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Acompañamiento pastoral (dos)

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Introducción.

Cuando hablamos de “acompañamiento pastoral” ahora nos referimos a la necesidad que también tenemos los pastores de ser pastoreados.
1 Pedro 5.1–3 NVI
A los ancianos que están entre ustedes, yo, que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe con ellos de la gloria que se ha de revelar, les ruego esto: cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño.
A los ancianos. No se está refiriendo a la gente más mayor de la Iglesia, sino a los líderes de la comunidad; es decir, se trata de un cargo, no de una información sobre la edad de ese grupo de gente. La palabra anciano viene de la palabra presbítero. Esta palabra se introdujo en la Iglesia cristiana para designar el oficio o ministerio pastoral y docente de los responsables de cada congregación. Los «ancianos» de las sinagogas eran elegidos entre los miembros más insignes de la comunidad, que componían su consejo gobernante. Esta costumbre fue imitada por los apóstoles en la primera comunidad cristiana de Jerusalén y llevada, como una consecuencia lógica de la unidad de la Iglesia, al campo misionero. Pablo y Bernabé designaron presbíteros en las recién fundadas iglesias para que cuidaran de ellas en su ausencia y en su lugar. El presbítero era una especie de «supervisor».
A los ancianos. No se está refiriendo a la gente más mayor de la Iglesia, sino a los líderes de la comunidad; es decir, se trata de un cargo, no de una información sobre la edad de ese grupo de gente. La palabra anciano viene de la palabra presbítero. Esta palabra se introdujo en la Iglesia cristiana para designar el oficio o ministerio pastoral y docente de los responsables de cada congregación. Los «ancianos» de las sinagogas eran elegidos entre los miembros más insignes de la comunidad, que componían su consejo gobernante. Esta costumbre fue imitada por los apóstoles en la primera comunidad cristiana de Jerusalén y llevada, como una consecuencia lógica de la unidad de la Iglesia, al campo misionero. Pablo y Bernabé designaron presbíteros en las recién fundadas iglesias para que cuidaran de ellas en su ausencia y en su lugar. El presbítero era una especie de «supervisor».
• Cabe destacar que los títulos de presbítero y obispo era lo mismo para iglesia primitiva. Eran términos intercambiables. Tanto los obispos, presbíteros y pastores tenemos la misma responsabilidad. NVI 28 Tengan cuidado de sí mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos para pastorear la iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre.
· También hay que notar que está en plural “ancianos” por lo que puede referirse también a un grupo de líderes de las iglesias locales. Este mensaje no solo es para la directiva, obispos, presbíteros y pastores, también aplica para los coordinadores generales, distritales y locales.
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1. La preparación del directivo o coordinador.

La posición de liderazgo que Dios te ha concedido como Secretario, obispo de Distrito, miembro de la Mesa Directiva Distrital, presbítero ó coordinador distrital, requiere de analizar bien nuestras motivaciones y actitudes.
Para poder “pastorear a los pastores” para poder acompañarlos es necesario primero analizar nuestro corazón, sino lo hacemos así, no funcionará; los pastores no sentirán confianza y esta es muy importante para poderlos acompañar.

