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Por qué lo rechazaban?

Marcos  •  Sermon  •  Submitted
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Para aceptar la obra de Cristo es necesario aceptar la condición caída del hombre.

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INTRODUCCIÓN
Para comprender mejor este pasaje, es necesario poner sobre la mesa la condición real del ser humano.
A pesar de todo lo refinado, educado y capaz que puede llegar a ser una persona; a pesar de toda la capacidad emprendedora, intelectual y científica; a pesar de toda la nobleza, generosidad y tenacidad del hombre; a pesar de todo ello, la real condición del hombre es que él está en graves problemas.
Desde una perspectiva horizontal, el hombre puede ser catalogado como malo, regular o bueno; pero desde una perspectiva vertical, el hombre está en graves problemas.
Esto se debe, por un lado, por un corazón amante del pecado.
Por naturaleza el hombre se ama tanto a sí mismo que no tiene problemas con entronarse, ponerse la corona y adorarse como su dios.
El egoísmo le posee y le conduce a un abismo de ambición, codicia, envidias, odios, contiendas, egocentrismo y muchas otras actitudes que hacen del ser humano una masa de pecado.
En su mente no hay problema con pensar que se es bueno, capaz, emprendedor y hasta exitoso.
El diagnostico del corazón humano hoy es ‘un corazón diabético’. Se alaga y se elogia tanto, que termina enfermo con sobre dosis de dulzura.
Le es grato al corazón del hombre pensar vanamente: «Yo soy rico, sabio y no tengo necesidad de nada» cuando en realidad se es por naturaleza desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos (Ap 3.17).
En nuestra mejor condición, por nosotros mismos, no somos sino pecado y vanidad.
En una palabra, que no hay una sola parte sana en nuestra alma; los cimientos de nuestra naturaleza están dañados.
Esta real condición del ser humano se agrava con la verdad de que no podemos ayudarnos a nosotros mismos.
Sin el Espíritu de Dios, el hombre no puede hacer nada, sino añadir pecado al pecado e ira para el día de la ira.
Solamente el E.S produce en nosotros “así el querer como el hacer, por su buena voluntad”, por tanto, es imposible para el hombre pensar siquiera un pensamiento bueno sin la ayuda sobrenatural de su Espíritu.
Y por si esto no fuera suficiente, el hombre tiene otro gran problema: la esclavitud a fuerzas demoníacas.
Fuerzas demoníacas que su única motivación es destruir al hombre.
Fuerzas espirituales que no se ven, pero son tan reales como el que está a tu lado.
Demonios que con gran facilidad hallan una empatía y complicidad con el corazón del hombre.
Y en medio de este pozo sin fondo en el que el hombre se encuentra, pregunto, ¿cómo podría salir?
Cómo podría salir si él, por sí mismo, no puede y no quiere salir de ese pozo.
Esta es la gran diferencia entre las religiones y el cristianismo.
Las religiones engañan al hombre con aquello que le gusta a sus corazones y con la esperanza de finalmente salir del pozo y llegar a Dios.
En cambio, la Biblia enseña que fue Dios quien tomó la iniciativa y envió a Su Hijo dentro del pozo para sacar afuera a todos los que creyeran en Él. O para usar una analogía bíblica, Dios envió a su Hijo para abrir la reja de la fría y oscura celda en donde se halla cautivo el ser humano.
Por esta razón fue que en la palestina de hace 2000 años se podía ver caminando por sus calles a un hombre, casi siempre rodeado de gente, quien predicaba un mensaje al cual llamaba ‘evangelio’ y quien expulsaba demonios tan sólo con el poder de Su palabra.
Por esta razón, es que vemos una vez más a Jesús sentado en una mesa, dentro de esta casa, rodeado de mucha gente. El estaba ahí no porque fuera un tipo sociable, o un trabajador social, o un terapeuta de los afligidos.
Él estaba ahí porque traía el reino de Dios a la tierra; traía una nueva era; Él traía la paz entre un hombre muerto en pecados y el Dios vivo; finalmente el hombre podría hallar esperanza para su propia y principal desgracia: el corazón corrompido por el pecado y la esclavitud a Satanás.
Sin embargo, ¿cómo lo recibió su propia gente? ¿Cuál bienvenida le dieron? ¿Cuánta gratitud le mostraron?
