Faithlife Sermons

LOS MANUSCRITOS

BIBLIA  •  Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 2 views
Notes
Transcript

LOS MAUSCRITOS

E. Los manuscritos.
1. Definiciones.
La palabra “manuscrito”, como es usada hoy, está restringida a esas copias de la Biblia que fueron escritas en el mismo idioma que el original.
En el momento en que vino a ser impresa la Biblia (1455 de nuestra era) había alrededor de 2000 manuscritos en posesión de ciertos eruditos.
Cada uno no estaba de ninguna manera completo.
Algunos contienen sólo una pequeña porción del texto original, pero reunidos puede asegurarse un texto completo.
En la actualidad, hay unos 4500 manuscritos del Nuevo Testamento.
10 O 20 MANUSCRITOS
Este número es significativo cuando se considera que los doctos están inclinados a aceptar diez o veinte manuscritos para considerar a una obra genuina.
Por ejemplo, Virgilio vivió y escribió sobre la época de Cristo.
No existe ninguno de los originales de su obra.
Incluso, la copia más temprana de su obra data de 300 años después de su muerte.
Sin embargo, si diez o veinte manuscritos fueran hallados en acuerdo, los doctos lo aceptarían como genuino.
Haga el contraste entre diez o veinte manuscritos con los miles de manuscritos de la Biblia.
Los manuscritos, por supuesto, eran hechos a mano.
2. Clasificaciones.
Los manuscritos están divididos en dos clases:
2.1. Unciales (del latín uncia—pulgada). Estos son llamados así porque estaban escritos en grandes letras mayúsculas sobre vitela fina. Estos son los manuscritos más antiguos.
2.2. Cursivos. Más tarde vinieron los manuscritos cursivos llamados así por estar escritos en letra “cursiva” o a mano.
Estos datan del siglo décimo hasta el decimoquinto de nuestra era.
De los 4500 manuscritos existentes, alrededor de 300 son unciales, y el resto son cursivos.
Probablemente hubiera habido una gran cantidad más de no haber sido por la - p 35- orden de Diocleciano de destruirlos en el año 302.
De los 300 unciales existentes hoy, alrededor de 200 de ellos son manuscritos copiados en vitela que datan del siglo cuarto hasta el noveno.
En adición a estos hay alrededor de setenta documentos de papiro que datan del el siglo segundo hasta el cuarto.
Pedazos rotos de cerámica conocidos como vitela eran usados frecuentemente en la antigüedad como material de escritura.
Alrededor de treinta de estos han sido hallados con porciones de la escritura escritas en ellas.
Estos papiros y vitela han salido a la luz sólo recientemente, y sirven para añadir considerablemente a nuestro conocimiento del texto del Nuevo Testamento.
3. Manuscrito sinaítico—códice alef.
Uno de los manuscritos unciales más antiguos (340), el Sinaítico, fue descubierto en 1844 por el Dr.
Constantine Tischendorf, un profesor bíblico, en el Monte Sinaí.
Escrito en griego, contiene parte de la traducción de la septuaginta del Antiguo Testamento y todo el Nuevo Testamento, además de casi la mitad del apócrifo; la epístola de Bernabé y bastante del Pastor de Hermas.
Contiene 364 1/2 hojas de excelente vitela, 34,56 centímetros de ancho y 38,15 centímetros de alto.
Cada página tiene cuatro columnas de más o menos 2 1/2 pulgadas de ancho, excepto los libros poéticos donde hay dos columnas más anchas.
Cada columna tiene cuarenta y ocho (48) líneas.
El Dr. Tischendorf descubrió las páginas del manuscrito en un monasterio donde los monjes las usaban para encender el fuego.
Rescató cuarenta y tres hojas de la vitela; pero no fue hasta quince años más tarde que pudo obtener las hojas restantes, con la ayuda del Zar de Rusia, en retribución por algunos regalos al monasterio en Sinaí.
En 1869 la obra fue dejada en la Biblioteca Imperial de San Petersburgo (ahora Leningrado).
En 1933, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) lo vendió al Museo Británico, donde reside hoy en día, por 100.000 libras inglesas (alrededor de U$ 500.000).
Un cuarto anteriormente desconocido fue descubierto en el monasterio de Santa Catalina en 1975, donde se hallaron trece páginas más del sinaítico.
Junto con el vaticano, se considera al sinaítico uno de los dos manuscritos más importantes en existencia.
Es el único manuscrito que contiene completo el Nuevo Testamento.
4. Manuscrito vaticano—códice B.
Este famoso uncial data del siglo cuarto (350, posiblemente 325). Está en griego y contiene: la traducción de la septuaginta del Antiguo Testamento, el apócrifo, (con la excepción del libro de Los Macabeos y La Oración de Manasés), y el Nuevo Testamento.
;
2º Reyes 2.5–7 RVR60
Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos. Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán.
, ; y no están en el Antiguo Testamento. Del p 36 Nuevo Testamento falta: ; y de hasta el final del Nuevo Testamento, incluyendo las epístolas pastorales (I y II Timoteo, Tito, Filemón) y Apocalipsis (pero no las epístolas generales: Santiago, I y II Pedro, I, II y III Juan y Judas).
2º Reyes 2.10–13 RVR60
El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán.