A. Cancelar deudas.

Hebreos 12.14–15 NVI
Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos;
Una raíz de amargura se instala en los lugares más escondidos y oscuros del alma. Por esta razón es difícil detectar exactamente dónde se ha alojado, aunque sus despreciables frutos son fácilmente visibles. Desde este lugar escondido alimenta y condiciona la vida de la persona.
Es importante que al iniciar un nuevo nivel de liderazgo hagas una oración para perdonar. Cancela la deuda de tu ofensor. Con autoridad, tendrás la oportunidad de bendecir pero también de perjudicar. Un líder con un corazón resentido es muy peligroso, porque tendrá tarde o temprano la oportunidad de “cobrárselas”, tenemos que cancelar en oración todo deseo de venganza.
Has una lista de los pastores que de alguna forma te han hecho pasar algún mal momento o que consciente o inconscientemente te han lastimado o perjudicado. En oración cancela la lista, escríbele “pagado” (Jesús pagó el precio) y después rómpala y renuncia a cualquier idea que te surja para perjudicarlo o bloquearlo.
El resentimiento es muy peligroso, a veces es resultado de una injusticia que nos hicieron, todos aquellos conflictos e injusticias que el ser humano vive -que forman parte intrínseca de la vida, y no son resueltas espiritualmente, proveen el terreno fértil para la raíz de amargura. A veces no fue el daño hacia nosotros sino a un compañero amigo o lo que es peor a nuestra familia; pero recuerda, que no nos toca a nosotros vengarnos.
pero recuerda que no nos toca a nosotros vengarnos,
Todos aquellos conflictos e injusticias que el ser humano vive -que forman parte intrínseca de la vida, y no son resueltas espiritualmente, proveen el terreno fértil para la raíz de amargura. a veces no fue el daño hacia nosotros sino a un compañero amigo o lo que es peor a nuestra familia; pero recuerda, que no nos toca a nosotros vengarnos.
Hay muchas formas de vengarse, muchas muy sutiles como amenazas, bloqueo, desatención, no tomarlo en cuenta, quitar un apoyo, soltar un rumor de presión, etc. ¡Entre las víctimas más claras de la raíz de amargura se encuentra el gozo!
No hables de tus amarguras primero resuélvelas. Debemos notar que la raíz de amargura se hace fuerte primero en la vida de una persona, pero luego contamina a los de su alrededor. Su influencia va enfermando a los que antes estaban sanos. Por eso urge que sea enérgico el proceso de detectarla y arrancarla.
una raíz de amargura se instala en los lugares más escondidos y oscuros del alma. Por esta razón es difícil detectar exactamente dónde se ha alojado, aunque sus despreciables frutos son fácilmente visibles. Desde este lugar escondido alimenta y condiciona la vida de la persona.
debemos notar que la raíz de amargura se hace fuerte primero en la vida de una persona, pero luego contamina a los de su alrededor. Su influencia va enfermando a los que antes estaban sanos. Por eso urge que sea enérgico el proceso de detectarla y arrancarla.
una raíz de amargura se instala en los lugares más escondidos y oscuros del alma. Por esta razón es difícil detectar exactamente dónde se ha alojado, aunque sus despreciables frutos son fácilmente visibles. Desde este lugar escondido alimenta y condiciona la vida de la persona.
Has una lista de los pastores que de alguna forma te han hecho pasar algún mal momento o que consciente o inconscientemente te han lastimado o perjudicado. En oración cancela la lista, escríbele “pagado” (Jesús pagó el precio) y después rómpala y renuncia a cualquier idea que te surja para perjudicarlo o bloquearlo. (Ésta puede ser una dinámica en el congreso, se le puede repartir hojas a los presentes y que cancelen la deuda).
El nivel más alto de perdón es perdonar y pedirle a Dios que le perdone. El ejemplo es Jesús “Perdónalos porque no saben lo que hacen”.

