentes en su uso de-1 Corintios 16:1-4;  dicen que este texto es el dechado para la colecta el primer día (con pocas excepciones no recogen ofrenda en otros días y no usan otros medios de re­caudar fondos), pero no dan importancia a cómo usar el dinero de la ofrenda.  Creen que la Biblia nos dice claramente cómo y cuándo recaudar fondos, pero que no nos da un patrón que seguir con respecto a la admin­istración de los fondos.

          C. ¿Solamente para la benevolencia?  Un argumento em­pleado por ellos es que si usamos -1 Corintios 16:1-4 como dechado en todo detalle, entonces la ofrenda tiene que usarse exclusivamente para la benevolencia.

                   1. "No para el evangelismo".  Dicen que según nuestra posi­ción la ofrenda no puede ser usada en el evangelismo ya que el texto no dice nada del evangelismo.

                   2. Cuándo hacer ofrenda.  Pero este texto enseña que la ofrenda, la única ofrenda, se hace cada primer día de la se­mana.  Por eso el texto no es simplemente un texto que enseña la benev­olencia, sino también enseña cuándo levantar la ofrenda (la única ofrenda).

                   3. Otros textos informan. Otros textos dicen que las igle­sias mandaron ayuda a Pablo para el evangelismo (Filipenses 1:5; 4:15,16;- 2 Corintios 11:8).  ¿De dónde vino el dinero?  De la colecta del primer día, como Pablo enseña en -1 Corintios 16:1,2, porque no hay otro texto que hable de otro día para ofrendar. Compárese Hechos 20:7; es el único texto que nos dice cuándo tomar la cena.

2 Corintios 8:14

"Para que haya igualdad"

Verdad:

          A. El propósito de la cooperación.  Este texto nos dice el propósito o el diseño de la cooperación bíblica: una(s) iglesia(s) ayuda(n) a otra iglesia necesitada, para que haya igualdad.

          B. ¿Qué significa "igualdad"?  La "igualdad" no significa "la misma cantidad de dinero en el banco", sino que se supla "lo que a los santos falta" (2 Corintios 9:12).

          C. La abundancia suple la escasez. Dice -2 Corintios 8:14 "para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos".

          D. Igualmente libres de escasez.  En alguna fecha futura la abun­dancia de ellos bien podría suplir "la necesidad vuestra, para que haya igualdad"; es decir, igualmente libres de la es­casez.

          E.  El v. 15 lo ilustra:  "como está escrito: El que recogió mu­cho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos" (Exodo 16:18); es de­cir, "cada uno recogió conforme a lo que había de comer".

          F.  El caso fue que en ese tiempo a algunos en Jerusalén les "faltó"; entre ellos había "escasez".  Pablo (el Espíritu Santo) or­denó esta ayuda para suplir esa falta.

          G.  A consecuencia de esta ayuda generosa hubo "muchas ac­ciones de gracias"

(2 Corintios 9:12), y sin lugar a dudas, la relación entre los hermanos gentiles y los hermanos judíos se mejoró grandemente (2 Corintios 9:13, "glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo").

          H. Esta ayuda llevó mucho fruto bueno (hizo bien en varias maneras), pero Pablo explica en palabras sencillas el propósito básico de ella cuando dice, "para que haya igualdad".

Error y su refutación:

          A. No aceptable. Los hermanos liberales no quieren aceptar esta explicación, por clara y obvia que sea en el texto mismo.

          B. Tienen otros propósitos. No les conviene admitir que el propósito de la cooperación bíblica es que haya igualdad.  Porque esto no es en ninguna manera el propósito de la "cooperación" de las iglesias liberales. Las iglesias patrocinado­ras que piden ayuda son iglesias grandes y ricas; no son iglesias necesitadas (en sentido económico).

          C.  "Profunda pobreza". Para refutar lo que Pablo dice, los her­manos liberales dan mucho énfasis a que las iglesias de Macedonia (las que ayudaron a los santos de Jerusalén) esta­ban en "profunda pobreza" (2 Corintios 8:2), mientras que los hermanos en Jerusalén estaban simplemente "pobres"; es decir, argumentan que los que cooperaron para ayudar eran más po­bres que los que recibieron ayuda.

          D. El plan de Pablo fracasó. Según esta "lógica" extraña, la misma cosa que Pablo quería evitar es lo que sucedió:  "no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros es­trechez" (2 Corintios 8:13).  Si los de Jerusalén eran menos po­bres que los de Macedonia, y recibieron aun más, entonces se­guramente aquéllos tenían holgura y éstos estrechez. Pero Pablo no está comparando a los pobres de Macedonia (2 Corin­tios 8:2) con los pobres de Jerusalén (Romanos 15:26).  Si al­guien quiere com­parar a los pobres de Macedonia con otros, debe compararlos con otros macedonios o con los corintios.

          E. Eran verdaderamente pobres.   Los hermanos de Jerusalén tenían "escasez", palabra que viene de la palabra griega, hus­terema, que significa "necesidad, pobreza, falta (carencia)".  Esta palabra se halla en Lucas 21:4, "de su pobreza echó todo el sus­tento que tenía", o sea, "dos blancas" que equivalían a menos de un centavo americano.  Esto prueba concluyentemente que había verdadera carencia entre los de Jerusalén, porque la misma pal­abra que describe la pobreza o carencia de la viuda de Lucas 21:4 también describe la pobreza, escasez y carencia de ellos.

          F. ¿Son pobres las iglesias patrocinadoras?  No quieren re­conocer esto porque las iglesias patrocinadoras son iglesias grandes y ricas.  Ellas cuentan con ofrendas muy elevadas, miles de dólares cada domingo.  No son iglesias pobres.  Pero siem­pre piden "ayuda" a las demás iglesias, porque asumen algún proyecto mucho más allá de sus posibilidades, aunque son igle­sias grandes y ricas.

2 Corintios 8:18-24; 1 Corintios 16:3,4

 

Los mensajeros de las iglesias

Verdad:

          A. Sus propios mensajeros.  Cada iglesia escogió a su(s) pro­pio(s) mensajero(s) para llevar su ofrenda a Jerusalén.  Siem­pre se respetaba la autonomía de cada congregación.  Los que ofren­daron enviaron su propio dinero directamente a los re­cipientes por las manos de los mensajeros que ellos escogieron.

          B. La comunión directa. Debe haber siempre una relación estrecha entre los que dan y los que reciben.  No conviene que haya agencias intermediarias que interrumpan la comunión.

Error y su refutación:

          A. "La iglesia patrocinadora equivale a los mensajeros".  Nos dice el liberal que la iglesia patrocinadora corresponde a los men­sajeros de las iglesias.  Pero tal idea es absurda en extremo, porque las dos cosas son totalmente distintas. La iglesia pa­trocinadora no transporta los fondos, sino que los administra.  Los mismos ancianos patrocinadores ocupan "mensajeros", o sea, per­sonal para llevar a cabo la función de su empresa.

          B. La descripción de los mensajeros.  Obsérvese bien lo que Pablo dice al describir a los mensajeros: son ministros o siervos de las iglesias, designados por las iglesias; ellos llevan "vuestro dona­tivo a Jerusalén" (1 Corintios 16:3).  Van (viajan) llevando el donativo

(2 Corintios 8:19.)

          C. Se escogen solos.   Pero los ancianos patrocinadores son des­ignados por sí mismos; se escogen solos.  Ellos mismo for­mulan los planes para alguna obra.  Ellos son los que solicitan fondos.  Los ancianos patrocinadores no son escogidos por las iglesias,  ni son enviados por las iglesias.  Ellos se escogen a sí mismos, y ellos es­cogen y envían a otros.

          D.  La iglesia patrocinadora moderna no tiene nada que ver con los mensajeros de las iglesias del siglo primero.

2 Corintios 9:13

  "Vuestra contribución para ellos y para todos"

Verdad:

                   Ofrenda para los santos pobres. En toda referencia a esta ofrenda Pablo dice que era para los santos: -1 Corintios 16:1, "En cuanto a la ofrenda para los santos";

-2 Corintios 8:4, "este servicio para los santos"; -2 Corintios 9:1, "Cuanto a la minis­tración para los santos";.-  2 Corintios 9:12 "lo que a los santos falta".

Error y su refutación:

          A. La ofrenda es para inconversos. Los hermanos liberales insis­ten en que la ofrenda es para inconversos, basándose en este ver­sículo.

          B. Pero la ofrenda fue entregada a los santos, porque fue colec­tada para los santos.  Si esta ofrenda se hubiera repar­tido entre los que no eran santos, habría sido malversación de fondos.

          C. ¿Mereció Pablo la censura?   Dice Pablo en -2 Corintios 8:20, "evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abun­dante que administramos".  Pablo y los mensajeros habrían mere­cido la censura si hubieran entregado una parte de la ofrenda a los que no eran cristianos.

