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Lecciones para nuestro caminar de fe

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Comienzo

Si vamos a empezar algo es mejor empezarlo con Dios. Muchos comienzan bien las cosas pero no terminan bien. Es posible que comencemos bien pero en el camino se dan cosas que no permiten que culminemos bien. Es necesario procurar que todo lo que comencemos bien culmine bien. Esto ocurre porque no somos perfectos. Cualquier persona fuerte en algún momento puede estar vulnerable. No somos de hierro, realmente somos de barro.
Los primeros versículos de se presenta a Abram casi como un héroe, alguien con equilibrio y estable. Realmente Abram no fue el hombre de fe que conocemos desde el principio. Lo que sí quiero que no olvidemos es que oyó a Dios y:
abandonó su hogar de toda la vida
salió de su cultura
dejó familiares
dejó amigos
sacrificó sus buenas raices
y echó por la borda cualquier futuro que pudiera haber planificado o esperado.
¿Cuánto estamos dispuesto a dejar al oir la voz de Dios?
Siendo un hombre con más de 70 años lo dejó todo atrás para irse… quien sabe a dónde.
Abram se atrevió al escuchar la voz de Dios a caminar. Sé de mucha gente que se lanza a caminar por lugares donde Dios no les ha dicho que caminen. Abram cambió lo conocido por lo desconocido porque le había hablado Dios. Se lanzó porque se comprometió. “Compromiso” se ha convertido en palabra que muchos desconocen.
Abram dejó su estabilidad para convertirse en un nómada que habitó en la sombra de Dios. Solo fijó sus ojos en Dios. Quizas ese es el problema mayor a la hora de contemplar nuestros compromisos con Dios.
Abram dijo: Confiaré en ti, Dios. Te seguiré adonde sea que tú me guíes.
Lo dejó todo, dejó Ur de los Caldeos y caminó a lo largo de la rivera del Rio Eufrate y luego se establece por un tiempo en Harán.
Luego Abram acampó al lado del roble de More. Ese árbol se traduce también como “árbol de enseñanza”. Era probablemente un árbol de Tabor grande que servía de referencia importante. La expresión hebrea sugiere que había llegado a ser un santuario local o lugar de reunión donde los maestros le hablaban a las multitudes.
Los registros indican que los cananeos tenían santuarios en bosques de robles y More pudo ser uno de esos centros de cultos.
Mientras Abram acampaba al lado de ese santuario pagano, Dios se le apareció otra vez para reafirmar su plan.
Dios le repite su promesa de darle descendencia y le deja claro que esa tierra tiene dioses pero que él tiene a Dios.
La respuesta de Abram fue construyendo un altar en gratitud. La construcción del altar de piedra se convirtió en la señal del Dios verdadero en aquel lugar. El Dios de Abram había llegado a Canaán.
Abram continuó su caminar al sur porque ahora conocemos aquel lugar como Jerusalén. Allí tambien hizo otro altar. Es otra acción de fe en Abram. Allí invoca el nombre de Dios. Vuelve a decirle a Dios que confía en él. En ese Altar le deja saber a Dios que lo necesito, descanso en ti, sin ti no puedo seguir, ayudame en este viaje de fe para que pueda alcanzar la promesa.

La respuesta estandar de Abram

Sigue caminando Abram y llega al Neguev que significa “seco y árido”. Estando en ese lugar, Abram enfrentó su primer reto cuando una hambruna severa arrasó la tierra.
La Palabra que utiliza es simplemente “hambre”. La causa pudo ser una sequía, cultivos enfermos, una plaga de langostas o simplemente una cosecha fallida. Si la lluvia llega en el tiempo incorrecto se perdía la cosecha.
Abram no conocía la escaces de comida de esa zona. De donde venía las cosas eran distintas pero ahora está en zona poco fertil.
Estaba en una gran prueba. La hambruna se convirtió en una prueba que desafiaba la fe de Abram. La hambruna llevaba un mensaje. Esta hambruna deja claro lo poco que Abram confía en Dios. Dios en esa hambruna descubriría la fe de Abram.
Está Abram ante la hambruna eso es lo que abunda, pero la fe escaseas.
Quiero decirle que puede esperar pruebas en su propia trayectoria de fe, pero Dios no utiliza las circunstancias dificiles para averiguar lo que nosotros haremos. Las pruebas divinas no son para que Dios conozca nuestra respuesta de fe, ya Dios nos conoce muy bien. Dios usa las pruebas para que descubramos nuestra fe en él. En cada prueba descubrimos el área a mejorar.

