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El siervo humilde 4

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Una exposición del carácter humilde de Pablo frente a una iglesia engañada por falsos maestros orgullosos.

Notes
Transcript
Propósito del sermón. Si por la gracia de Dios soy un instrumento útil para la exposición poderosa de las Escrituras, ha sido mi intención a conciencia poder guiar a mi audiencia en la comprensión bíblica de la humildad que deben exhibir los siervos de Dios ante los demás miembros de la iglesia a fin de ser instrumentos de Dios para el bien de la misma.
Objetivos.
Exponer el contexto histórico de la carta
Señalar la actitud y carácter predominante frente a las circunstancias que enfrentaba Pablo
Establecer la relación entre la carta y lo que Dios espera de nosotros.
Introducción
Ya hemos pasado varias semanas hablando de una sola virtud del carácter cristiano que es la humildad. La razón por la que nos hemos detenido tanto aquí es debido a que la humildad es una virtud que no es enseñada casi por ningun lado. Se habla mucho de la tolerancia, del respeto, del amor, de la justicia, pero siendo honestos ¿que tanto se nos dice de la humildad? ¿que tantos ejemplos se presentan de ella? Para agravar las cosas ¿qué puede enseñarnos la sociedad acerca de la humildad cuando la misma está en una actitud orgullosa contra Dios?
Al acercarnos a las Escrituras encontramos la humildad, no en concepto sino en modelo. La Biblia no nos responde a la pregunta ¿qué es la humildad? sino que nos dice cómo se ve la humildad a fin de que nosotros, por medio de ello podamos inferir qué es.
Para tomar un modelo de humildad estamos viendo una carta del Nuevo Testamento, inspirada por Dios y escrita por el apostol Pablo donde se puede apreciar a un hombre humilde dando solución a un problema que se ha levantado en su contra. Falsos maestros introducidos en la iglesia que la pusieron en contra de Pablo.
En un principio cuando leí la segunda carta de corintios pensaba que la actitud de Pablo detrás de esa carta era el amor. Una mirada mas atenta me hizo reflexionar que además de amor había una defensa por su integridad. Pero cuando me metí mas a los detalles noté que las palabras llegaban a reflejar el carácter de un hombre humilde, pero para darme cuenta de ello tuve que notar algo que parecía una contradicción.
Mientras leía repetidas veces la carta fueron resaltando las palabras jactancia, confianza, gloria, ambición, audacia. Me sorprendía el número de veces que aparecía, pero no solo el número sino que eran palabras que ayudaban a describir el sentir de Pablo. Algunas traducciones de la Biblia, apegandose lo mas posible al sentido parecían describir a un Pablo engreído. Hay una retórica muy interesante detrás de esta carta que espero poder explicar con claridad
Los falsos maestros habrían tenido cabida en la iglesia entrando con una apariencia de humildad en cosas vanas.
Hay maneras tan sutiles en que llegamos a caer en ese mismo error. A veces hasta llegamos a usar la expresión “gracias a Dios” para santificar nuestro orgullo y presunción. Cierta ocasión un hombre me contó todo lo que había logrado hacer y las maquinas que había reparado que ni los grandes ingenieros pudieron reparar, una vez que pasó 20 minutos hablándome de ello al final agregó –y todo eso lo hice “gracias a Dios”. No me cabe duda que solo gracias a Dios podemos hacer lo que hacemos pero siendo honestos es despreciable querer usar el nombre de Dios para santificar nuestro orgullo y presunción.
¿Sabe cual es el problema? Que a muchas personas les gusta escuchar a hombres que hablan de sus historias inspiradoras que le agregan el “gracias a Dios” al final para aparentar humildad. Cuidado con eso iglesia.
Proverbios 12.23 RVR60
23 El hombre cuerdo encubre su saber; Mas el corazón de los necios publica la necedad.
En contraste con los falsos maestros Pablo se presenta con jactancia en las cosas santas.
Eso es una sorpresa para mí, yo hubiese esperado que se presentara con humildad en las cosas santas pero en su lugar veo jactancia, presunción. El problema no es Pablo, claro está, ni Dios, ni la Escritura. Creo entender por qué lo hizo así, para despertar en los corintios afectos fuertes por las razones correctas. La jactancia de Pablo buscaba armar a los Corintios para no volver a ser presa de jactarse por cosas pequeñas.
Recientemente vi un video de John Lennox (no Lennon) que es un respetado profesor en Oxford, en el cual relata que en su juventud fue presionado por sus profesores a dejar el cristianismo por el ateismo si deseaba progresar en su carrera como un hombre importante. Lennox les preguntó si el ateísmo tenía algo mejor que ofrecer que el cristianismo. Los profesores no le pudieron dar una respuesta satisfactoria. John Lennox les respondió que entonces se quedaba con el cristianismo. Podemos decir que en un sentido él estaba tan “orgulloso” del cristianismo que no había otro orgullo que le atrajera, pero por otro lado nos damos cuenta de un hombre humilde que rechazó el aplauso de los hombres por preferir a Dios.
Pablo quería darle motivos a la iglesia por los cuales jactarse, motivos verdaderos y santos, con el propósito de que la iglesia no fuese seducida en un futuro por vanidades.
Me gustaría ir en tono con el sentir de Pablo y por ello pretendo exponer a través de lo que nos resta de la carta esto que he venido diciendo. Voy a continuar describiendo los principios bíblicos de humildad modelados por Pablo a lo largo de esta segunda carta.
De esta manera Pablo exhibía una jactancia humilde.
Contexto
Mi metodología para encontrar la humildad detrás de la epistola.
El lenguaje de Pablo