          D. "Ellos" y "todos" eran santos. Por lo tanto, "para ellos" se re­fiere a los santos de Jerusalén, y "para todos" se refiere a todos los santos.  La idea es sencilla cuando se toma en cuenta que la pal­abra "liberalidad" (haplotes) significa "sincera fidelidad" (así se traduce en

- 2 Corintios 11:3), y la palabra "contribución" (koinonía) significa "comunión" (así se traduce en -1 Corintios 10:16;. 2 Corintios 6:14; 13:14, etc.).

          E. Otra posible traducción.  Pablo dice, pues, "por la expe­riencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que pro­fesáis al evangelio de Cristo, y por la sincera fidelidad de vuestra comunión para ellos y para todos".

          F. Comunión con incrédulos.  Los hermanos que emplean .2 Corintios 9:13 para enseñar que la ofrenda puede ser usada para los que no son cristianos tuercen el texto para enseñar un error, y a consecuencia de su doctrina enseñan que los corintios tenían comunión con incrédulos.

Gálatas 6:10

"Hagamos bien a todos"

Verdad:

          A. Exhortación para individuos. Esta exhortación se dirige a los individuos, y no tiene nada que ver con el uso de la colecta de la iglesia.

          B.  ¿Hagamos bien? El "bien" que debemos hacer se define a través del Nuevo Testamento (2 Timoteo 3:16,17).

Error y su refutación:

          A. Escrita a las iglesias de Galacia.  Nos dicen los hermanos lib­erales que este texto enseña que las iglesias locales deben ayudar, con dinero de la ofrenda, aun a los del mundo ("a todos"), porque esta carta fue escrita a "las iglesias de Galacia" (Gálatas 1:2).

                   1. ¿Era Pablo una congregación? El dice, "según tenga­mos oportunidad"; Pablo se incluye en esta exhortación.

                   2. Enseñanza para individuos. Varias cartas se dirigen a las iglesias, pero contienen mucha enseñanza para individuos.

                   3.  El contexto de Gálatas 6:10 debe estudiarse: Gálatas 6:1,2,3,4,5,6,7,8,12;  Ver. 1, "si alguno ... tú ..."; Ver. 2, "los unos ... los otros"; Ver. 3, "el que ..."; Ver. 4, "cada uno ..."; Ver. 5, "cada uno ..."; Ver. 6, "El que ..."; Ver. 7, "el hombre ..."; Ver. 8, "el que ..."; Ver. 12, "os obli­gan a que os circuncidéis ..."  Es absurdo decir que toda ex­hortación en esta carta se dirige a la congregación.  Se escribió a las iglesias pero contiene muchas enseñanzas para los miem­bros individualmente.

          B.  ¿Qué es el "bien" que debemos hacer?  Los hermanos libe­rales no están de acuerdo en esto.  Algunos dicen, por ejemplo, que el orfanato, el asilo para ancianos, y otros proyectos seme­jantes no pueden estar bajo una mesa directiva, sino que tienen que estar bajo un grupo de ancianos.  Algunos dicen que las igle­sias no pueden enviar dinero a una escuela (a menos que sea es­cuela para predicadores).  Muchos dicen que no es bíblico usar el dinero de la colecta para las actividades sociales, pero muchos otros lo hacen.

                   Nótese:  Los hermanos liberales son muy inconsecuentes cuando nos llaman "antis" porque muchos de ellos también son muy "antis" con respecto a una variedad de cosas:

                   1.  Algunos son "antis" porque se oponen a la práctica de es­tablecer mesas directivas para los asilos.

                   2.  Otros son "antis" porque se oponen a que las iglesias manden fondos a las universidades establecidas por hermanos.

                   3.  Aun otros son "antis" porque se oponen al énfasis que dan muchas iglesias a las actividades sociales.

                   4.  Pero todos estos están aliados contra los que nos oponemos a las prácticas liberales de ellos. (Esto nos recuerda de la "amistad" entre Pilato y Herodes).  Todos están aliados en su concepto de la iglesia institucional; es decir, de la iglesia uni­versal como una organización. Hablan de "las congregaciones de la igle­sia de Cristo".                                                   

Filipenses 4:15,16

"Ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir sino vosotros".

Verdad:

          A. Pablo recibió ayuda "una y otra vez" de los filipenses cuando estuvo en Tesalónica. Tesalónica era una ciudad de Macedonia, y toda la ayuda que Pablo recibió de los filipenses le llegó cuando estuvo en Macedonia (Tesalónica).

          B. La frase, "cuando partí de Macedonia" significa "cuando salía"; es decir, estaba saliendo pero no había dejado el país. La palabra "pues" conecta lo que Pablo dice en el versículo 16 con lo que dijo en el versículo 15. La palabra "pues" introduce la expli­cación o la ampliación de la frase, "cuando partí de Mace­donia ...", porque (o para probar lo que acabo de decir), "aun en Tesalónica me enviasteis una y otra vez".

          C. "En razón de dar y recibir"  significa que los filipenses dieron y que Pablo recibió. En el tiempo indicado ("cuando partí de Mace­donia") la iglesia de Filipos era la única iglesia que le ayudó.

Error y su refutación:

          A. "La iglesia Filipos era una iglesia patrocinadora". Los her­manos liberales dicen que la iglesia de Filipos era una iglesia pa­trocinadora que recibía fondos de otras iglesias para Pablo.

          B. "La única que guardó libros". Se basan en la frase, "ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos", y afirman que varias iglesias enviaban dinero, pero que so­lamente Filipos guardaba libros. Leen este texto como si Pablo hubiera dicho, "ninguna iglesia me patrocinó sino vosotros".

                   1. ¿Quería otras iglesias patrocinadoras? Al oír o leer tales comentarios nos preguntamos, "Si Pablo quiso decir 'patrocinar', ¿qué fue el motivo de esta frase? ¿Dijo esto para quejarse? ¿Qué está diciendo Pablo? ¿Cuál es el sentido de lo que dijo?" ¿Acaso Pablo quería más iglesias patrocinadoras?

                   2. Pero no hay nada en este texto -- ni en otro alguno -- que indique tal cosa. Pablo dice simplemente que ninguna igle­sia, aparte de Filipos, participó en ayudarle (ninguna dio y, por lo tanto, él no recibió de ninguna, aparte de ellos).

                   3. ¿Participó o patrocinó? Pablo dijo "ninguna iglesia par­ticipó conmigo"; no dice  "ninguna iglesia me patrocinó".

¿Fil. 4:15, 16 conectado con 2 Cor. 11:8, 9?

                   Se argumenta que Filipenses 4:15 se refiere a la ayuda que Pablo recibió "de los hermanos que vinieron de Macedonia" (2 Cor. 11:9); que Pablo "partió" de Macedonia y que llegó a Corinto, y que esta ayuda mencionada en Fil. 4:15 le llegó cuando predi­caba en Corinto.

                   Según esto, Filipos era la iglesia patrocinadora para las "otras iglesias" mencionadas en 2 Cor. 11:8.

          A. Afirmación que no se puede probar.  Pero esta teoría no se puede probar con la Escritura, porque:

                   1. En primer lugar, Pablo explica claramente en Fil. 4:15,16 lo que dice en el ver. 15; la palabra "pues" introduce su expli­cación.

                   2. Esa explicación fue que los filipenses enviaron "una y otra vez" a Pablo cuando él estuvo en Tesalónica. Por lo tanto, él no había salido del país de Macedonia cuando recibió la ayuda de los filipenses (recuérdese que Tesalónica está en Macedonia).

                   B. Obsérvese la gramática griega:

                   1. La palabra "cuando" viene de la palabra hote; no dice "después de", sino "cuando". Pablo no habla de lo que él hizo des­pués de dejar el país, sino lo que sucedió cuando estaba saliendo de él.

                   2. El tiempo aoristo. Los hermanos liberales se basan en el tiempo aoristo del verbo "partí", diciendo que el tiempo aoristo define un acto en el tiempo pasado, un acto ya comple­tado. Por lo tanto, según ellos, Pablo ya se había apartado de Macedonia cuando le llegaron los fondos de Filipos, pero los eruditos en la gramática griega no les apoyan.

                             a. La gramática de los señores Dana y Mantey dice en las páginas 107, 108 que el significado fundamental del tiempo aoristo es para denotar alguna acción como ocurriendo en el pasado, sin referencia a su progreso. Dicen que el aoristo no significa nada res­pecto de haberse completado, sino simple­mente presenta la ac­ción o el evento sin referencia a su du­ración.

                             b. El Sr. A. T. Robertson, otro de los reconocidos gramáticos, dice: "(1) que Filipenses 4:15, 16 se refiere a una cosa, la ayuda que Filipos, y solamente Filipos, envió a Pablo cuando es­tuvo en Tesalónica, y (2) que Filipenses 4:15 no puede identificarse con

.2 Cor. 11:8 ..." Luego añade: "ambos una y otra vez lo hicieron, en Tesalónica, y, por lo tanto, antes de ir Pablo a Corinto". (Word Pictures in the New Testament, Vol. 4, página 462).

                             c. La definición de la palabra "aoristo" (Larousse) es in­teresante: "aoristo, del griego, aoristos, indeterminado; pretérito indefinido de la conjugación griega".