; y no están en el Antiguo Testamento. Del p 36 Nuevo Testamento falta: ; y de hasta el final del Nuevo Testamento, incluyendo las epístolas pastorales (I y II Timoteo, Tito, Filemón) y Apocalipsis (pero no las epístolas generales: Santiago, I y II Pedro, I, II y III Juan y Judas).
; y no están en el Antiguo Testamento. Del p 36 Nuevo Testamento falta: ; y de hasta el final del Nuevo Testamento, incluyendo las epístolas pastorales (I y II Timoteo, Tito, Filemón) y Apocalipsis (pero no las epístolas generales: Santiago, I y II Pedro, I, II y III Juan y Judas).
Como el nombre lo sugiere, este manuscrito está ahora en la Biblioteca del Vaticano en Roma, donde fue catalogado por primera vez en 1481.
Contiene 759 hojas, 617 del Antiguo y 142 del Nuevo Testamento.
Las páginas son de 25,6 cm de ancho y de 26,88 cm de alto.
Cada página contiene tres columnas de cuarenta y dos (42) líneas, excepto los libros poéticos que tienen dos columnas.
Se considera que tiene la mejor copia conocida del Nuevo Testamento.
Es interesante notar que aunque no contiene , el escriba dejó más de una columna vacía en ese lugar como si supiera estos versículos y estuviera indeciso en escribirlos o no.
5. Manuscrito alejandrino—códice A.
Este, el último de los tres más grandes manuscritos considerados aquí, data del siglo quinto (alrededor de 450). Aunque contiene ambos, el Antiguo y Nuevo Testamento, falta: ; , ; ; y . Del Nuevo Testamento falta: ; ; Corintios 4:13–12:6.
Este manuscrito está comprendido de 773 hojas, 639 del Antiguo Testamento y 134 del Nuevo.
El tamaño es 26,24 cm de ancho y 32,64 cm de alto.
Cada página tiene dos columnas de cincuenta (50) o cincuenta y un (51) líneas.
Probablemente fue escrito en Alejandría, Egipto.
Se dice que fue presentado al patriarca de Alejandría y se ha ganado para sí el nombre de códice alejandrino.
Ahora está en la Biblioteca Nacional del Museo Británico en Londres, Inglaterra. Con todo, no alcanza a adquirir el mismo alto valor de los manuscritos vaticano y sinaítico.
Sólo dos más de estos antiguos manuscritos unciales se mencionarán aquí. Hay muchos otros manuscritos que son mayormente porciones más pequeñas del Antiguo o del Nuevo Testamento. Por más pequeñas que sean estas porciones, cada una agrega su testimonio de la exactitud de las escrituras presentes.
6. Manuscrito Efraín—códice C.
Este contiene porciones del Antiguo y Nuevo Testamento. Ahora hay sólo sesenta y cuatro (64) hojas del Antiguo Testamento y 145 hojas del Nuevo Testamento. Las páginas son de 24,32 cm por 31,36 cm. Cada página tiene una columna ancha de 40–46 (generalmente 41) líneas. Se piensa que fue escrito en Egipto, probablemente Alejandría, y data al siglo quinto (alrededor del 450).
p 37 Este manuscrito es lo que se llama “palimpsesto”, que significa “borrado.” El pergamino de vitela era escaso y caro, así que a veces las escrituras se borraban y otras se escribían encima, o como en este caso, entre las líneas originales. En el siglo duodécimo las escrituras originales de este manuscrito fueron parcialmente borradas y los sermones del padre Sirio Efraín fueron escritos entre las líneas. Por esta razón se le llama el manuscrito Efraín.
Cerca de fines del siglo séptimo, un estudiante de la biblioteca pensó haber visto restos de una escritura más antigua debajo de los sermones de Efraín. En 1834, por medio de una fuerte solución química, las escrituras originales de la Biblia griega fueron parcialmente restauradas. En 1840, Tischendorf reveló más completamente el texto inferior y fue el primero en leerlo exitosamente. En 1843–45 lo editó y publicó.
7. Manuscrito Beza—códice D.
Este data del siglo sexto (alrededor de 550). Con algunas omisiones, contiene los evangelios, y los Hechos. Está ubicado en la biblioteca de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Está compuesto por 406 hojas, cada una 20,48 × 25,6 cm, con una columna de treinta y tres (33) líneas por página. Es el más antiguo manuscrito escrito conocido en dos idiomas. La página de la izquierda está en griego, mientras que el correspondiente texto en latín está del lado derecho opuesto. En 1562 fue hallado en el monasterio del santo Ireneo en Lyon, Francia, por Theodore Beza, el gran erudito bíblico francés que fue a Suiza y se convirtió en asistente y sucesor de Juan Calvino, el famoso reformador protestante en Ginebra. En 1581, Beza le dio el manuscrito a la Universidad de Cambridge.
8. Leccionarios.
Unos cuantos datos más se deben incluir para hacer completa la historia de los manuscritos del Nuevo Testamento. Incluidos en los manuscritos hay un grupo de materiales llamados “leccionarios.” El término “lección” se refiere a un pasaje selecto de la escritura designado a ser leído en servicios públicos. De ahí que un leccionario sea un manuscrito dispuesto especialmente y copiado para este propósito. Algunos eran unciales y otros cursivos. La mayoría de ellos son de los evangelios, pero algunos son de Hechos y de las epístolas. Estudios han demostrado que estos eran copiados con más cuidado que un manuscrito común; por esta razón, proveen copias excelentes para comparaciones. Se han enumerado mas de 1800 leccionarios.
Related Media
Related Sermons