B. Se humilde.

La humildad es una de las grandes virtudes del cristiano. Una de las luchas que enfrentará todo aquel que se encuentra en una posición de autoridad es con el orgullo.
Ninguna condición neutraliza tan eficazmente al hijo de Dios como el orgullo, Con una contundencia absoluta, pone fin a la relación con el Altísimo y deja a las personas expuestas a toda clase de engaño espiritual. Cuando no se le corrige a tiempo, invita al juicio y el castigo. Nos basta con mirar la vida del rey Saúl para ver cuán irreversibles fueron las consecuencias del pecado de soberbia para él. Considerando lo devastador que son los efectos del orgullo en nuestra vida, todos nosotros deberíamos andar con temor y temblor, para que no se instale esta actitud en nuestro corazón. Mas la lucha con el orgullo es compleja, porque no nos enfrentamos a un problema de fácil identificación. El orgullo es profundamente engañoso. Al estar íntimamente ligado con la vida espiritual, fácilmente
Ninguna condición neutraliza tan eficazmente al hijo de Dios como el orgullo
En segundo lugar, aun cuando descubrimos su presencia en nuestras vidas (por la acción del Espíritu), el orgullo no es una actitud que cederá mansamente frente a nuestro intento de desenmascararlo. Nos llena de argumentos, razonamientos y justificativos para convencernos de que en realidad no es lo que pensamos que es. Exige siempre la última palabra en todo y jamás permite que nos sintamos cómodos pidiendo disculpas, reconociendo nuestros errores o dándole preferencia a otra persona.
Aun cuando descubrimos su presencia en nuestras vidas (por la acción del Espíritu), el orgullo no es una actitud que cederá mansamente frente a nuestro intento de desenmascararlo. Nos llena de argumentos, razonamientos y justificativos para convencernos de que en realidad no es lo que pensamos que es. Exige siempre la última palabra en todo y jamás permite que nos sintamos cómodos pidiendo disculpas, reconociendo nuestros errores o dándole preferencia a otra persona. El pasaje de hoy, que se une a una multitud de pasajes en la Palabra sobre el tema, nos da una importante pista: la esencia del orgullo es querer ocupar un lugar de supremacía que no nos corresponde. Solamente el Señor debe ser exaltado.
¿Dónde tiene su raíz el orgullo? El pasaje de hoy, que se une a una multitud de pasajes en la Palabra sobre el tema, nos da una importante pista: la esencia del orgullo es querer ocupar un lugar de supremacía que no nos corresponde. Solamente el Señor debe ser exaltado.
¿Qué es el orgullo y qué es la humildad? el orgullo siempre me instala en una posición donde me considero superior al otro y la humildad es considerar a los otros como superiores
Con una contundencia absoluta, pone fin a la relación con el Altísimo y deja a las personas expuestas a toda clase de engaño espiritual. Cuando no se le corrige a tiempo, invita al juicio y el castigo. Nos basta con mirar la vida del rey Saúl para ver cuán irreversibles fueron las consecuencias del pecado de soberbia para él.
el orgullo siempre me instala en una posición donde me considero superior al otro
Filipenses 2.3–4 RVC
No hagan nada por contienda o por vanagloria. Al contrario, háganlo con humildad y considerando cada uno a los demás como superiores a sí mismo. No busque cada uno su propio interés, sino cada cual también el de los demás.

C. Se ejemplo.

En vez de dominar a, o enseñorearse de, la iglesia o grupo de gente que le ha sido confiado, tiene que dirigirlo “siendo ejemplo para el rebaño”.
Tit 2.7
Tito 2.7 NVI
Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad,
NO dejes que las ocupasiones y preocupasiones te alejen de tener una relación con Dios. No funciona nuestro liderazgo si no estamos conectados.

2. No seas autoritario o tirano.

A. Se amable y respetuoso ¡Son pastores!

Pedro aclara que se trata de “el rebaño de Dios” para apuntar a que los supervisores no tienen ningún derecho de propiedad sobre él. Los líderes de la iglesia tienen que ser siervos, no jefes; ministros, no ejecutivos.
El callado no era para golpear a las ovejas y la honda para defenderlas no para golpearlas.
Háblales con respeto.
Colosenses 4.6 RVR60
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
Los profetas denuncian a los pastores que se aprovechan del rebaño y no cuidan sus ovejas, es decir, a los gobernadores codiciosos y corruptos ( ; ,)
Jeremías 23.4 NVI
Pondré sobre ellas pastores que las pastorearán, y ya no temerán ni se espantarán, ni faltará ninguna de ellas—afirma el Señor—.
Ezequiel 34.2 NVI
«Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “¡Ay de ustedes, pastores de Israel, que sólo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño?
No seas duro con los pastores, intenta motivar en vez de regañar. No les metas miedo, si lo haces ellos no te escucharán, mucho menos te buscarán cuando tengas problemas.
Recuerda que en el trabajo en equipo cuando alguien gana todos pierden. No busques siempre ganar, no te impongas.