                             d. Los gramáticos y los lexicógrafos dan mucha impor­tancia al contexto, como es lógico que se haga; por ejemplo, se emplea el aoristo en Efes. 2:4, "por su gran amor con que nos amó". ¿Qué diremos de la duración del "amar" de Dios? No es ac­ción completada en el pasado. Tampoco el "partir" de Pablo de Macedonia, como claramente demuestra

Filipenses 4:16, porque Pablo todavía estuvo en Tesalónica cuando recibió la ayuda de Filipos.

                   3. La preposición apo.  Otro argumento se basa en la preposición apo. Dicen que aquí hay otra prueba de que Pablo recibió los fondos después de salir de Macedonia, porque la preposición apo significa "fuera"; es decir, su punto de salida es desde afuera, mientras que el punto de salida de la preposición ek (también traducida "de") es desde adentro.

                             a. Dicen que, por lo tanto, aquí hay prueba definitiva de que Pablo ya había salido de Macedonia cuando recibió los fondos de Filipos, y que ya estuvo en Corinto.

                             b. Pero se les olvida un detalle importante: Pablo no em­plea solamente la preposición apo, sino también la preposi­ción ek, porque esta última está en el verbo empleado. La pala­bra "partir" traduce la palabra exerchomai; la ek o ex está en el prefijo del verbo (ek se convierte en ex cuando es prefijo).

                             c. Por lo tanto, todo el argumento basado en la preposi­ción apo pierde su fuerza.

          C. Pero el argumento principal de los hermanos liberales se basa en conectar (erróneamente) Filipenses  4:15 con -2 Cor. 11:9 y Hechos 18:5. Dicen lo siguiente:

                   1. Que Pablo fue a Corinto desde Macedonia, pasando por Atenas. (Esto es correcto).

                   2. Que Pablo había dejado orden que Silas y Timoteo viniesen a él lo más pronto posible (esto es correcto, Hechos 17:15). Pero entonces dicen que cuando Pablo llegó a Corinto, apenas salió del barco (solo, cansado, triste y sin fondos), cuando llegaron Silas y Timoteo con fondos de Filipos, el dinero (según ellos) de muchas iglesias pero administrado por Filipos como iglesia pa­trocinadora, Hechos 18:5.

                   3. Se afirma, pues, que Hechos  18:5 corresponde a- 2 Cor. 11:8, 9. Suponen que Silas y Timoteo eran "los hermanos de Macedo­nia" que no se nombran en este texto. La verdad es que estos her­manos suponen muchas cosas (como los sectarios suponen que había infantes en la "casa" de Cornelio, de Lidia y del carcelero). Es fácil suponer -- y afirmar sin prueba -- pero es imposible pro­barlo.

                   4. Entonces, como paso final para dar evidencia de que Fili­pos era una iglesia patrocinadora dan una explicación forzada a Fil. 4:15. Pablo dice, "ninguna iglesia participó con­migo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos", pero dicen los hermanos li­berales que esto significa que Filipos guardó li­bros para las demás iglesias y que Pablo tenía contacto sola­mente con Filipos en la cuestión de las cuentas ("de dar y recibir"). Este pensamiento nunca hubiera llegado a la mente de nadie si no se hubiera inven­tado la iglesia patrocinadora en tiempos modernos. La explicación de este texto de parte de es­tos hermanos es muy semejante a la explicación de parte de sectarios de los textos que enseñan la necesidad del bautismo. Es increíble que nuestros propios her­manos en Cristo usen mal estos textos, pero el problema de ellos es que se sienten deses­perados en su búsqueda de apoyo bíblico para sus innova­ciones.

          D. La cronología correcta: Ahora conviene un repaso de Hechos para estudiar la cronología exacta de estos eventos:

                   1. Hech. 16:9, 19, la visión, "pasa a Macedonia y ayú­danos"; y partieron para

                       Macedonia.

                   2. Hech. 16:12-40, en Filipos (en Macedonia).

                   3. Hech. 17:1-9, en Tesalónica (también en Macedo­nia).

                   4. Hech. 17:10-13, en Berea (también en Macedonia); Hechos 17:14, Silas y

                       Timoteo se quedaron allí.

                   5. Hech. 17:15, Pablo llevado a Atenas, y dio orden para Silas y Timoteo, de que

                       viniesen a él lo más pronto posi­ble.

                   6.- 1 Tesal. 3:1-6, no sabemos de Silas, pero Timoteo llegó a Atenas, pero Pablo dice, "acordamos quedarnos solos en Atenas, y enviamos a Timoteo ... para confirmaros" (lo envió pues a Tesalónica).

                   7. ¿Dinero o noticias? Hechos 18:5, Silas y Timoteo vinieron de Macedonia a Pablo en Corinto. ¿Qué trajeron? ¿Dinero de Filipos? No hay la más mínima sugerencia de ello.

-1 Tesal. 3:6 dice, "cuando Timoteo volvió de vosotros a nosotros, y nos dio buenas noticias de vuestra fe y amor ..." Trajo noticias, pero no se dice nada de traer dinero, menos de Filipos, y mu­cho menos dinero de muchas iglesias administradas por Filipos.

          E. ¿Pero no fue posible que Silas viniera desde Filipos? No sabe­mos los movimientos de Silas. La Biblia lo deja en Berea; es lo que sabemos a ciencia cierta y afirmar otra cosa sería es­peculación.

          F. Pablo entregado por entero a la predicación.  ¿Pero no dice el texto que cuando llegaron Silas y Timoteo, Pablo "estaba en­tregado por entero a la predicación"? ¿No hay inferencia nece­saria en este texto de que Pablo podía dedicarse "por entero" (tiempo completo) a la predicación por haber recibido dinero de los hermanos por manos de Silas y Timoteo?

                   1. No hay tal inferencia necesaria. En primer lugar el texto no dice, sin lugar a dudas, que Pablo podía dedicar todo su tiempo a la predicación, sino que "estaba entregado por en­tero a la predi­cación"; dice la Versión Hispano-americana, "estaba constreñido por la palabra". Así dice la Versión Ameri­can Standard, la versión más confiable en inglés.

                   2. Además, si el texto indica que Pablo comenzó a dedicar tiempo completo a la predicación, obsérvese lo que dice el vers. 3, "trabajaban juntos" Pablo con Aquila y Priscila. Si el texto dice que Pablo comenzó a dedicar tiempo completo a la predi­cación es posible que esto fuera posible debido a las ganancias personales de su oficio.

          G. Lo que no sabemos.  En cuanto a -2 Corintios 11:9, no sabemos qué hermanos vinieron de Macedonia, y no sabemos de qué ciu­dades en Macedonia vinieron. Solamente sabemos que Pablo recibió salario de algunas iglesias (ver. 8). Lo que sí sabemos es que no es posible probar que Hech. 18:5 y -2 Cor. 11:9 se refieran a las mismas circunstancias.

          Conclusión:

          A. La iglesia patrocinadora no está basada en ningún texto. Es sumamente importante que todos entiendan que los hermanos que establecieron las primeras iglesias patrocinadoras en los años cuarenta no habían visto tal arreglo en estos textos. No tenían en mente ningún texto bíblico que enseñara tal cosa.

          B. Celo sin ciencia (Rom. 10:3).  Tenían gran celo para evange­lizar al mundo (un propósito noble) pero, sin haber es­tudiado a fondo la cuestión de la autonomía de la iglesia local, tomaron este paso; es decir, primeramente iniciaron la práctica de obrar muchas iglesias a través de una iglesia patrocinadora, y luego acudieron a las Escrituras para encontrar aprobación bíblica para su práctica. Todo maestro falso hace lo mismo. No hay secta que no pueda (según ella) encontrar sus doctrinas más perversas en las Escrituras. Inventan doctrinas y prácticas de los hombres, y luego dicen, "Así dice la palabra de Dios". De la misma manera los her­manos liberales "encuentran" la iglesia patrocinadora en Hechos 11:27-30 y en Fil. 4:15, 16.

          C. Por lo tanto, los argumentos de los hermanos liberales basa­dos en Fil. 4:15, 16 no son válidos.

Santiago 1:27

 "Visitar a los huérfanos y a las viudas"

Verdad:

          A.  Santiago da énfasis a la obediencia (Santiago 1:22): "sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores".

          B.  Dice en el ver. Santiago 1:26, "Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana".  Santiago nos enseña que la profesión sola no basta.  La religión de Cristo es práctica.

          C.  Sigue con el mismo pensamiento en el ver. Santiago 1:27:  "La re­ligión pura y sin mácula ... es esta:  visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo".  La re­ligión de Cristo es práctica, gobierna nuestra vida diaria, y nos mueve a hacer buenas obras y a guardarnos de las contami­naciones del mundo.

          D.  Santiago habla con énfasis de la obediencia y responsabilidad de cada individuo.  No habla del deber congre­gacional, sino del deber individual.

