Faithlife Sermons

Esperanza de vida

Notes & Transcripts

¿Hay esperanza para mi?

Hace unos días vi una noticia que me llamó mucho la atención: “El desierto de Atacama… florece”. Cuando leí este titular pensé inmediatamente que era imposible, ¿Cómo podía florecer un desierto? ¿Cómo era posible que algo tan bonito como las flores pudieran crecer en un entorno tan difícil?; Es que no es posible que haya flores en el desierto de Atacama en Chile es el más árido de la tierra y lo racional, no dije lo lógico, sino lo racional es que : ¡las flores no crecen en un desierto!
Es muy interesante saber que:
La primera es que en el desierto de Atacama la lluvia puede tener lugar una vez cada 15 o 40 años incluso existen registros de hasta 400 años sin lluvias. La segunda, que me pareció aún mucho más interesante, es que cada cierto tiempo si las condiciones son favorables es posible que en el lugar más árido del planeta, florezca.
Habían pasado diez años de sequía, sin embargo debido a las intensas lluvias que se daban por el fenómeno de El Niño fue posible que pudieran florecer alrededor de 220 especies de flores y no solo eso sino que ha sido la mayor alfombra de flores que se ha dado en 18 años.
Pero... ¿Qué tiene que ver unas flores en el desierto con la esperanza? Pues bien, la respuesta es muy sencilla: tiene mucho que ver... cuando me ponía a pensar más detenidamente en este fenómeno me llenaba de mucha esperanza.
Es esperanza cuando nos atrevemos a pensar de otra manera. En un lugar hay una frase que puedo considerar nuestra filosofía de vida: “Vencimos al desierto”.
Ellos lo que alegan es que cuando hay un problema gigantesco se dicen unos a otros “ya vencimos al desierto”. Entonces, podemos hablar de esperanza. La esperanza es la manera en que podemos mirar el futuro. Allí donde no hay salidas, donde todo es imposible, donde no existe nigun aliento de seguir, solo la esperanza nos lo permite.
El que pierde la esperanza pierde el rumbo.
Es ese momento en el que nos decimos si tenemos esperanza.
Hay un personaje en la Biblia que se encuentra en , su nombre es Ezequía y que por aquellos tiempos cayó enfermo, pero no cualquier enfermedad, sino con una enfermedad de muerte.
Bien hasta ahí hay esperanza porque Dios es quien tiene la última palabra. Dios es quien determina por encima de cualquier médico. Las cosas no tienen final si Dios no lo anuncia.
Ezequía enfermó y Dios envió un profeta a su casa:
2º Reyes 20.1 RVR60
En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás.
Ordena tu cada, porque morirás hoy y no vivirás. ¿Se imagina que Dios le mande a decir algo así? ¿Se imagina que hoy mismo este mensaje sea para ti? “Ordena tu casa, porque morirás y no vivirás”.
En este momento Ezequía perdió toda la esperanza. No era que el médico diga sino que ya Dios dijo. Ahora le toca poner en orden su casa.
¿Qué harías? Ezequía hizo algo muy interesante:
2º Reyes 20.2 RVR60
Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo:
Le dio la espalda a la noticia y se voltió a la pared para estar a solas con su problema y con su Dios. Ezequía se presentó delante de Dios porque ahora aquella noticia se convertía en una pared que bloqueaba sus propósitos. Era una pared que solo Dios podía derribar porque había sido Dios quien la había levantado.
Ezequías oró:
2º Reyes 20.3 RVR60
Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro.
Es ese momento en que apelamos a Dios.
Ezequía tenía todo en su contra. El sabia que aunque buscara en su vida que Dios viera cómo era su corazón, que había hecho cosas que le agradaban a Dios, también sabía que todo dependía de Dios.
Entonces, hay una sola pregunta ¿Habrá esperanza para mi?
Es una pregunta seria. Quizás tú has venido aquí sintiendote fracasado, probablemente no te aprobaron un préstamo, posiblemente, la situación económica no es la mejor, peor aun, te encuentres como Ezequías contra la pared.
¿Podrá pasarme algo positivo? ¿NO es posible que haya misericordia? Es que estás aquí porque en Cristo siempre hay esperanza...
Sabes lo que dice la Palabra…
1 Pedro 1.3 RVR60
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
Una vez le preguntaron a un gran predicador ¿Por qué sufrimos? En serio, por qué sufrimos? El predicador le dijo: ¡Porque estamos vivos!
Salmo 71.20 RVR60
Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
Salmo 71.2
Salmo 71.21 RVR60
Aumentarás mi grandeza, Y volverás a consolarme.
El panorama puede ser demoledor, pero el salmista sabe que Dios volverá a darle vida. Dios le levantará. Volverá a darle consuelo.
No puedes desesperanzarte:
Romanos 15.13 RVR60
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Hay esperanza para mí:

