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La señal del mensaje

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Relato de la señal hecha por el poder de Cristo a un hombre inválido de nacimiento.

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Propósito del sermón. Guiar a mi audiencia a la comprensión de la aprobación de Dios al mensaje apostólico a fin de que la fe de mi audiencia sea dirigida al Dios misericordioso cuyo mensaje es salvación para quienes se arrepienten.
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Oración
Introducción
Oración
Contexto
Al iniciar este capitulo, iniciamos en una sección mayor dentro del libro de los hechos que tiene que ver con la persecución.
El retrato que tenemos antes de esto es una iglesia con una membresía de alrededor de 3 mil personas en una maravillosa comunión y trabajo en conjunto para la gloria de Dios. El diablo no podía estar contento por ello y por eso inicia sus ataques contra la iglesia del Señor.
Sin embargo, antes de llegar hasta allá, algo sucedió que detonó la oposición de las autoridades judías contra la iglesia. Hubo un milagro que dio pie a un mensaje que terminó en oposición.
En esta ocasión solo tomaremos tiempo para ver el milagro, para ello, consideremos primeramente...

LA ESCENA

La escena donde ocurre el milagro se encuentra descrita en los primeros tres versículos del capitulo 3.
En el versículo 1 notamos a Pedro y Juan que subían juntos al templo a la hora novena, esto se refería a las 3 de la tarde, ya que los judíos contaban el día desde las 6 de la mañana.
En aquellos entonces se hacían 2 sacrificios en el templo, como lo indicaba la ley (), uno en la mañana y otro a las 3 de la tarde. También se hacía oración 3 veces al día, una de ellas era a las 3 de la tarde junto con el sacrificio (según el historiador judío Josefo Ant. 14:65), esa fue la hora de la oración a la que asistieron Pedro y Juan.
Noten ustedes que los discípulos en un inicio no se veían a sí mismos como un grupo independiente de la fe judía, sino que veían en Cristo el cumplimiento de lo que habían conocido en el Antiguo Testamento. La evidencia de ello es que iban a orar como cualquier otro judío a las horas señaladas, aunque a diferencia de cualquier judío, ellos tenían a Cristo y por ende la luz que les permitía ver las Escrituras en el sentido y aprecio correcto.
Otros aspectos que también se mencionan en el relato que describe la escena es que era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo (v. 2). De acuerdo a este hombre tenía más de 40 años.
Por esta descripción nos damos cuenta que este hombre nunca supo lo que se sentía caminar. La única esperanza de sustento para un hombre así era vivir de la misericordia de otros.
Aun cuando la ley enseñaba la misericordia y generosidad para los pobres (xxxx), las oportunidades que ellos tenían están muy lejos de parecerse a las oportunidades que una persona con discapacidad puede tener en nuestros tiempos y en muchos países del mundo. A diferencia de personas con discapacidad en la actualidad que gozan de mucha autonomía gracias a prótesis o artefactos, este hombre tenía que ser llevado de un lado a otro y esto había sido así por mas de 40 años.
A diferencia de personas con discapacidad en la actualidad que gozan de mucha autonomía gracias a prótesis o artefactos, este hombre tenía que ser llevado de un lado a otro y esto había sido así por mas de 40 años.
El lugar en el que este hombre pedía dinero, sin duda, era estratégico. ¡Qué mejor lugar para pedir limosna que en el templo donde se espera que las personas tengan un corazón dispuesto para Dios!. ¡Qué mejor oportunidad les brindaba aquél mendigo para que las personas se presentaran ante Dios con la alegría de haber podido ayudar a una persona pobre!
Se cree que la puerta donde era puesto el hombre era también conocida como la puerta de Nicanor, una puerta hecha con bronce corintio que hacía que las demás puertas de plata con oro que había en el templo se vieran como poca cosa. De ahí que la puerta se llamaba la Hermosa.
En aquél momento que era llevado el paralítico a ese lugar, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna (v. 3). Nada de especial había en esto, era un día mas para este hombre para hacer lo que seguramente siempre había hecho.
Hechos de los Apóstoles 3.1–3 RVR60
1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. 2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
Pero ese día todo cambiaría. Dios lo haría objeto de su misericordia de una forma muy especial.
Ese día, si alguna vez aquél hombre le llegó a preguntar a Dios ¿por qué hiciste que naciera así? ese día aquél hombre hallaría la respuesta. Cristo iba a hacer que su vida tuviera un giro radical y él mismo pudiera maravillarse de la sabiduría y poder de Dios.
Dios
T: Notemos como se describe esto en...
El mensaje de los apóstoles, que no es otro
Los apostoles proclamaban verdades espirituales y la esperanza, Dios por su parte confirmaba su poder y eficacia sobre el mensaje que proclamaban mostrandolo a través de los milagros en el aspecto físico.
A Dios le plació que su mensaje, que es absolutamente veraz, tuviera confirmación por medio de señales a fin de que el testimonio de los apóstoles estuviera respaldado por Dios mismo.
De modo que aquél hombre que iba a ser objeto de la misericordia de Dios se convirtió en el instrumento a través del cual Dios reveló su gloria y confirmó el mensaje de los apóstoles.
Reveló su gloria
Confirmó el mensaje