Desiciones sin Fe

De lo que debemos tener cuidado es de nuestra respuesta estandar ante la crisis:
Todos respondemos de manera estandar ante un reto de fe.
Muchas veces respondemos a las cosas de manera instintivas. Actuamos con una actitud de supervivencia. Nos acostumbramos a razonar las pruebas de fe y luego se convierten en nuestra fortaleza. Por tanto, no podemos realizar pasos por instinto. Actuamos por mecanismos racionales y se nos olvida confiar en Dios.
Los mecanismos instintivos son de acuerdo a la persona. Abram utilizó la mentira, el engaño.
Abram no mentía para tomar ventaja o hacer injusticias sino para salvarse a sí mismo. Parece que adquirió la capacidad para inventar falsedades creíbles en el pasado y con el tiempo, llegó a ser un experto.
Abram no pasó su primera prueba porque se apresuró para ir a Egipto en lugar de buscar el consejo de Dios.
Antes de la hambruna había hablado con Dios y había construido altares para conmemorar su relación con el Todopoderoso.
Sin embargo, cuando al hambruna atacó no escuchamos una oración y mucho menos la construcción de un altar. En lugar de buscar la instrucción de Dios, Abram se enfiló direcatamente hacia donde los mercaderes de caravanas decían que podría encontrar comida en abundancia.
Un autor describe el significado litaral y simbólico de Egipto en la literatura bíblica. El lugar al que se movió Abram tiene implicaciones teológicas a largo alcance.
En el lenguaje figurado de las Escrituras, Egipto es un símbolo de alianza con el mundo… Abram actuó según su propio juicio.
Cuando vio las dificultades quedó paralizado de miedo. Se aferró al primer medio de liberación que encontró. No contó con el consejo de su Protector celestial, Abram bajó a Egipto.
Error fatal. ¿Cuántos lo cometemos todavía? Cuando llega el tiempo duro actuamos como si no fueramos hijos de Dios. Actuamos para nuestra propia salvación.
Abram pudo haber esperado en Dios y dejarle su vida a Dios pero optó por actuar sin Dios. Abram pudo decir: “si me trajiste aquí tú te encargas de mi familia”, pudo haber dicho: “me quedaré aquí hasta que vea tu mano”.
El profeta destaca lo que ocurre cuando confiamos en lo que vemos y no en Dios
Isaías 31.1 RVR60
¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!
Isaías
Correr a Egipto no era pecado, es mas bien tomar decisiones sin fe y tener una crisis mayor.
Al acercarse a Egipto salió el Abram con sus mentiras y engaños:
Génesis 12.11–13 RVR60
Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto;y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti.
Génesis 1
Si alguien está pensando que es superior a Abram y que no haría una cosa así:
1 Corintios 10.12–13 RVR60
Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
Nadie se levanta diciendo que va a pecar y hacer lo malo a los ojos de Dios. Al contrario, nuestros días comienzan con nuestros mejores ánimos y después llega la crisis. Surge un reto para la fe, de repente se asoma la respuesta estandar para tomar el control, y pensamos en el plano horizontal, ignorando el plano vertical.
La decisión de Abram, su respuesta sin fe, colocó en peligro la vida de su esposa, mientras él celebraba con sus regalos. Si estas actuando como Abram y lo que haces está poniendo en riesgo la vida de tu familia debes saber que los planes en los que Dios no está siempre fracasan.

