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Juan 21:15
Lectura bíblica. Hechos 1:1-5
Introducción. En este capitulo 21:15 a 17, en estos tres versos vemos a Jesús hacer la misma pregunta a pedro tres veces, pero si podemos ver que las hace usando diferentes maneras. El encuentro de Pedro con Jesús resucitado es una verdadera reconstrucción de su relación con él, pues Pedro le había fallado a Jesús. Pedro se sentía humillado por no haber sido fiel a su promesa: “daré mi vida por ti” (,37). Pero lo que vemos en su encuentro con el Cristo Resucitado es un gesto elocuente de lo que Dios hizo con él y puede hacer con nosotros. La pregunta, casi insistente de Jesús, por el amor de Pedro, suena como un bálsamo en la herida de su infidelidad. Jesús no le reprime por haberle negado, sino que le da la oportunidad de expresar su amor. Y en cada respuesta dada por Pedro “sí, Señor, tú sabes que te quiero”, es como si fuese sanando, poco a poco, cada una de las tres heridas de negación. Su respuesta le rehabilita. La tríple respuesta de Pedro suscita una respuesta proporcional a la misericordia recibida. Con todo esto se manifiesta que la condición que Jesús exige a Pedro y todos los encargados en cuidar a los demás es el amor.
I. que tipo de amor es el que tu le confiesas a Jesús. 15a 1. Amor Agape. Cuando el Señor le preguntó a Pedro si lo amaba “más que éstos”, usó la palabra griega AGAPE, que significa amor perfecto, un amor tal como nos fue manifestado en la cruz y sólo como Dios puede dar. Cuando, por otra parte, Pedro contestó: “Sí, Señor. Tú sabes que te amo”, utilizó la palabra griega FILEO, que significa amor fraternal. El Señor le estaba preguntando a Pedro si éste le amaba con aquel amor perfecto que le juró cuando prometió ir a prisión y hasta morir por el Maestro, pero Pedro sólo podía decir que sentía un gran afecto, una sincera amistad.
2.Amor Agapeo. . Por segunda vez el Señor Jesús le preguntó a Simón Pedro si lo amaba (AGAPAO) con amor divino y perfecto, y por segunda vez Pedro sólo pudo expresarle FILEO, su afecto fraternal.
3. Amor fileo. La tercera y última vez que Jesús hace la pregunta a Pedro, se pone al nivel del discípulo. “¿Me amas (FILEO)”? Era como si le dijera: “¿Eres realmente mi amigo? ¿Sientes sincero afecto por mí? ¿Puedo fiarme de tus palabras esta vez?” No es extraño que Pedro hubiera sentido dolor ante esta pregunta, ya que seguramente le hizo recordar el dolor de la negación, que ocurrió poco después que Pedro le prometiera al Señor un amor dispuesto a la entrega y al sacrificio. Pedro había aprendido la lección y se había visto a sí mismo tal como era: incapaz de prometer más que una sincera amistad.
Esto era una nueva honestidad por parte del discípulo. Ya no pretendía ser capaz de dar aquello que no había tenido fuerzas de ofrecer. Su pretensión y arrogancia habían desaparecido. Ya no se atrevía a sugerir que conocía las cosas mejor que su Señor. Por primera vez le responde a Jesús en forma sencilla, pero apelando a la omnisciencia de Cristo: “Tú sabes todas las cosas. Tú sabes que te amo.”
El Señor Jesús había cambiado su pregunta para con Pedro a fin de no pedirle más de lo que Pedro podía dar. Y el discípulo estaba dando lo que Cristo desea de cada cristiano: un corazón sincero, contrito y humilde.
II. De igual manera le da un mandato en tres diferentes maneras. Apacienta mis ovejas. 15b
1. La respuesta de Jesús es: “Apacienta mis corderos.” Los corderos son los recién nacidos, los nuevos creyentes en Cristo. El Señor utiliza la figura de corderos y ovejas para describir a su pueblo, y señala que aquéllos necesitan ser apacentados. “Apacienta a los niños, a los recién convertidos, a los jovencitos espirituales.”
2. Jesucristo le dijo: “Pastorea mis ovejas”[1]Las ovejas necesitan ser pastoreadas aunque sean mayores de edad, aunque hayan pasado muchos años en la obra del Señor. Todos necesitamos ese cuidado especial. Aunque hayamos tenido extraordinarios maestros de la Biblia, y además tengamos por íntimos amigos a algunos de los mejores predicadores del mundo, igualmente necesitamos ser pastoreados.
3. En esta ocasión las palabras del Señor fueron: “Apacienta mis ovejas.” A veces aun las ovejas, los mayores en la fe, necesitan ser alimentadas. Esa también sería la labor de Pedro, y por consiguiente de todos los que están al frente de la grey del Señor.
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