I. EL SIERVO HUMILDE RECONOCE SU FRAGILIDAD Y EL PODER DE DIOS

2 Corintios 4.7–10 RVR60
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; 10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
2 CORINTIOS 4.
2 Corintios 4.7–10 RVR60
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; 10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
Es probable que en este punto Pablo siga con su argumento que vimos la semana pasada de cuan inadecuado se veía a sí mismo para la tarea de predicar el evangelio. Entendía que esa era una responsabilidad demasiado grande que Dios había puesto en un recipiente muy frágil.
Pero no debe ser así. Cuando recibimos un regalo nosotros no nos quedamos admirando la envoltura, lo importante es lo que está dentro de la envoltura, los niños lo saben muy bien.
Pablo junto con todos aquellos que hemos abrazado el evangelio somos como vasijas de barro que contienen un tesoro invaluable. En la antiguedad no existían cajas fuertes donde guardar posesiones valiosas. En las casas, la misma vasija que pudo haber sido usada para algo tan común y simple podía luego ser usada para guardar las joyas de la familia.
Lo que Pablo ilustra con ello es que lo maravilloso no es el contenedor sino lo que contiene, no es la apariencia sino el evangelio que está dentro. Nuestra vida es sumamente frágil. No deja de sorprenderme que Dios ponga en las manos de los hombres tesoros de valor incalculable.
Estas palabras vienen en continuidad
Somos frágiles emocionalmente, somos frágiles fisicamente. Por la misericordia de Dios no nos derrumbamos pero el cristiano puede constatar que no estamos a la altura de las maravillosas realidades que abarca el evangelio. El evangelio nos habla de ser adoptados en la familia de Dios y nosotros nos quebrantamos cuando nos está yendo un poco mal en el trabajo. El evangelio nos habla de salvación eterna y nosotros nos indignamos por algo que no salió como queríamos. Simplemente no somos adecuados. De esta manera queda evidenciado que el poder para transformar una vida no viene de nosotros, proviene de Dios.
Hace pocos años atrás el director del instituto donde estudiamos algunos de los presentes empezó a deteriorar en su salud. Para aquellos que no lo conocen es un hombre de mas de 80 años que dirige el seminario y que gran parte de lo que se hace proviene de su filosofía de trabajo, de manera que si no está, muchos creen que muchas cosas no estarán en su lugar. De modo que cuando empezó a deteriorar la salud del director empezaron las preguntas ¿que va a suceder con el instituto? ¿que va a suceder con la iglesia dentro del instituto?
EL SIERVO HUMILDE RECONOCE SU FRAGILIDAD Y EL PODER DE DIOS...