¿Qué es lo que aprendemos?: Lecciones de Abraham:

Abram lo habia echado todo a perder
Había tambaleado en su fe
Habia fallado en honrar a Dios despues de recibir su favor.
Que grato que ese no es el final de la historia y que Dios siempre nos rescata.
Dios no se equivoca cuando nos escoge aunque cometamos errores. Dios quiere que aprendamos de ellos y seamos fieles a su llamado. ¿Por qué? Porque Dios no es como los que escogen a alguien para una tarea y si se equivocan lo sacan. Dios es un Dios que hace pactos incondicionales. Dios no hace un pacto sin saber con quién lo hace. Lo que Dios quiere es que tú sepas con quién estas haciendo un pacto. Abram se convirtió en un hombre de fe.
Un fracaso no sacude el compromiso de Dios, los fracasos son la oportunidad de cultivar una confianza que llegará a ser sólida como una roca.
Dios sabe cuales son las decisiones de Abram y por ello deja que las enfrente. Es lo mismo que ocurre con nuestros hijos, sabemos que comenten errores pero por eso no dejan de ser hijos nuestros, los seguimos respaldando, los seguimos acompañando y si fracasan no los negamos sino que afirmamos que son hijos nuestros.
Dios no enterró a Abram en la veguenza sino que ese fracaso se convirtió en su mayor lección de vida:

1. Todos enfrentamos hambrunas - Algunas hambrunas son severas, nos dejan tirado de espalda mirando al cielo, el reporte médico, un divorcio, una noticia triste, etc. “desempleo, bancarrota, etc. Hambrunas que parecen manejables desde la perspectiva humana. ¿Cómo va a responder? ¿En quién está su confianza? Utilice la hambruna para aprender con Dios en ella. Descubra en la hambruna al Dios de la provisión. En la hambruna Dios siempre protege a los suyos.

2. No escape - Si hace todo lo posible por no enfrentar su desafío de fe terminará mintiendo: “Yo puedo manejar esto, creo que lo debo hacer así”, esto me ha funcionado antes, ¿por qué no ahora? . Ahí está nuestra respuesta estándar. Nos convencemos de que con suerte podemos sobrevivir la hambruna. Nos mentimos tanto que creemos que nuestras decisiones son de Dios. NO evada su hambruna pídale a Dios que esté con usted.

3. Cada Abram batalla con una debilidad - Todos tomamos decisiones imprudentes, somos imperfectos y con defectos, actuamos con egoísmo, y utilizamos mecanismos para hacerle frente a las situaciones que nos alejan de Dios. Nuestra respuesta estandar compite con nuestra fe y decidimos confiar en nosotros y nuestra acción que en la de Dios. Más religión no es la respuesta. Las decisiones insensatas no pueden ayudarnos en nuestra crisis. Abram cayó des pues de construir dos altares y nosotros podemos caer después de salir del culto. Podemos dar un paso en falso y caernos.

4. Una decisión incorrecta pone en peligro a una Sara - cada vez que actuamos nosotros los nuestros salen heridos, particularmente los más cercanos. Sara confiaba en que Abram le daría seguridad y lo que hizo fue ponerla en peligro. Sara debió dolerse y decir ¿qué hago aquí? Los que estan a su alrededor se verán afectados por sus decisiones. No hay tal cosa como pecado sin víctima, incluso los que usted haga en secreto, puede pecar en secreto pero nunca solo. No exponga a los suyos.

5. Todo Egipto tiene un Faraón - Vivimos en un mundo donde hay otros dioses. Hay gente que no conoce a nuestro Dios. Esos que no conocen a Dios sirven a las riquezas, a las posesiones, al poder, al estatus, al yo, etc. cuando actuamos sin Dios hacemos disparates en la vida

Las hambrunas de nuestra vida requien del Dios de la provición. Dios nunca nos deja. Dios está con nosotros. Si nuestro caminar es en Dios debemos esperar. No actuar nosotros sino con Dios.
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