B. No los satures.

Difícilmente un pastor saturado rendirá fruto. Una agenda saturada embota e impide el crecimiento.
Motívalos a descubrir el ADN de su iglesia y que crezcan con esa pasión.

3. Muestra un interés y amor genuinos.

A. El amor no debe ser fingido.

1 Pedro 1.22 RVR60
Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
1 Pedro 1.20 RVR60
ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
Debe haber y transmitir un amor genuino NO FINGIDO, los pastores detectan cuando alguien finges. Recuerda que el amor en la Biblia es más que un sentimiento son acciones para beneficiar al que se ama. El amor es acción.
Hay demostraciones de amor genuino. ¿Cuándo cumplen años los pastores de tu distrito? ¿Les llamas por teléfono a tu equipo para felicitarlos en su cumpleaños? ¿Sabes el nombre de las esposas de los pastores? ¿Sabes cuántos hijos tienen? ¿Sabes cuáles son los problemas que más le preocupan? Es todo solo es posible a través de una relación.

B. Dales un sentido de seguridad y estabilidad.

Los cambios son buenos siempre y cuando no produzcan un sentido de inseguridad ni inestabilidad.
2 Corintios 11.28–29 NVI
Y como si fuera poco, cada día pesa sobre mí la preocupación por todas las iglesias. ¿Cuando alguien se siente débil, no comparto yo su debilidad? ¿Y cuando a alguien se le hace tropezar, no ardo yo de indignación?

C. No los amenaces con cambios pastorales

Es muy importante que los pastores se sientan seguros bajo tu liderazgo.
Si tu liderazgo amenaza con cambios pastorales no va a funcionar. El pastor que se siente amenazado por un cambio pastoral se sentirá amedrentado y no te esuchará ni te contará sus problemas sentirá que cualquier cosa podrá ser usada en su contra.
Está comprobado que los cambios pastorales deben ser lo menos posibles. Hay mejores formas de resolver los problemas que los cambios pastorales, que estos sean tu último recurso.
No sueltes rumores de cambios pastorales, eso no trae nada bueno ni para los pastores, ni para sus familias ni para las iglesias. Una iglesia o pastor que ha escuchado rumores de cambio pastoral estará incertidumbre “detenida” o “vacilante”. Y en la incertidumbre es difícil trabajar y proyectar.