II. EL SIERVO HUMILDE SE EMPEÑA EN AGRADAR A DIOS

1 Corintios 1.1 RVR60
1 Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,
2 Corintios 5.9 RVR60
9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.
La palabra “procuramos” es también traducida en otras versiones como “empeñamos” NVI o “ambicionamos” LBLA, las cuales parecen expresar mas adecuadamente la fuerza detrás de la palabra.
¿En que se empeña una persona humilde? en agradar al Señor.
La misma palabra usó Pablo cuando le escribió a Tito del deber de los esclavos hacia sus amos
Tito 2.9 RVR60
9 Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones;
También se nos dice en
Efesios 5.10 LBLA
10 examinando qué es lo que agrada al Señor.
Usted sabe que la persona egoista y orgullosa piensa en si misma antes que en los demás. Si por alguna extraña razón la persona orgullosa se empeña en agradar a alguien mas siempre lo hace con el propósito de obtener un bien egoista.
En cambio, una persona humilde se preocupa por agradar al Señor, lo cual en la gran mayoría de los casos es por medio de las personas. Toda idea de que podemos agradar a Dios mientras pasamos de largo a las personas simplemente debe ser desechada.
Debemos esforzarnos en conocer a Dios, conocer su voluntad y de esa manera poder hacer lo que le agrada. Nosotros nunca dejamos de ser esclavos de alguien, la decisión es escoger entre dos amos, Cristo o el pecado. El pecado es un amo cruel y denigrante, Cristo es un Amo misericordioso y compasivo. Agradar al pecado es como tener sed y beber agua salada, agradar a Cristo es como tener sed y beber agua limpia y refrescante.
Agradar a Dios se puede resumir de manera tan concreta como obedecerle. Así lo hizo ver el profeta Samuel al rey Saúl.
1º Samuel 15.22 RVR60
22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
La humildad de una persona se puede ver por su deseo de agradar a Dios y su deseo de agradar a Dios se puede ver por su obediencia.
Ahora bien, en el matrimonio para poder agradar a nuestro conyuge debemos saber qué le gusta y que le desagrada. Si yo llego con mi esposa y le digo: En este día de tu cumpleaños te quiero invitar a cenar unos filetes de carne a termino medio, la verdad es que ese no sería un regalo para ella, sino para mí, porque a ella no le gustan.
Mis amados hermanos y ¿cómo podemos agradar a Dios si apenas le conocemos? ¿cómo podemos agradarle si no dedicamos el tiempo necesario para meditar en su palabra lo que le agrada? ¿como podemos cultivar la humildad si no nos esforzamos en renovar nuestro entendimiento?
Romanos 12.1 RVR60
1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
Romanos 12.1–2 RVR60
1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
EL SIERVO HUMILDE SE EMPEÑA EN AGRADAR A DIOS...

III. EL SIERVO HUMILDE BUSCA NO SER MOTIVO DE TROPIEZO

2 Corintios 6.3 RVR60
3 No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado;
Si había alguien que conocía la grandeza de Dios y lo que Él había hecho por los pecadores al enviar a su Hijo para dar su vida por ellos, ese alguien era Pablo. Su vida era un reflejo de esa pasión por Dios que lo consumía y por quien estaba dispuesto a soportar las cosas mas dificiles, como los versículos posteriores lo indican. Entendiendo la grandeza de Dios, su gloria y su evangelio, no quería que nada en él fuese un motivo para que las personas se desviaran de la verdad o dar motivo de burla a la fe cristiana.
En los tiempos de Pablo el uso de la libertad cristiana fue y es un punto crucial en el tema de ser motivo de tropiezo. Los judíos tenían ciertas regulaciones en su alimentación que las personas de otras naciones no tenían. ¿Que hacía Pablo para poder compartir con los judíos del evangelio? Se sujetaba a esas reglas de alimentación, aunque él sabía que nada eran. ¿Que hacía Pablo para poder compartir con personas de otras naciones? No se sujetaba a esas reglas para no hacer una barrera innecesaria. ¿Que hacía cuando había nuevos creyentes que batallaban con ciertas prácticas? Pablo se abstenía de esas prácticas para no causar ningun tropiezo.
1 Corintios 9.19–23 RVR60
19 Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 20 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 22 Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 23 Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.
Pablo podía dejar de lado sus gustos personales y usar su libertad cristiana para servir a la causa de Cristo. Existen toda clase de abusos imaginables en nombre de la libertad cristiana, pero la persona humilde no puede ni debe ser descuidada en esto. Si usted es cuidadoso en este punto usted está coolaborando con Dios para la salvación de los perdidos y el fortalecimiento de la iglesia.
Una buena pregunta que podemos hacernos es ¿alguna libertad que tengo está siendo causa de tropiezo?
Una persona humilde no puede ni debe ser descuidada en este punto.
Por otro lado, he notado que la vida de los siervos de Dios siempre da motivos para que otras personas hagan comentarios en su contra. Si un siervo de Dios se ve demacrado dicen que es debido al pecado, cuando quizá ha dedicado mas tiempo al ayuno y la oración. Cuando un siervo de Dios está regularmente enfermo dicen que es por su pecado, cuando quizá es una prueba del Señor. Cuando el siervo de Dios está pasando por momentos dificiles dicen que es un juicio de Dios, cuando quizá Dios está trabajando en conformar mas el carácter de Cristo en Él.
Quien solo presta atención a las apariencias podrá emitir juicios rapidos de las personas en base a lo que les esté pasando, pero ni Pablo ni los siervos humildes son motivo de tropiezo. Las circunstancias que padecen están en las manos del Señor, y a veces el Señor también aflige duramente a sus siervos que obran con integridad. Tal era el caso de Pablo y ciertamente es el caso de muchos cristianos.
Considero que eso es lo que está detrás del principio contenido en el capitulo 6 versículo 3.