Tratemos de hallar esta respuesta al exponer el pasaje de hoy, y también procuraré responder a dos preguntas:
¿por qué lo recibieron como lo hicieron?, y
¿qué nos enseña hoy la Palabra a nosotros en particular?
ESCENARIO (3:20)
a) Jesús regresa a casa y la multitud se reúne en torno a él (3:20a)
1. La casa en la que está ministrando probablemente sea la de Pedro y Andrés, donde curó a la suegra de Pedro (1:29) y quizá donde los cuatro hombres bajaron a su amigo paralítico a través del tejado (cf. 2:1)
2. Marcos resalta el gran número de gente que se aglomeraba a donde quiera que Jesús iba. Aquí no fue la excepción, "de nuevo" la gente abarrotó el lugar donde estaban.
b) Era tantos que ni Jesús ni sus discípulos podían siquiera comer (v.20).
OT: En medio de la gente estaba una “muy distinguida delegación” de eruditos judíos, los escribas y los fariseos.
A. Los escribas. (v.22ª)
a) Ya hemos visto que estos hombres eran los maestros de Israel. La elite más instruida en las Escrituras.
b) La élite religiosa se molesta en "venir desde Jerusalén" en una evidente muestra de preocupación por el aumento de la fama de Jesús.
c) Han venido, no para darle una calurosa bienvenida al Mesías Salvador; han venido, no como el enfermo al encuentro de su médico.
Han venido para diagnosticar que Jesús "Tiene a Beelzebú", y han venido para explicarle a la multitud que Jesús; "expulsa a los demonios por el príncipe de los demonios" (v.22b).
d) Esta fue la respuesta de los lideres espirituales del pueblo a las obras de Jesús.
APLICACION
Cuando el hombre desconoce o ignora su verdadera condición delante del Creador, tanto Jesús como el cristianismo le resultan repulsivos.
No hallan razón de ser a la verdadera religión. No les atrae, al contrario, la ven como una esclavitud.
Sin embargo, la gran paradoja está en que Cristo vino precisamente para hacer libre a los cautivos.
B. La respuesta de Jesús es inmediata. (v23-26)
a) Primeramente, es racionalmente absurdo lo que ellos le acusaban porque, así como un reino o una casa dividida contra sí misma no puede permanecer, de igual manera, si Jesús estuviera ejerciendo autoridad sobre los demonios por el poder de Satanás, entonces el reino de las tinieblas se estuviera auto destruyendo a sí mismo. ¡Y eso era absurdo!
b) Sin embargo, Jesús les revela la causa y el poder detrás de su autoridad.
1. La causa de que el reino de las tinieblas estuviera sufriendo derrota era porque el "hombre fuerte" ya había sido atado (v.27).
2. A eso vino Cristo y ya Dios lo había profetizado, Isaías 49:24-26.
3. Después de su bautismo, en la arena del desierto, por cuarenta días, peleó cara a cara con Satanás y le infringió una estocada mortal. A partir de entonces, donde quiera que llegaba el reino de Dios, las tinieblas se disipaban.
4. Jesús les revela la fuente del poder detrás de su autoridad, a saber, el Espíritu Santo (v.28-30).
5. Precisamente lo que los lideres religiosos querían desacreditar era parte de la evidencia de que Jesús traía el reino de Dios. (Lc 11:20; cf. Mt 12:28). “Pero si expulso a los demonios con el dedo [Mateo: ‘Espíritu’] de Dios, eso significa que ha llegado a vosotros el reino de Dios”.
6. Esto debió haber sido motivo de gozo y jubilo para los hombres desgraciados, sin embargo, ellos lo rechazaron.
c) En este momento de la narrativa, Jesús hace una severa advertencia. (v.28)
1. "En verdad os digo" es una frase que apunta a una solemnidad y una certeza inmensas.
2. Jesús es capaz de soportar y perdonar cualquier tipo de pecado, pero jamás perdonará una blasfemia hacia el Espíritu Santo.
3. Y eso mismo es lo que estaban haciendo los escribas al atribuirle a Satanás la causa y el poder detrás de la autoridad de Jesús.
APLICACIÓN
1. Cuán lejos puede llevar un corazón endurecido que desconoce o ignora su condición. Cuán crítica puede llegar a ser la condición del enfermo que no reconoce su enfermedad.
2. Por el afán de desacreditar a Jesús delante de la gente, estas personas no les importaba ir tan lejos como blasfemar contra el E.S.