4. Escucha.

Eclesiastés 5.3 NVI
Quien mucho se preocupa tiene pesadillas, y quien mucho habla dice tonterías.
Dios nos dio dos oídos y una boca, tenemos que escuchar lo doble de lo que hablamos. Esto requiere disciplina de nuestra parte, pues verdaderamente es más fácil hablar que escuchar. Pero, como dice el sabio Salomón, en las muchas palabras hay necedad. En lo que a mí respecta, yo desconfío del pastor que solamente sabe hablar.
Dios nos dio dos oídos y una boca, tenemos que escuchar lo doble de lo que hablamos. Esto requiere disciplina de nuestra parte, pues verdaderamente es más fácil hablar que escuchar. Pero, como dice el sabio Salomón, en las muchas palabras hay necedad. En lo que a mí respecta, yo desconfío del pastor que solamente sabe hablar.
¿Cómo se puede ser líder espiritual, si uno no tiene disposición de escuchar a los demás? La única alternativa que veo es que uno se convierta en pastor «de plataforma», de esos que le hablan al pueblo, ¡pero no están con el pueblo!
Para aquella persona que ha sido llamada a trabajar con la vida de otros, es indispensable contar con la habilidad de escuchar a los demás. ¿Cómo podemos saber qué está pasando en la vida de nuestra gente, si no los escuchamos? ¿Cómo podemos enterarnos de sus cargas, sus luchas y sus aciertos, si no les damos espacio para hablar? ¿Cómo hemos de traerles la Palabra apropiada para sus circunstancias si no conocemos la realidad con la que viven y pelean cada día? La única manera es abriendo nuestros ojos y nuestros oídos para conocerlos.
Para aquella persona que ha sido llamada a trabajar con la vida de otros, es indispensable contar con la habilidad de escuchar a los demás. ¿Cómo podemos saber qué está pasando en la vida de nuestra gente, si no los escuchamos? ¿Cómo podemos enterarnos de sus cargas, sus luchas y sus aciertos, si no les damos espacio para hablar? ¿Cómo hemos de traerles la Palabra apropiada para sus circunstancias si no conocemos la realidad con la que viven y pelean cada día? La única manera es abriendo nuestros ojos y nuestros oídos para conocerlos.
inflado con su propia importancia como para creer que, quizás, habría alguien allí presente que tuviera algo de más valor para decir que lo que él estaba compartiendo.
Solo después de escuchar puedes actuar. ¿Cuántos obispos presentan su plan de trabajo sin primero escuchar a los pastores?
Estar dispuestos a oir, sin embargo, tiene un precio. Tenemos que amarlos más a ellos que a nosotros mismos. Muchos líderes eclesiales están enamorados de sí mismos. Les gusta escuchar el sonido de sus propias voces, especialmente con un micrófono en la mano. Pero el pastor que es pastor de vocación, se deleita en estar con sus ovejas. Y cuando está con ellas, toma la iniciativa de acercarse para preguntarles cómo están. No es un mero formalismo, sino que genuinamente está interesado en saber qué está haciendo Dios en sus vidas. Dispone de su tiempo para escuchar no solamente con los oídos, sino también con el corazón, pues con el corazón se percibe la verdadera dimensión de las palabras. No está apurado, ni se distrae con otras cosas. Toda su postura le dice a la persona: «¡Me interesa tu vida! Quiero escuchar lo que tú tienes para decirme».
Estar dispuestos a oir, sin embargo, tiene un precio. Tenemos que amarlos más a ellos que a nosotros mismos. Demasiados pastores están enamorados de sí mismos. Les gusta escuchar el sonido de sus propias voces, especialmente con un micrófono en la mano. Pero el pastor que es pastor de vocación, se deleita en estar con sus ovejas. Y cuando está con ellas, toma la iniciativa de acercarse para preguntarles cómo están. No es un mero formalismo, sino que genuinamente está interesado en saber qué está haciendo Dios en sus vidas. Dispone de su tiempo para escuchar no solamente con los oídos, sino también con el corazón, pues con el corazón se percibe la verdadera dimensión de las palabras. No está apurado, ni se distrae con otras cosas. Toda su postura le dice a la persona: «¡Me interesa tu vida! Quiero escuchar lo que tú tienes para decirme».
Generalmente los problemas más fuertes tienen que ver con tres cosas: Familia, salud y dinero. Debes saber como andan tus pastores en esas tres áreas. Escucha cuales son sus necesidades. Sólo así podrás identificar a tiempo cuando alguno tiene problemas.
Escucha cuales son sus necesidades. Sólo así podrás identificar a tiempo cuando alguno tiene problemas.
Cuando confíen en ti no divulgues el secreto.

5. Recuerda que tendrás una recompensa especial. No aquí, es allá.

NVI4 Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gloria.
Cuando el Príncipe de los pastores aparezca, pagará a los pastores que han estado haciendo el trabajo que les encargó. El verbo “recibir” se usa mucho para referirse a “recibir una paga o un salario”. En nuestro contexto, como ocurre frecuentemente en el Nuevo Testamento, la paga resulta ser la recompensa en la eternidad que contrasta con la ganancia temporal que los ancianos no deben codiciar. No obstante, esta recompensa no es oro ni plata, sino que es una corona, tampoco se trata de una corona de laurel, de hiedra, o de olivo, como las coronas que servían para recompensar a los ciudadanos de la antigua Grecia. Estas coronas se marchitaban, y el honor que un día se les había rendido a los galardonados pasaba al olvido. Pero la corona que Jesús da no se marchitará jamás ), y es una corona de “gloria” u honor. Puede que ahora la gente les desprecie (de hecho, sufrían el rechazo de sus propios vecinos), o que sea muy difícil, pero en el cielo recibirán honor. Trabajar y sufrir por una recompensa así es algo que merece la pena.
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