IV. EL SIERVO HUMILDE ABRE SU CORAZÓN A OTROS CRISTIANOS

2 Corintios 6.11–13 RVR60
11 Nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro corazón se ha ensanchado. 12 No estáis estrechos en nosotros, pero sí sois estrechos en vuestro propio corazón. 13 Pues, para corresponder del mismo modo (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros.
2 CORINTIOS 6.
Una persona orgullosa dificilmente abre su corazón a otros porque no quiere verse débil o vulnerable. En cambio, el hombre humilde abre su corazón aun cuando no es correspondido de la misma manera. Noten como Pablo usa en estos versículos expresiones que reflejan una gran disposición para amar sin poner peros. El verdadero amor conlleva alguna medida de sacrificio.
Un ejemplo del amor de Pablo era su disposición en servir a la iglesia de Corinto sin haber pedido un solo centavo, aunque era la iglesia mas pudiente de todas. ¿Por qué hizo eso Pablo si era un derecho que pudiese obtener un bien material por el arduo trabajo en el lugar? Lo hizo para proteger a la iglesia en contra de aquellos que lucraban con las Escrituras. El ejemplo de Pablo, al menos en principios es algo que se ve cada día mas escaso entre los que sirven.
Lamentablemente nuestra tendencia es por lo general al egoismo. Procuramos amistades con personas que nos puedan corresponder, gente con quienes tengamos afinidades. Los padres contribuimos con ese egoismo cuando los hijos nos presentan a otros niños/jóvenes que tienen afinidades con nuestros hijos y fomentamos la relación. Los jóvenes se hacen novios de personas con quienes tienen una afinidad superficial, solo porque les gusta el mismo tipo de música, la misma moda o cualquier otra cosa de poca importancia. Somos una sociedad sumamente egoista enfocada en la autosatisfacción.
Pablo abrió su corazón a los corintios y los exhortó a que ellos también lo hicieran, los exhortó a que no tuvieran un corazón mezquino y egoista.

V. EL SIERVO HUMILDE ELOGIA Y SE GOZA CON LOS DEMÁS

2 Corintios 7.4 RVR60
4 Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
De un tiempo para acá he empezado a sentir un mayor pesar por la superficialidad de mis platicas y relaciones. Empiezo a creer que el tiempo se desperdicia si lo único de lo que hablamos es del calor, la playa y el trabajo, está bien para comenzar pero honestamente no es suficiente. Las mujeres nos llevan ventaja a los hombres porque ellas tienden a hablar de las personas y los hombres de las cosas, aunque eso también es una tentación para el chisme. La mujer puede hablar de como se siente y su relación con su esposo y otras personas, el hombre por lo general hablará de sus cosas y no de sus relaciones. Como sea el caso abrir nuestro corazón a otros cristianos conlleva mantener una relación profunda y cercana con otros que comparten la misma fe.
Pablo lloraba día y noche con las personas a quienes aconsejaba, él sentía la carga de sus luchas, se dolía con sus derrotas y se gozaba con sus victorias. Los falsos maestros habían puesto a la iglesia contra Pablo, pero el amor de Pablo pudo mas que las heridas que recibió. Seguramente para cuando esta carta se escribió algunos podían estar apenados por lo acontecido y se mantenian al margen, Pablo les dijo ¡abran sus corazones, soy yo, su amado Pablo y ustedes mis amados hermanos!.
Cuan precioso es el amor que Dios produce entre sus hijos cuando el corazón de ellos es humilde.
Conclusión
Hoy hacemos alusión a esa clase de amor representado en los elementos de la cena del Señor.
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