Error y su refutación:

          A. Autorización para el orfanato.  Este texto es el texto predilecto de los hermanos liberales para hallar una supuesta au­torización bíblica para el orfanato, un proyecto de una colectividad de iglesias de Cristo.  Es muy triste que los her­manos que hablan de "hablar donde la Biblia habla y callar donde ésta calla" hayan usado mal este texto.

          B.  No hay institución en este texto.  En primer lugar Santiago in­siste en el deber individual, no en el deber congregacional.  En se­gundo lugar, si Santiago enseñara el deber congrega­cional, de to­das maneras este texto no autorizaría que la con­gregación es­tableciera una sociedad o una institución para cuidar de huér­fanos. (Si este texto obligara a la congregación a que cuidara de viudas y huérfanos, entonces la congregación misma tendría que hacerlo, pero no podría entregar la obra a una institución.)

                   1.  Hay un detalle acerca de "orfanatos" que debe aclararse:  los hermanos liberales ya no hablan de "orfanatos", sino de "hogares" para niños.  Han cambiado los nombres de sus "orfanatos".  Por ejemplo, "Boles Orphan Home" de Quin­lan, Texas, ahora se llama simplemente "Boles Home";  "Tennessee Orphans' Home", de Spring Hill, Tennessee, ahora se llama "Tennessee Children's Home", etc.

                   2. Hicieron este cambio porque casi no hay "huérfanos" en los asilos; también porque tantos hermanos querían adoptar a los "huérfanos" para que tuvieran un verdadero hogar, y esto no les conviene a los directores de tales empresas, porque pi­den dinero conforme al número de niños que cuiden.  Estas empresas son no­torias por su falta de cooperación con la gente que quiere adoptar niños. Este servidor se dio cuenta del caso de una hermana en Cristo que tuvo que ocupar a un abogado para obligar al director de un asilo de las iglesias de Cristo a que le diera sus propios hijos. (El marido de esta hermana murió y ella se enfermó gravemente, y se sintió obligada a llevar a sus dos hijos al asilo, pero después re­cobró su salud, volvió a casarse y pidió a sus hijos).

                   3. De hecho ha habido muchos reportes de parte de per­sonas con experiencias personales que revelan que no todas las llamadas "buenas obras" son buenas. Conozco también a un fiel evangelista del estado de Texas que se crió en un asilo para niños de las iglesias de Cristo; lo que cuenta este hermano de sus expe­riencias pinta una imagen deplorable de ese asilo.

                   4. Una argumentación popular de los hermanos liberales es que Santiago 1:27 da el mandamiento de visitar a los huér­fanos y a las viudas, y- 1 Timoteo 5:16 dice que la iglesia puede ser encargada de ayudar a las viudas (ellos dicen "cuidar de", porque solamente piensan en términos institucionales).  Argu­mentan, pues, que las iglesias pueden establecer orfanatos.

                             a.  Desde luego, -1 Timoteo 5:16 no dice nada de huér­fanos, y no dice nada de "asilos" de ninguna clase.  La iglesia sí puede ayudar a las hermanas que "en verdad" son viudas (véase el versículo 9, "Sea puesta en la lista ...", y luego siguen los re­quisitos).

                             b.  Este capítulo explica claramente quiénes son.  Pero el énfasis en

-1 Timoteo 5 es el mismo de Santiago 1; los dos tex­tos hablan de la responsabilidad del individuo.  Léanse con cuidado -1 Timoteo 5:4, 8, 16.

          C.  La iglesia y la religión pura.  Dicen los hermanos libe­rales que si las iglesias no pueden establecer un orfanato y mancomunar su dinero para mantenerlo, entonces las iglesias no pueden prac­ticar la religión pura.

                   1.  Santiago 1:27 no explica la totalidad de lo que es la re­ligión pura para el cristiano (este texto no tiene nada que ver con actividades congregacionales). Se emplea aquí una figura de retórica en que una parte representa el total.  Visitar a los huér­fanos y a las viudas y guardarse sin mancha del mundo son dos as­pectos importantes y muy representativos de la religión pura.

                   2.  Hay muchas otras maneras en que el cristiano de­muestra la religión pura y sin mácula.

                   3. Pero Santiago 1:27 es la continuación del versículo 26 y los otros versículos que lo preceden.  Santiago no habla de la "lengua" de la iglesia, sino de la del individuo; no encarga a la congregación sino al individuo, y prohíbe precisamente el con­cepto que los her­manos liberales promueven, que es el de "dejar que las iglesias y las instituciones lo hagan".

                   4. Una colectividad de cristianos (una congregación) de­muestra la religión pura en muchas maneras, siendo y haciendo lo que Dios ordena para ella.  Pero la congregación no puede encar­garse del cuidado de niños.

                             a.  Estos necesitan de un hogar, una familia; una insti­tución no es en ningún sentido un hogar. (Es necesario tener pre­sente que cuando los hermanos liberales hablan de "hogar para niños" se refieren a una institución; no usan la palabra en el sen­tido correcto de la relación familiar.)

                             b.  Se puede ayudar a una hermana viuda de la colecta porque la colecta es para los santos necesitados, y no para al­gún asilo.  Además, ella puede ser ayudada por la iglesia de acuerdo con su necesidad y su responsabilidad;  es decir, una viuda con huérfanos necesita ayuda de acuerdo con el número de hijos que tenga, porque estos son su responsabilidad.

                             c.  Los niños necesitan padres (naturales o adoptivos); necesitan alimento, ropa, educación, disciplina, recreo, activi­dades sociales, etc. La iglesia no tiene la responsabilidad de proveer es­tas cosas.  No está organizada para hacerlo.  Si Dios hubiera dado esta obra a la congregación, le habría dado tam­bién la organi­zación adecuada para hacerla.

                             d.  Los ancianos no tienen este deber.  No hay nada en los requisitos que los ancianos deben reunir que indique el cuidado de niños. Lo mismo se puede decir de los diáconos.  Esto se debe al hecho de que Dios no le encarga a la congre­gación tal obra.

                             e.  Mucho menos puede una colectividad de iglesias ha­cerlo.  Lo único que hace la colectividad de iglesias liberales es es­tablecer una organización benévola para que ésta man­tenga el or­fanato. Estos son conceptos sectarios que nacieron en la Iglesia Católica Romana.

          D.  Hay dos clases de "orfanatos":

                   1. Hay varios "orfanatos" que tienen mesa directiva, y son organizaciones que, según sus directores, no están conectadas con las iglesias.  En realidad son órganos de las iglesias, porque son sostenidas por el dinero de las colectas de muchas iglesias.  Es obra de una colectividad de iglesias.

                   2. Hay varios otros "orfanatos" que están bajo la dirección de ancianos patrocinadores que -- aunque no lo quieran admitir -- son también mesas directivas. Si no son una mesa directiva, ¿qué son? No son ancianos bíblicos; la Biblia no dice nada de tal función cuando habla del papel de los ancianos.

          E. Otro argumento de los hermanos liberales se basa en San­tiago 2:1,2, que habla de "vuestra congregación".  Conectan San­tiago 2:2 con Santiago 1:27 y concluyen que "la congregación" debe encar­garse de "visitar a los huérfanos y a las viudas".

                   1. Cuando los sectarios mal interpretan las Escrituras de esta manera, los hermanos liberales les condenan, pero creen que está bien cuando ellos hacen lo mismo.  Al parecer, éstos creen que por ser "iglesia de Cristo" gozan de cierta prerroga­tiva o libertad que los sectarios no gozan.

                   2.  Es verdad que Santiago no dividió su carta en capítu­los y versículos.  Pero es igualmente cierto que Santiago 2:1 cambia el tema y ahora habla de la discriminación contra el hermano pobre.  En cuanto a los dos textos (Santiago 1:27; 2:1,2) no se trata ni en el uno ni en el otro del uso de la colecta de la congregación.

          F. ¿Santiago 1:27 requiere institución?  Los hermanos libe­rales no pueden entender que Santiago 1:27 no requiere insti­tución de ninguna clase.  Este texto enfatiza el deber individual, pero todo el énfasis de los hermanos liberales está en alguna ins­titución sostenida por la colecta de muchas iglesias.  Tal pen­samiento nunca entró en la mente de Santiago.

                   1. Si Santiago 1:27 requiere que se establezca una institu­ción, entonces

Mateo 25:35, 36 requiere lo mismo. Si es nece­sario establecer instituciones (empresas) para obedecer estos textos, en­tonces las iglesias de Cristo tendrán que centralizar sus fondos para tener instituciones para repartir alimento y ropa, y tendrán que establecer no solamente hospitales sino también hoteles o casas de huéspedes.  Pero si Mateo 25:35, 36 no requiere institu­ciones, tampoco las requiere Santiago 1:27.

                   2. Además, si estos textos requieren instituciones en la ac­tualidad ¿no le extraña que los mismos textos no requirieran ins­tituciones en el primer siglo?

          G. Lo importante es que todos los cristianos estemos dis­puestos a ayudar a cualquier viuda para que ella misma cuide de sus huér­fanos.  Si es hermana en Cristo, la congregación puede ayudarla de la colecta, conforme a su necesidad.