Esto nos llevará a mayor comprensión de lo que es la esperanza cristiana. Romanos 8:24, 25 revela que esperanza significa esperar algo pacientemente. “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.” Esperamos por lo que aún no tenemos. Esperamos pacientemente que Dios cumpla sus promesas. Pero, por fe, estamos seguros que sí las cumplirá. Segunda de Corintios 3:12 explica que “teniendo tal esperanza, actuamos con mucha franqueza”. Nosotros no dudamos. Estamos seguros y confiados sabiendo que Dios cumplirá sus promesas. Nosotros los creyentes tenemos “la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde antes del principio de los siglos” (Tito 1:2). Nuestra esperanza cristiana está basada en Dios que no miente. Está basada en las promesas que Dios nos ha dado en las Escrituras.

Dios no miente si nos dijo: “clama a mí que yo te responderé”, es que responderá…
2º Reyes 20.4–6 RVR60
Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo:Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.
2
Lecciones de doctrina bíblica, Tomo 3 B. La verdadera esperanza – el fundamento correcto

Romanos 10:11 declara: “Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado”, o “defraudado”. Porque las promesas de Dios son seguras, Josué dijo: “No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió” (Josué 21:45). F. F. Bruce dice: “Una esperanza que falla en su reconocimiento avergüenza al individuo, pero la esperanza basada en la promesa de Dios tiene asegurado su cumplimiento” (Bruce, Romans [Roma nos], p. 123).

Lecciones de doctrina bíblica, Tomo 3 B. Las bendiciones de una vida “con esperanza”

Alejandro Campbell tuvo un debate con Robert Owen en 1828 sobre el tema de la existencia de Dios. En preparación para el debate, el Sr. Owen visitó al Sr. Campbell en su hogar en Bethany, Virginia, ahora Virginia Occidental. El Sr. Owen había pasado su vida negando a Dios, Cristo y la inspiración de la Biblia.

En una de sus excursiones alrededor de la granja, llegaron al cementerio familiar del Sr. Campbell, donde el Sr. Owen paró y se dirigió al Sr. Campbell:

“Tengo una ventaja sobre el cristiano: no temo morir. La mayoría de los cristianos temen la muerte; pero, si se arreglaren unos cuantos asuntos de mis negocios, estaría yo perfectamente dispuesto a morir en cualquier momento.”

Contestó el Sr. Campbell: “Bueno, dices que no temes la muerte. ¿Tienes alguna esperanza en la muerte”?

Después de una pausa solemne, ¡el Sr. Owen contestó que no tenía!

Replicó el Sr. Campbell, señalando a un buey cerca: “Entonces, estás en un mismo nivel con ese animal bruto. Él ha comido hasta saciarse, y se queda parado en la sombra, ahuyentando las moscas con su cola, y no tiene ni esperanza en, ni miedo de la muerte” (Robert Richardson, Memoirs of Alexander Campbell [Memorias de Alejandro Campbell], vol. 1, p. 242).

No se trata de temerle a la muerte sino de tener esperanza después de esta. Yo tengo esperanza, usted que conoce al Señor tambien, porque nuestra esperanza no se detiene ni por la muerte.
Tenemos claro que quien cree verá la gloria de Dios. No sé tienes en frente lo mismo que el profeta:
Ezequiel 37.1–8 RVR60
La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.
No se trata de ver y pasar por el valle de huesos secos sino de saber si vivirán. Dios le dijo al profeta: ¿Vivirán estos huesos?
¿Tendré esperanza? ¿Mi valles de huesos secos tiene esperanza?
¿Hay esperanza? No olviden que las flores no crecen en el desierto, pero aunque sea el desierto más árido que exista si Dios envía lluvia habrá de florecer.
La Esperanza está relacionada con la vida. Es por ello que si con la vida, con Jesús, quien es vida. Por lo tanto, la esperanza no defrauda.
Related Media
Related Sermons