3. Aquí no se trataba de una batalla teológica; aquí se trataba de hombres que se consideraban tan buenos que aceptaban su necesidad de Redención. Redención de qué dirían ellos; Salvación de qué preguntan muchos.
4. Y la Biblia responde: salvación del pecado y de la ira de Dios. Salvación que todo ser humano necesita y que sólo Cristo Jesús puede ofrecer.
5. Un corazón endurecido puede llegar a ser tan ciego como el de estos escribas.
6. A muchos no les gusta que se desnude al corazón del hombre y se exponga su verdadera condición. Se prefiere mantenerlo cubierto con hojas de higueras.
Se prefiere abrazar la fantasía de que “se es bueno” y de que el hombre en su interior es una bella esencia.
¡Nada más lejos de la verdad! ¡Despojémosno de las hojas de higueras!
7. Sólo así apreciaremos el amor, la grandeza y el poder del Hijo de Dios.
OT: No sólo los escribas muestran rechazo a Jesús, sino también hallamos aquí que su familia, al menos en esta etapa, no veía con claridad ni aprobaban lo que Jesús hacía.
C. Los parientes.
a) Por alguna razón los parientes más cercanos de Jesús consideraban que Él "estaba fuera de sí", o lo que es lo mismo decir, que "estaba actuando incoherentemente, como lo hace un loco" (v.21).
b) Esta es la primera referencia a la familia de Jesús en el evangelio de Marcos.
Se les describirá de forma más amplia en 6:3 diciendo que estaba formada por su madre María, cuatro hermanos (Jacobo, José, Judas, y Simón), y al menos dos hermanas.
De su padre no se dice nada, lo cual puede implicar que José ya hubiera fallecido en aquel tiempo.
c) Se piensa que la familia está en Nazaret cuando reciben noticias de la intensidad del ministerio de Jesús, así que salen para Capernaúm para “hacerse cargo” de él.
1. El verbo significa “arrestar, incautar, tomar posesión de,” lo cual indica un intento de llevárselo de allí con firmeza.
d) Aquí vemos no sólo el rechazo de los líderes en contra de Jesús, sino también el escepticismo y el nerviosismo de su propia familia.
e) Finalmente llega su familia y alguien le hace saber a Jesús que afuera de la casa estaban su madre y sus hermanos que habían venido a buscarle. (v.31-32)
f) Justo en este contexto, Jesús extiende su mano a los que están a su alrededor (Mt 12.49) y afirma una gran enseñanza, "esta es mi verdadera familia". (v.33-35)
g) Esta nueva familia a la que se refiere no veían a Jesús como alguien que "estaba fuera de sí", sino como el Hijo de Dios, enviado por el Padre para traer salvación al mundo.
“Hacer la voluntad de Dios”, según Jesús, es la marca de la familia de Dios. Y en este contexto, hacer la voluntad de Dios implica aceptar al Hijo de Dios. Confiar en Cristo, abrir el corazón y tener una buena disposición hacia El. Pero el punto es este: sólo el que conoce su enfermedad apreciará la medicina que lo cura.
CONCLUSION
1. ¿Por qué lo recibieron como lo hicieron?
El evangelio sólo es buena noticia para aquellos que saben del grave problema que enfrentan para con Dios.
Introduje el sermón exponiendo brevemente la condición enferma del hombre. La mayoría de esta gente no lo veían así. Ellos se consideraban a sí mismos como herederos de Abraham, justos en su propia justicia de ayunos, oraciones y legalismos y por tanto, ellos no necesitaban un Salvador como Jesús, de hecho, Jesús venía a ponerles patas arriba su mundo y su fantasía.
Para ellos nuestro Señor Jesús era un loco poseído por el mismo Satanás.
2. ¿Qué nos enseña hoy la Palabra a nosotros en particular?
Hagamos nuestras las palabras del apóstol Pablo, 1 Timoteo 1:15.
Si aun no lo has hecho, reconoce tu condición caída ante el Dios que te creó y que es Santo.
Sí ya ves tu enfermedad, mira entonces al médico de tu alma, Cristo Jesús.
El evangelio es para ti.
El Hijo de Dios vino y murió por ti.
Si te ves como Lázaro, muerto y putrefacto dentro de una tumba, entonces escucha la voz de tu Redentor que te grita: ¡Lázaro, sal fuera!
Y ahora, vive para Su gloria, busca hacer la voluntad de Dios con todas tus fuerzas y pasión porque nuestro Señor dijo: “cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.
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