Las cuestiones básicas de la presente controversia

                   En esta sección del estudio enfocamos la atención en al­gunos de los temas más básicos de esta controversia, con el propósito adicional de exponer y eliminar lo insignificante e in­consecuente de algunos argumentos de los hermanos liberales.  Se admite libremente que en este tratado hay mucha repeti­ción, pero como Pablo dice, "A mí no me es molesto el es­cribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro" (Filipenses 3:1). También Pedro dice, "Por esto, no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confir­mados en la verdad pre­sente" (2 Pedro 1:12).

                   ¿Que son las cuestiones más importantes de esta controver­sia?  Precisamente ¿de qué se trata esta división en la iglesia? En primer lugar, observemos algunas cuestiones falsas que se han metido en la controversia.


 No son cuestiones de:

          A. Opiniones.  Los hermanos liberales dicen que todas las cues­tiones tratadas en esta controversia son asuntos de opinión como los de Romanos 14.  Dicen que hacemos leyes donde la Biblia no hace leyes, por imponer opiniones como si fueran leyes.  Pero la organización y la obra de la iglesia no son asuntos de opinión.  Si fuera así, entonces no sería correcto oponernos a las formas de gobierno, las organizaciones, y las sociedades de las varias de­nominaciones.  Además si el gobierno y la obra de la iglesia son asuntos de opinión, entonces también lo es el culto de la iglesia.  El uso de instrumentos musicales en el culto tam­bién sería asunto de opinión.  Pero estas cuestiones son asuntos de fe.

          B. Métodos.  Dicen los hermanos liberales que sus innova­ciones son simplemente métodos o medios de hacer la obra. Todas sus instituciones (escuelas, clínicas, etc.) son métodos, según ellos.

                   1. Preguntamos: ¿Una organización es simplemente un método? ¿Un orfanato es simplemente un método? ¿Una em­presa que ocupa y desocupa personal y administra millones de dólares cada año es simplemente un método?

                   2. ¿Las empresas del mundo son métodos? Aunque se han establecido muchas empresas que se pueden comparar con las del mundo en tamaño, en la cantidad de dinero admi­nistrado, en per­sonal, etc., de todas maneras insisten los her­manos liberales en que son simplemente métodos empleados por las iglesias.

                   3. Pero el cambiar la etiqueta no cambia la mercancía.  El caballo se puede llamar vaca, pero no por eso deja de ser ca­ballo.

                   4. ¿Es bueno o malo el árbol? Si la lógica de estos her­manos fuera correcta, entonces la Sociedad Misionera de la Iglesia Cris­tiana sería simplemente un método, como son todas las demás or­ganizaciones sectarias.  Es necesario ser conse­cuente; las so­ciedades religiosas son buenas o son malas, y si las sociedades de las iglesias de Cristo son buenas, entonces las so­ciedades de las iglesias sectarias son buenas también.  Si las so­ciedades de las igle­sias sectarias no son bíblicas, entonces tam­poco son bíblicas las so­ciedades de las iglesias de Cristo.

          C. Buenas obras.  Un concepto común entre los hermanos li­berales es que si se hace una "buena obra", nadie debe opo­nerse a ella.  Se cita Tito 3:1, "que estén dispuestos a toda buena obra", y se aplica aun a la práctica de enviar dinero de la colecta a las uni­versidades establecidas que son empresas pri­vadas y que son en un noventa por ciento seculares.  El opo­nerse a tales prácticas se con­sidera como oposición a buenas obras.

                   1. ¿A qué nos oponemos? No es cuestión de oponernos a buenas obras, sino de oponernos a las organizaciones humanas es­tablecidas por las iglesias de Cristo para hacer buenas obras.

                   2. Más celo que ciencia (Romanos 10:3). Es necesario ser sin­cero y admitir que algunos hermanos con más celo que ciencia bíblica van más allá de lo que está escrito

(1 Pedro 4:11), encar­gando a la iglesia con "buenas obras" no designadas por Dios.

          D. Ayudar a los necesitados (huérfanos, viudas, enfermos).  Una de las acusaciones más feas hechas contra nosotros es que no estamos dispuestos a ayudar a los necesitados.  Nos pintan como personas con corazones de piedra, diciendo que no quere­mos ayudar a los pobres huerfanitos.  Pero no es cuestión de ayudar a los indigentes.

          E. Predicar por radio, televisión.  Cuando condenamos el error de centralizar los fondos de muchas iglesias para que és­tas funcio­nen como una sola para predicar  a través de una ca­dena nacional o internacional de radio y televisión, nos acusan de ser enemigos de la predicación por radio y televisión. La cuestión que nos divide no tiene nada que ver con predicar por radio y televisión.  Pode­mos utilizar todo medio disponible.

          F. Participar voluntariamente.  Creen los hermanos liberales que todas las iglesias pueden centralizar sus fondos en una igle­sia patrocinadora o en una institución porque lo hacen volun­tariamente.  Pero las iglesias -- al igual que los cristianos -- come­ten toda clase de falta voluntariamente.  La buena volun­tad hu­mana no convierte una práctica errónea en práctica aceptable.  Lo que cuenta es la voluntad de Dios, y no la buena voluntad de las iglesias.

          G. Comprar servicios.  Existe mucha confusión en la mente de los hermanos liberales en cuanto a comprar servicios.  No pueden ver la distinción entre el comprar servicios y el con­tribuir a una empresa.  La iglesia puede comprar mercancía o servicios no im­porta la empresa que los venda; por ejemplo, una congregación puede pagar los gastos de hospital de uno de sus miembros o de otro santo necesitado o puede comprar co­mida, ropa, etc. para ellos.  Fuera mucho mejor en la mayoría de los casos darles a los necesitados el dinero, pero hay casos en que la iglesia se encarga de la compra o del pago.  Pero la igle­sia no hace donativos al hos­pital, ni al hotel, tienda de comida u otra institución servicial. Hay gran diferencia entre el comprar mercancía o pagar por servicios rendidos y el contribuir dinero a la institución o empresa que ofrezca la mercancía o servicio.

          H. Lo que el individuo puede hacer.  Algunos dicen que "la iglesia puede hacer lo que el individuo puede hacer".  Por lo tanto, los hermanos liberales tienen salones de recreo, campa­mentos, equipos de béisbol (y de otros deportes), y en varias congrega­ciones tienen sus Centros Familiares para toda clase de diversión y actividad social.  Hay desacuerdos fuertes entre los mismos her­manos liberales sobre tales actividades.

                   1.  Algunos deberes de la iglesia coinciden con los del individuo; por ejemplo, en la adoración, en la enseñanza, en la benevolencia, etc.  Pero muchos deberes de la iglesia y del indi­viduo se distinguen; por ejemplo, en- 1 Timoteo 5:16, "Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas".

                   2.  Es muy obvio en Gálatas 6:10 y en Santiago 1:27 (por el texto y por el contexto) que estos son deberes del individuo, y no tienen nada que ver con el uso de la colecta de la congre­gación.

                   3.  Cada individuo tiene sus obligaciones hacia su familia, ha­cia el gobierno, hacia su negocio, y hacia su prójimo.  La con­gregación no sostiene la misma relación hacia el gobierno, por ejemplo, que el individuo sostiene (el individuo paga impuestos al gobierno de Estados Unidos, la iglesia no).  La iglesia no puede disciplinar a los hijos de los miembros.  Hay gran dife­rencia entre los deberes del individuo y los de la congregación.

                   4.  Por lo tanto, el cristiano puede cooperar con donativos con proyectos netamente seculares; por ejemplo, puede con­tribuir a la Cruz Roja, a las varias sociedades que combaten en­fermedades, etc., pero la colecta de la congregación no es para tales propósitos. Por lo tanto, es obvio que la iglesia no puede hacer (con su ofrenda) lo que el individuo puede hacer. Los que afirman que sí no pueden sostener su proposición con textos bíbli­cos.

¿Cuáles son las cuestiones verdaderas de esta controversia?

           La obra de los ancianos

                   Léanse con cuidado todos los textos que hablan de la obra de los ancianos para ver precisamente cuál es su función, y cómo se limita esa función a la congregación local:

          A.  Hechos 14:23, ancianos en cada congregación.  Nunca su­pervisan dos o más iglesias.  No supervisan el dinero y la obra ni una parte del dinero y la obra de otra iglesia o de otras iglesias.

          B.  Hechos 20:17, 28-31, los ancianos son los obispos; deben cuidar del rebaño (singular) en que el Espíritu Santo "os puesto por obispos, para apacentar (pastorear) la iglesia del Señor", porque hay lobos rapaces (falsos maestros) que quieren des­truir a la congregación.

          C.  Hebreos 13:17, los pastores velan por las almas de su re­baño, tendrán que dar cuenta de almas. No velan por empresas, ni darán cuenta de empresas.

          D.  1 Pedro 5:1-3, apacentad la grey que está entre vosotros (no dice apacentar a varios rebaños, ni mucho menos "apacentar" em­presas), no teniendo señorío sobre ella, sino siendo ejemplos de la grey.