LA SEÑAL

Hay algo en esto a lo que debemos prestar suma atención que es la esencia de este pasaje bíblico. A Dios le plació confirmar el testimonio de los apóstoles por medio de señales, las cuales no son otra cosa que los milagros que daban a notar el poder y la misericordia de Dios.
Hebreos 2.4 NTV
4 Además, Dios confirmó el mensaje mediante señales, maravillas, diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad.
Los apostoles proclamaban verdades espirituales y la esperanza, Dios por su parte confirmaba su poder y eficacia sobre el mensaje que proclamaban mostrandolo a través de los milagros en el aspecto físico.
Los apostoles proclamaban verdades espirituales y la esperanza del establecimiento del reino de Dios a plenitud, y Dios por su parte confirmaba su poder y eficacia sobre el mensaje que proclamaban mostrandolo a través de los milagros en el aspecto físico.
De modo que aquél hombre que iba a ser objeto de la misericordia de Dios se convirtió en el instrumento a través del cual Dios reveló su gloria y confirmó el mensaje de los apóstoles.
El relato nos deja ver que no hubo ninguna formula mágica, fue inesperado, en el poder de Cristo, una sanidad inmediata, completa y autentica. Esto es algo que no se ve hoy en día entre aquellos que dicen tener el don de sanidad.
En aquella ocasión Pedro, con Juan, fijando en el paralítico los ojos, le dijo: Míranos (v. 4). Sin duda que Pedro quería llamar la atención del hombre.
Es común ver en personas indigentes de mucho tiempo que toman mucho desinterés en las personas que van pasando por su camino, tan solamente se limitan a estirar la mano esperando la ayuda de otros. Mirando versículos mas adelante (v. 12), no me parece que Pedro busque el protagonismo o ser sobresaliente en lo que va a acontecer a aquél hombre al haber llamado su atención como lo hizo. Considero que la intención de Pedro fue que ese hombre pudiera estar perfectamente consciente de lo que iba a suceder.
Mirando versículos mas adelante (v. 12), no me parece que Pedro busque el protagonismo o ser sobresaliente en lo que va a acontecer a aquél hombre al haber llamado su atención como lo hizo.
Considero que la intención de Pedro fue que ese hombre pudiera estar perfectamente consciente de lo que iba a suceder.
Es entonces que dice el v. 5 que él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Una reacción completamente natural en aquél hombre y se sobreentiende que aquello que esperaba recibir era dinero. El hombre no estaba buscando un milagro y por ende no esperaba recibirlo.
Hechos de los Apóstoles 3.5 RVR60
5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
¿qué le dijo entonces Pedro?
No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda (v. 6)
¿qué mas nos dice el texto que hizo Pedro?
Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos (v. 7).
Es mejor para nosotros si tomamos estos dos versículos juntos aunque entendamos que el milagro no provino de la mano de Pedro.
notemos que Pedro y Juan no tenían dinero.
Alguien preguntó ¿qué hubiese pasado con aquél hombre si Pedro y Juan hubiesen traído dinero? Es solo una pregunta para reflexionar, claro que siendo el propósito de Dios sanar aquél hombre no importa si hubiesen tenido dinero, pero por algo están registradas las palabras.
En su comentario al libro de los Hechos, F.F. Bruce, citando a Cornelio Lápide cuenta una historia de Tomás de Aquino diciendo:

Tomás de Aquino visitó una vez al Papa Inocencio II cuando este último estaba contando una gran suma de dinero. “Ves, Tomás —dijo el Papa— la iglesia ya no puede decir: ‘No tengo plata ni oro’.” “Es cierto, santo padre —fue la respuesta— ni tampoco puede decir ahora: ‘Levántate y anda’.”