          E.  Tito 1:9-11, exhortar, convencer a los que contradicen, tapar la boca de ellos si no les pueden convencer. ¿Cómo tapar la boca? Con enseñanza, con argumentos bíblicos, exponiendo el error y reprendiendo a los falsos.

          F.  No hay ningún texto que hable de "ancianos patroci­nadores", ni de ancianos que supervisen empresas (orfanatos, es­cuelas para predicadores, etc.).

          G.  Los ancianos de una congregación no pueden entregar una parte de su obra a otro grupo de ancianos ni mucho menos a una institución.  Los ancianos de cada congregación deben ser los di­rectores sobre el culto, la disciplina, la obra y los recursos de ella.  Si pueden entregar una parte de su responsabilidad a otros an­cianos, entonces pueden entregarles toda su respon­sabilidad.

Los "Antis"

          A. La palabra (mejor, el prefijo) "anti" denota oposición o con­trariedad (Larousse); por ejemplo, como en la palabra, "anticristo".  Los hermanos liberales nos llaman "los antis" porque nos oponemos a sus innovaciones no bíblicas.  No nos molesta en absoluto que nos llamen "los antis" sólo que digan la verdad en cuanto a las cosas a las cuales nos oponemos.

          B.  "¿Anti qué?" ¿A qué nos oponemos?  Esta es la pregunta importante:

                   1.  ¿Nos oponemos a que el individuo ayude a cualquier necesitado?  No.

                   2.  ¿Nos oponemos a que la iglesia ayude de la colecta al in­crédulo? Sí.

                   3.  ¿Nos oponemos a que los cristianos ayuden al huér­fano?  No.

                   4.  ¿Nos oponemos a que las iglesias establezcan insti­tuciones? Sí.

                   5.  ¿Nos oponemos a que las iglesias cooperen?  No.

                   6.  ¿Nos oponemos a que las iglesias centralicen sus fondos en alguna institución o

                        en alguna iglesia patrocinadora? Sí.

                   7.  ¿Nos oponemos a que las iglesias prediquen por ra­dio o televisión?  No.

                   8.  ¿Nos oponemos a que una iglesia patrocinadora se encar­gue de predicar por todas las iglesias de Cristo a todas las naciones y luego pedir la "cooperación" de las demás? Sí.

          C.  Se dice que "los antis hacen leyes".  ¿Cuáles?  Al con­trario, todos las empresas y todas las innovaciones bajo consi­deración en este estudio son invenciones de los hermanos li­berales y no de los "antis".  ¿Hacen leyes los hermanos libe­rales?  Sin lugar a dudas, porque cortan comunión con los que no aceptan sus innovaciones (este servidor lo experimentó personalmente).

La autoridad

Introducción.                

        La pregunta, "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?" (Mateo 21:23) es una pre­gunta legítima y buena con respecto a las innovaciones de los hermanos liberales.

I. ¿Cómo se establece la autoridad? ¿Cómo podemos saber con toda seguridad que Dios autoriza cierta práctica?

          A.  Cuando nos da un mandamiento explícito; por ejemplo,  He­chos 2:38.

          B.  Cuando nos deja un ejemplo apostólico aprobado; por ejem­plo, Hechos 14:23 (ancianos en cada iglesia); Hechos 20:7 (participar de la cena el primer día de la semana).

          C.  Por implicación; es decir, cuando nos enseña cierta ver­dad por implicación (de la cual sacamos una inferencia o con­clusión necesaria). La Biblia enseña no solamente con lenguaje explícito (en tantas y cuantas palabras), sino también muchas veces con lenguaje implícito (no declara cierta verdad en forma explícita, sino la implica). El hombre tiene que usar la in­teligencia que Dios le da para entender la palabra de Dios.

                   1. En realidad es necesario estudiar la Biblia, usando el ra­zonamiento lógico, para llegar a una conclusión con respecto a lo que Dios requiere de nosotros.

                   2. Por ejemplo:

                             a. Hechos 14:23 nos enseña que debemos tener an­cianos en cada congregación, pero ¿cómo llegamos a esa con­clusión? Es un ejemplo practicado por los apóstoles y las igle­sias del primer siglo (Hechos 2:42).

                             b. Hechos 20:7 nos enseña a tomar la cena cada primer día de la semana, pero no nos lo dice directamente a nosotros en tantas y cuantas palabras. Tenemos que razonar y sacar con­clusiones; es decir, era práctica de los apóstoles y las iglesias del primer siglo

(Hech. 2:42).

                             c. Los dones espirituales cumplieron su propósito en el primer siglo, y ahora no existen en la iglesia. ¿Cómo lo sabe­mos?  Por haber estudiado y razonado acerca de ciertos textos (Mar. 16:20; Hech. 14:3;. 1 Cor. 13:8-10; Hebreos 2:3,4), y por lle­gar a esta conclusión lógica y necesaria (no hay otra conclusión razonable).

                             d. Las palabras "iglesia" y "reino" se usan intercam­biablemente en algunos textos, pero para llegar a esta con­clusión, tenemos que estudiar dichos textos y llegar a una con­clusión o in­ferencia necesaria.

                             e. La iglesia fue establecida el día de Pentecostés, pero no hay texto que lo diga en tantas y cuantas palabras.

                   3. Algunos hermanos liberales desprecian la inferencia nece­saria como un medio de aprender la voluntad de Dios,  di­ciendo que es razonamiento humano, ya que la inferencia nece­saria re­quiere que razonemos, deduzcamos y concluyamos nosotros mis­mos.  Pero la inferencia necesaria no es ley hu­mana, sino lo que Dios revela. Dios revela su voluntad en lenguaje explícito y tam­bién en lenguaje implícito (por ejemplo, en parábolas y lenguaje figurativo).

                   4. Por lo tanto, lo que Dios enseña a través de sus após­toles -- sea en forma explícita o en forma implícita -- es "atado" o "desatado" en el cielo (Mat. 16:19; 18:18). Dios no enseña toda su voluntad en lenguaje explícito, sino emplea también lenguaje figurativo, parábolas, preguntas retóricas, modismos, etc.

II. La autoridad no es establecida de las siguientes maneras:

          A. Por los ancianos.  Un concepto muy común entre los her­manos liberales es que los ancianos tienen autoridad casi ilimitada.  Muchos miembros que no están de acuerdo con cier­tas prácticas de la iglesia se consuelan con la idea de que "es la decisión de los ancianos; allá ellos".  Muchos ancianos asumen para sí mismos -- y los miembros les conceden -- autoridad que Dios no les da.

          B. Por la iglesia.  El concepto de que los ancianos tienen grandes poderes se basa realmente en otro concepto erróneo; es decir, de que la iglesia de Cristo tiene el derecho de legislar.  La manera de pensar de muchos miembros es que lo que la iglesia de Cristo practica tiene que ser correcta, pues "es la igle­sia correcta", "es la iglesia verdadera", "es la iglesia del Nuevo Testamento".  Por lo tanto, concluyen que la iglesia práctica­mente no puede equivo­carse.  El concepto del clero romano ("la voz viva de la iglesia viva") no se limita a ellos.  Pero re­cuérdese siempre que la iglesia es el cuerpo, no la cabeza.

          C. Por la tradición.  Este concepto está bien ligado con los primeros dos.  Tiene que ver con lo que la iglesia y sus líderes siempre han hecho.  La tradición, o sea, las prácticas ya es­tablecidas hace años por nuestros antecedentes, son sagradas e in­tocables, según el concepto de muchos hermanos liberales.  En to­dos los escritos y en todos sus debates apelan mucho a los predi­cadores "pioneros" y a otros hombres destacados en el pasado.  Según este concepto, la autoridad que seguir en la igle­sia es la práctica de nuestros antepasados.

                   Pero debemos aclarar que también los que se oponen a las innovaciones modernas pueden citar a varios hermanos ilus­tres para apoyar su oposición a tales innovaciones; por ejemplo, el hermano David Lipscomb (ya mencionado en este estudio), fun­dador de David Lipscomb College (Universidad) en Nashville, Tennessee, condenó fuertemente toda forma de cen­tralización que las iglesias querían practicar. Este amado her­mano murió hace muchos años, pero si él volviera a su propia escuela, no lo aceptarían por maestro, porque esta universidad promueve con en­tusiasmo las mismas actividades que el her­mano Lipscomb con­denó.

                   También se puede citar a los escritos de los hermanos que ahora son campeones liberales, porque éstos no pueden refutar lo que escribieron contra la centralización y el institucionalismo hace unos cuarenta años.  Muchos hermanos se oponían a las innova­ciones hasta darse cuenta de que la mayoría de los hermanos se dejarían llevar por la digresión y entonces aban­donaron su oposi­ción y comenzaron a escribir y debatir en pro del movimiento.

                   Sin embargo, lo que se ha dicho o lo que digan los hom­bres en pro o en contra de tales innovaciones no es prueba de nada; lo importante es lo que enseña la voluntad de Dios.