Es interesante meditar en la moraleja que nos deja esta historia.
notemos también que Pedro mandó al hombre a andar en el nombre de Jesucristo de Nazaret
Esto no se trata de una fórmula mágica. Ordenar algo en el nombre de alguien superior era decir algo que llevaba la aprobación y autoridad de ese alguien.
Aquí Pedro mandó al hombre a andar en el nombre de Jesucristo de Nazaret. Es importante resaltar en qué nombre lo dijo Pedro. Cuando el Señor estuvo en la tierra Él fue conocido como Jesús de Nazaret. De este modo, el paralítico y demás tendrían en claro debido a quién ocurrió el milagro.
notemos que Pedro lo tomó de la mano derecha para levantarlo.
Podemos intuir que el hombre quedó confundido por las palabras de Pedro pero tan pronto como Pedro lo levantó pudo estar plenamente consciente de que realmente había sanado. Se afirmaron los pies y tobillos de aquél hombre, él recibió inmediatamente las fuerzas en su cuerpo para mantenerse de pie, aquí no vemos una sanidad gradual sino una completa.
Tanto es así que saltando, se puso en pie y anduvo; y entro con Pedro y Juan en el templo, andando y saltando, y alabando a Dios (v. 8). Este hombre no paso por ningún proceso para poder caminar. Normalmente una persona con algun daño que le impidiera caminar requeriría meses de terapia que le permitiera tomar confianza y fuerza en sus extremidades. Por otro lado, una persona que nunca caminó tendría que aprender a mover sus pies con equilibrio de tal manera que no cayera, ni se diga saltar.
Cuando nuestro hijo mayor aprendió a caminar, aprendió porque estaba por caerse así que corrió para agarrar equilibrio, desde ese momento siguió corriendo por toda la casa. Al día siguiente cuando bajo de la cama él hizo lo mismo por horas. Estábamos tan contentos como asustados. Eso fue al año 4 meses. Hasta los 2 años aprendió a brincar y fue lo mismo, no quería parar de brincar.
No alcanzo a imaginar la alegría que pudo experimentar aquél hombre en ese día. Si puedo ser franco con ustedes he experimentado momentos de gran felicidad y por lo general tengo una gran sonrisa o hasta lloro de alegría, pero no recuerdo una ocasión en que haya saltado de alegría.
Aquél hombre saltaba de alegría y sin duda que perturbó aquél momento de solemnidad por el sacrificio y la oración.
Alguien dijo que probablemente la alabanza mas genuina de aquella hora no provino de los levitas que ofrecían el sacrificio o de las personas que habían ido a orar sino de aquél hombre que brincaba y daba alabanza a Dios. Estoy de acuerdo con esa opinión.
Las acciones de aquél hombre tuvieron una consecuencia

LA CONSECUENCIA

todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido. (v. 9-10)
Las personas reaccionaron con asombro y espanto (admiración LBLA). Reconocían que aquél hombre que había perturbado el momento de oración y sacrificio era el que siempre se encontraban en la puerta del templo a pedir limosna. Eso si que debió ser sorprendente.
Hoy en día no es tan sorprendente cuando vemos a un “discapacitado” actuar perfectamente normal en otro lugar, y sabemos que no es debido a un milagro.
El asombro de todas las personas en aquella ocasión autentificaba el milagro, pues era un paralítico reconocido.
En el próximo sermón podremos ver que esta señal dio oportunidad a Pedro de anunciar que el mismo nombre de Jesucristo tiene poder para borrar los pecados de aquellos que se arrepienten de sus pecados y ponen su fe en Él.
Conclusión
Resta concluir este mensaje resaltando esto, Cristo tiene el poder para transformar las vidas.
¿Ustedes consideran que aquél paralítico volvió a ser el mismo después del milagro? ¿creen que era apropiado para él volver a la puerta y mendigar?
Sin duda que no, Cristo, misericordiosa y poderosamente hizo mas que una sanidad por él, tal sanidad implicaba una vida nueva.
Es lo mismo que el Señor ha hecho con varios de los que estamos aquí y es lo que también puede hacer con usted si usted le entrega su vida a Él.
Cristo ya pagó en la cruz por nuestro mas grande problema, el pecado, Él ahora ofrece reconciliación y perdón a cuantos se dirigen a Él.
Le pido que de verdad medite en esas palabras y decida qué va a hacer ahora que lo sabe. ¿confiará su vida a Cristo? o ¿tratará de llevar su vida, su culpa y sus pecados hasta que la muerte le deje sin remedio?
Para aquellos que han entregado su vida a Cristo y se han bautizado, pasaremos a conmemorar la obra de Jesucristo al pagar por nuestros pecados en su cuerpo y establecer un nuevo pacto en su sangre. Esto lo haremos con los elementos del pan y la copa con el jugo de uva.
Lectura de
Al tomar la cena del Señor, nuestro caminar con Cristo se fortalece debido a 6 razones.
Conmemoramos el sacrificio de Jesucristo hecho por nosotros y representado en el pan y la copa
Recordamos a nuestro bendito Salvador que siendo Dios se revistió de humanidad, vivió una vida perfecta, murió en nuestro lugar, resucitó y ascendió a los cielos.
Tomamos un tiempo para la confesión de nuestros pecados
Nos regocijamos juntos en la salvación de nuestros pecados y nuestra unión con Cristo
Somos motivados a caminar en obediencia
Recordamos la esperanza que tenemos que el Señor volverá.
Invitación a orar por los elementos, repartirlos, participar.
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