          D. Por los evangelistas (los ministros).  Los predicadores del evangelio son solamente pregoneros de la palabra, y no pueden -- ni uno por uno ni en grupos (concilios) -- formular reglamen­tos para imponerlos sobre las iglesias.  Esta lección es dura para mu­chos ministros del evangelio porque no han aprendido Ro­manos 12:3, 16, y también porque los hermanos liberales que han comen­zado la obra en varios países han enseñado concep­tos e inaugu­rado prácticas que no provienen de la Biblia, sino del sectarismo.

                   1. Se habla a veces de los "líderes" de las iglesias, término que se refiere a los evangelistas y a los varones más preparados y dispuestos.  Desde luego en cada congregación los varones fieles tienen que ser responsables de la obra de la congregación hasta que se escojan ancianos.

                   2. Sin embargo, no es bíblico que se reúnan los evangelis­tas y "líderes" de varias congregaciones para planificar proyec­tos para las iglesias, ni mucho menos para decidir en cuanto a doctrina y práctica.

III.  La autoridad genérica.

          A. La autoridad genérica incluye (autoriza) los métodos o medios necesarios para llevar a cabo el mandamiento.

          B. Ejemplos.

                    1.  Génesis 6:14, hacer el arca.  Este mandamiento le dio a Noé el derecho de emplear los instrumentos necesarios para com­pletar el trabajo.  Dios no especificó nada en cuanto a ins­trumentos para la construcción.

                   2.  Mateo 28:19, ir a predicar.  Este mandamiento es genérico en cuanto a cómo ir.  Los apóstoles podían ir a pie, a caballo, en barco, etc.

                   3.  Mateo 28:20, enseñar.  Podemos enseñar en varias ma­neras, empleando varios métodos; por ejemplo, predicando ser­mones, enseñando clases, predicando por radio o televisión, em­pleando la pizarra o proyector, enseñar por la hoja impresa, etc.

                   4.  Hebreos 10:25, reunirse. Este texto dice, "no dejando de congregaros", pero no especifica dónde debemos reunirnos; por lo tanto, podemos reunirnos en casa propia, en casa alquilada, en el patio, junto al río, etc.

                   5.  Santiago 1:27, visitar a los huérfanos y a las viudas.  La palabra "visitar" incluye ayuda, pero la ayuda depende del caso;  podemos ayudar con dinero, con comida, con ropa, con aten­ción médica, o es posible que en algunos casos simplemente con aliento y consuelo.  Pero tales mandamientos son genéricos y para ejecu­tarlos se emplearán varios métodos o medios.

                   Así vemos que la autoridad genérica incluye  (autoriza) los métodos o medios necesarios para ejecutar o llevar a cabo el mandamiento.

          C. Abuso de la libertad de usar métodos.  Sin embargo, los her­manos liberales abusan mucho de esta libertad, porque di­cen que sus empresas gigantescas son simplemente métodos de obrar. (Por eso, se llaman hermanos liberales). No importa lo grande o lo ex­tenso que sean sus empresas, todas son, para ellos, simplemente los métodos necesarios para ejecutar el mandamiento.

                   1. La empresa emplea métodos.  Las empresas de los her­manos liberales no son métodos, sino son sociedades u or­ganizaciones que usan métodos; es decir, como todo cristiano y toda congregación utilizan ciertos métodos para hacer la obra, así también las empresas de los hermanos liberales utilizan cier­tos métodos para hacer la obra que hacen.

                   2. Hay gran diferencia entre un método y la institución que lo usa. No se dejen engañar con la astucia de algunos her­manos. Es cierto que tanto la iglesia como los individuos tienen que em­plear ciertos medios o métodos al llevar a cabo su obra; pero es igualmente cierto que la iglesia patrocinadora o la insti­tución es­tablecida por iglesias de Cristo tiene que usar medios o métodos para llevar a cabo su obra.

IV.  La autoridad específica.

          A. Esta es la clase de autoridad que los sectarios y algunos hermanos no han querido aceptar.  No toda autoridad es genérica;  muchos asuntos bíblicos caben bajo este segundo en­cabezado; por ejemplo:

                   1. Génesis 6:14, hacer arca, un tipo específico de embar­cación.  Otra clase de embarcación quedó prohibida.

                   2. Génesis 6:14, hacer arca de madera de gofer.  Otro tipo de madera quedó excluido.  Dios especificó la clase de madera.  No dijo "madera", sino madera de gofer.  Noé fue limitado en cuanto a qué madera usar.

                   3. Exodo 12:4, cordero pascual.  Otra clase de animal quedó excluida.  Dios especificó qué animal.

                   4. Romanos 6:4, el bautismo es sepultura en agua.  Aunque la palabra misma significa zambullir o sumergir, también sig­nifica "lavar", y por lo tanto, varios grupos sectarios hablan de los "modos" del bautismo y optan por la aspersión (el derra­mamiento).  Pero Romanos 6:4 y Colosenses 2:12 revelan clara­mente que el bautismo es un acto específico, es una sepul­tura y una resurrección, y por lo tanto, no admite de "modos" (como si fuera un mandamiento general).

                   5. Efesios 5:19, cantar.  La Biblia no manda que haya música en la iglesia, sino que cantemos.  Tener música en la iglesia sería una generalidad que admitiera tanto la música ins­trumental como la música vocal.  Pero la Biblia no dice nada de tener música en la iglesia, sino que cantemos.

                   6. -1 Corintios 16:1-4;. 2 Corintios 8 y 9, la cooperación de las iglesias de Galacia, Macedonia y Acaya es una cooperación especí­fica.  La Biblia no enseña que debiera haber "cooperación" de cualquier clase en la iglesia, sino revela una forma específica de cooperar:  todas las iglesias que participaron en mandar ayuda a los santos pobres en Jerusalén escogieron a sus propios men­sajeros y funcionaron indepen­dientemente.  Fue una cooperación concurrente o coincidente, no ligada (no hubo iglesia patroci­nadora u otra agencia central por la cual centralizaran la ofrenda antes de que llegara a su destino).

                             a. El proceder de los hermanos liberales es así: encuen­tran una cosa específica (la cooperación de las iglesias del primer siglo), y luego hablan de ella como si fuera una cosa general (es de­cir, la cooperación de cualquier clase); entonces, su siguiente paso es inventar toda clase de "cooperación" (centralización) y afirmar que es bíblica.

                             b. Instrumentos de música en el culto. Es lo que hacen los sectarios con la cuestión de la música instrumental en el culto.  Encuentran la práctica de cantar (que es una forma es­pecífica de hacer música) pero ya no hablan de cantar, sino de la música y al usar toda clase de instrumentos musicales afir­man que es práctica bíblica.

                             c. En breve:  tanto los hermanos liberales como los sec­tarios comienzan con un mandamiento o ejemplo específico, proce­den a lo que sería el genérico de tal mandamiento o ejem­plo (como si el mandamiento o ejemplo específico fuera en rea­lidad un man­damiento o ejemplo genérico), y luego afirman que su práctica es bíblica.

 

V. Inventaron la práctica primero, entonces buscaron auto­rización bíblica para ella.

          A.  El primer paso. Este es el proceder de nuestros hermanos liberales, y así ha sido desde el principio.  Primero, empiezan al­gún proyecto porque lo quieren (lo quieren porque los sec­tarios tienen tales proyectos, y según la sabiduría humana es una "buena obra").

          B. El segundo paso.  El segundo paso es buscar textos bíbli­cos que al ser mal explicados y aplicados les dan aparente apoyo. Nadie encontrará la iglesia patrocinadora en

Hechos 11:27-30.  Tampoco en- 1 Corintios 16:1-4;. 2 Corintios 8,9.  Nadie encontrará un orfanato en Santiago 1:27.  Estas cosas no se hallan en el Nuevo Testamento.

          C. Es sumamente importante que todos reconozcan esto:  los hermanos liberales no han escudriñado las Escrituras para en­contrar sus prácticas (innovaciones), porque no están en las Es­crituras, sino han observado las obras de las denominaciones y se sienten avergonzados por no tener tan grandes y notables obras que llaman la atención del mundo, y luego resuelven du­plicarlas.

          D. No han tomado en cuenta que las escuelas, hospitales, asilos para niños y ancianos, etc. son el fruto del evangelio social, ya que las sectas ponen más énfasis en los asuntos de este mundo que en las del mundo venidero; es decir, en la salvación del alma.

          E. Ser como las naciones. Los hermanos liberales hacen lo mismo que Israel; quieren "rey" "como tienen todas las naciones ... seremos también como todas las naciones"

(1 Samuel 8:5, 20). Es otro ejemplo triste de imitar el pueblo de Dios a las re­ligiones hu­manas.  Optan por seguir la sabiduría humana en lugar de la sabiduría divina.

Conclusion: ¿Cuáles son las verdaderas cuestiones de esta contro­versia?

          A.  La autoridad.  Muchos hermanos son liberales porque "toman la libertad" de practicar varias cosas sin autorización bíblica. Siguen la tradición de la iglesia ("siempre lo hemos he­cho"; "hermanos destacados lo aprueban"); o aceptan lo que los an­cianos o los "ministros" hacen y dicen, como si éstos tuvieran poder legislativo.  Muchos dicen que no hay patrón bíblico en cuanto a la obra de la iglesia, y que no es necesario tener au­torización para lo que practicamos.  También en forma despre­ciativa comparan sus prácticas sectarias con el sitio de reunión, el bautisterio, los himnarios, etc., diciendo que "no hay autori­dad para estas cosas tampoco" (desde luego, sí hay autoridad genérica para tales cosas porque son cosas necesarias para lle­var a cabo los mandamientos de reunirse, bautizar y cantar).

          B.  La autonomía (independencia) congregacional.  Las prácticas discuti­das en este estudio destruyen la independencia -- la au­tonomía -- congregacional. Todas las iglesias que aportan dinero para la actividad de alguna iglesia patrocinadora entregan a ella una parte de su propia responsabilidad.  Hay poder en el dinero; el dinero se convierte en servicios (sea para la edificación, para el evangelismo, o para la benevolencia).  Cada congregación debe cumplir con todas sus propias responsabilidades, y no entre­garlas a otra iglesia o institución.

          C. Lo adecuado o lo suficiente de cada congregación.  Una táctica común de los hermanos liberales es despreciar lo que las iglesias más pequeñas pueden hacer.  Dicen que es mejor que és­tas manden sus donativos a alguna iglesia patrocinadora para par­ticipar en hacer cosas grandes.  Esta actitud reprocha la sabiduría de Dios y la sustituye con la sabiduría humana.

                   1.  Cada iglesia local es adecuada para ofrecer culto a Dios.  No necesita que otra iglesia se encargue de esto.

                   2.  Cada iglesia local puede y debe practicar la disciplina y no debe someterse a otra iglesia para efectuar esta obra.

                   3.  Cada iglesia local debe administrar sus fondos de acuerdo a las instrucciones divinas.

                   4.  Cada iglesia local puede y debe edificarse en todo sen­tido:  no solamente con sermones y clases generales, sino con un buen plan de entrenar obreros (para que haya ancianos, diá­conos, maes­tros, directores de cantos, y evangelistas,- 2 Timoteo 2:2).  Cada iglesia local debe ser una escuela para predicadores.  Si una congregación no depende de otras congregaciones para que les conduzcan el culto, o para que les administren la disciplina, o que administren sus fondos, etc., ¿por qué permite que otras iglesias u otras instituciones entrenen a sus evangelis­tas (ministros)?  Una iglesia de Cristo no tiene que depender de arreglos humanos para nada.

          D.  La obra o misión de la iglesia.  Se habla mucho de buenas obras, pero es necesario que no se olvide cuál es la misión de la iglesia.  La iglesia de Cristo es columna y baluarte de la verdad, -1 Timoteo 3:15.  Su obra es espiritual.  El mundo está perdido y necesita urgentemente del evangelio de Cristo.  El "evangelio so­cial" no salva a las almas perdidas, y no puede en ningún sentido sustituir al evangelio verdadero.

          E.      ¿Cuántos cuerpos?  Durante el estudio de estas cues­tiones es urgente que sigamos preguntándonos, "¿cuántos cuer­pos hay?  ¿Seguiremos aceptando lo que Biblia dice ("un cuerpo"), o aceptaremos los varios cuerpos adicionales creados por los her­manos liberales?

          F. ¿Podemos sustituir a la iglesia local?  Es decir, en cuanto a hacer la obra.  Esta es la cuestión.  ¿Puede la iglesia misma hacer la obra que Dios le ha encargado, o puede servir solamente para recaudar fondos para que alguna iglesia pa­trocinadora o alguna institución hagan la obra?

          G. ¿Ancianos sobre dos o más iglesias?  ¿Aceptamos en rea­lidad que la obra de los ancianos se limita a una sola congregación, o lo aceptamos solamente en teoría?  Esta pre­gunta cabe en este estu­dio, porque actualmente varios ancianos patrocinadores ejercen completo control sobre los recursos de miles de iglesias.

          H. ¿Ancianos como mesa directiva?  ¿Es bíblico que los an­cianos de una congregación se conviertan en una mesa directiva sobre la obra de un grupo de congregaciones?

          I. ¿Pueden muchas iglesias funcionar a través de una igle­sia? Si lo pueden hacer varias o muchas iglesias, desde luego, todas pueden hacerlo. Así es el plan católico y protestante.

          J. ¿Qué es la iglesia universal?  ¡He aquí la pregunta más básica de todas!  ¿Está compuesta la iglesia universal de todas las iglesias de Cristo?  La respuesta es negativa.  Pero esto es justamente el concepto de nuestros hermanos liberales.  Por esto hablan de "una congregación de la Iglesia de Cristo".  Este concepto es errado, porque la iglesia universal está compuesta no de congregaciones sino de individuos.  Todos los cristianos integramos la iglesia uni­versal de Cristo.  La iglesia universal no tiene organización.  Cristo es la Cabeza, y bajo El no hay ninguna organización.  La única unidad de acción en la iglesia universal es el cristiano, cada miem­bro de la familia de Dios.

                   Nótese:  El hermano Dewayne Shappley insiste en que la congregación local no es la única organización pero no se atreve a nombrar otra.

          K.  Muchos hermanos liberales dicen que esta controversia tiene que ver con cuestiones necias.  Para los tales las cuestiones de la autoridad, la autonomía, lo adecuado de cada iglesia local, la obra de la iglesia, el papel de los ancianos, son cuestiones ne­cias. Cuando el apóstol Pablo habló de "cuestiones necias", ¿cree usted que él se refería a estos asuntos?

Exhortación final

                   Amados hermano, ¿cuántas veces hemos citado Juan 5:39; Hech. 17:11;

1 Ped. 4:11; etc. para exhortar a nuestros oyentes y lectores a escudriñar las Escrituras y a estudiar y pen­sar por sí mismos? Es lo que hago ahora, dirigiéndome a mis hermanos en Cristo.

                   Tenemos que practicar lo que predicamos a los sectarios

(Rom. 2:17-21; Mat. 23:3).

                   Después de estudiar este tratado le ruego que vuelva a leer el libro de Hechos, preguntándose cómo era la iglesia original, qué era su organización y su misión.

                   Al oír o ver la palabra "iglesia", pregúntese, ¿se refiere a la iglesia local o a la iglesia universal? Sobre todo,  hágase esta pre­gunta cuando los hermanos liberales hablen o escriban  acerca de la iglesia. La iglesia local tiene organización (muchos textos hablan claramente de ella), pero la iglesia universal no tiene organización. Sin embargo, los hermanos liberales han es­tado resueltos a organi­zar la iglesia universal y esto ha causado la división.

                   Evítese todo compromiso con el error. Es imposible conver­tir a muchos católicos, mormones, testigos, bautistas y otros simple­mente porque éstos se han comprometido cuerpo, alma y espíritu a su sistema religioso, y se sienten obligados a torcer las Escrituras para justificarse. Miembros de la iglesia de Cristo pueden caer en este mismo error. Al estudiar estas cuestiones no seamos movidos, hermanos, por los familiares ni por her­manos amados ni mucho menos por el interés del salario u otros factores. "Compra la ver­dad y no la vendas"

(Prov. 23:23).

                   Es apropiado el dicho (en inglés), "Consecuencia, tú eres una joya", porque lamentablemente muchos hermanos han pisoteado esta joya con respecto a la presente controversia en la hermandad. Son denunciados por los sermones que ellos mismos habían predi­cado por años sobre la autoridad, la autonomía, la necesi­dad de "hablar donde la Biblia habla y callar donde ésta calla", etc. Hay muchos hermanos muy capaci­tados que han escrito y predicado la verdad en numerosos ser­mones sobre estos temas,  sermones que ahora ellos mismos no pueden refutar. Sus pro­pios sermones ha­cen burla de ellos en sus prácticas modernas.

                   Este servidor conoce esta división. Conozco sus raíces y sus causas. Conocí personalmente a varios de los primeros promo­tores de las innovaciones en los años 40 y 50. Algunos eran mis mejores amigos. La división me ha costado a mí y a muchos her­manos el salario, pero mucho más seria es la pér­dida de la comu­nión con ellos. Hermanos amados que nos aprecia­ban y nos exal­taban al cielo comenzaron a hacer todo lo posible por destruir nuestra influencia cuando levantamos la voz contra el institu­cionalismo y otros aspectos del liberalismo.

                   Los hermanos liberales son nuestros hermanos aún y los amamos. Nuestro deseo ferviente es que ellos abran los ojos y sal­gan del error.

                   Gracias a Dios, hermanos en varios países han abando­nado y  están abando­nando el liberalismo. Algunos lo hacen inmediata­mente después de oír una explicación de las causas de la división. A los demás seguimos ex­hortando con todo amor. Este conflicto no tiene que ver con personalismos, sino con doc­trina básica. No son "cuestiones necias" y no son cuestiones de opinión, sino más bien son asuntos que afectan nuestra sal­vación eterna.

Por Wayne Partain.

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