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La Comunidad Cristiana: Somos el cuerpo de Cristo, 2da Parte | 1 Corintios 12:14-26

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Somos el cuerpo de Cristo, y como cuerpo de creyentes, nos necesitamos los unos a los otros. Necesitamos a cada miembro del cuerpo. Así como el cuerpo físico necesita a sus miembros para existir y funcionar, de igual manera el cuerpo de Cristo necesita sus miembros. Esa es la analogía que Pablo nos presenta en este pasaje. Y eso es lo que Dios desea que entendamos de cada uno de nosotros. Somos miembros del cuerpo de Cristo y nos necesitamos.
Pero, ¿Cómo es que nos necesitamos los unos a los otros? Mejor, hagamos la pregunta de otra manera: "¿Cómo es que necesito a mi hermano y a mi hermana? ¿Qué es lo que necesito de ellos? ¿Y por qué los necesito?” Son preguntas que nos deberíamos hacer porque necesitamos entender que fuimos colocados en el cuerpo de Cristo para el beneficio de los hermanos. Yo fui hecho parte de este cuerpo para su beneficio; y usted es parte de este cuerpo para mi beneficio. Estamos aquí el uno para el otro. Cada uno de nosotros somos valiosos; y cada uno de nosotros tenemos cosas valiosas que ofrecernos. Permítanme decirles por qué nos necesitamos:
Necesitamos nuestra hermandad.
Necesitamos nuestra comunión.
Necesitamos nuestro apoyo.
Necesitamos nuestra ayuda.
Necesitamos nuestras oraciones.
Necesitamos nuestra fe.
Necesitamos nuestras fuerzas.
Necesitamos nuestra ayuda.
Necesitamos nuestro amor.
Necesitamos todo lo que Dios hace en la vida de los hermanos.
Necesitamos todo lo que nuestros hermanos son.
Para decirlo de otra manera, necesitamos todo lo que nuestros hermanos tienen que ofrecer para nuestro bienestar y crecimiento espiritual. Cada miembro tiene un don dado por Dios que contribuirá al bienestar y crecimiento de los miembros individualmente, y del cuerpo colectivamente. Usted tiene algo que ofrecerme. Y yo tengo algo que ofrecerle; todo para el progreso de nuestra vida espiritual. Que cuando lo pensamos, significa que somos responsables los unos de los otros. Tenemos la responsabilidad de contribuir a la vida espiritual de cada uno. Por eso Dios nos ha hecho miembros del cuerpo de Cristo.
Entonces, ¿cómo es que lograremos cumplir esta gran responsabilidad?
Y eso es lo que Pablo nos enseña en los vv. 14-26. Somos un cuerpo, y cada miembro es necesario. Nos necesitamos.
Entonces, ¿cómo es que lograremos cumplir esta gran responsabilidad?
Bueno, Pablo ya nos ha dicho que tenemos que estar unidos. Hizo hincapié en la unidad en los vv. 12-13. Eso es lo que vimos la semana pasada. La unidad del cuerpo es esencial en la operación del cuerpo.
La unidad del cuerpo (v. 12)
1 Corintios 12.13 CSB
For we were all baptized by one Spirit into one body—whether Jews or Greeks, whether slaves or free—and we were all given one Spirit to drink.
1 Corintios 12.12 RVA
Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo.
En el v. 12 Pablo nos habla de nuestra unidad como cuerpo. Somos uno porque así también es Cristo. Y se explicó que la unidad del cuerpo es esencial en la operación del cuerpo.
v. 12 Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo.
Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo.
La naturaleza del cuerpo (v. 13)
1 Corintios 12.13 RVA
Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu.
En el v. 13 Pablo nos dice que somos uno cuerpo espiritual. Que fuimos unidos al cuerpo por el Espíritu Santo, y por esa razón, el Espíritu no hace distinción de personas. Todos pueden ser parte del cuerpo no importando la raza uno, la posición social de uno, los hechos o historial de uno. Todos son bienvenidos.
v. 13 Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu.
v. 13 — Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu.
Pero ahora, en los vv. 14-26, Pablo nos dice que somos un cuerpo; y que cada miembro tiene un don especial que ayudará a otros miembros crecer en su vida espiritual. En este pasaje Pablo enfatiza la diversidad del cuerpo. Aquí podemos ver el valor de los miembros, y nuestra necesidad de cada miembro. Y cuando entendemos y valoramos (aceptamos) la diversidad del cuerpo, entonces podremos cumplir nuestra responsabilidad de contribuir al bienestar de la vida espiritual de los hermanos con el don que Dios nos ha dado.
Cuando entendemos la diversidad del cuerpo, podremos cumplir nuestra responsabilidad de contribuir a la vida espiritual de los hermanos con el don que Dios nos ha dado.
Le pertenecemos a un cuerpo diverso (v. 14)
1 Corintios 12.14 RVA
14 Pues el cuerpo no consiste de un solo miembro, sino de muchos.
v. 14 — Pues el cuerpo no consiste de un solo miembro, sino de muchos.
La relación del cuerpo (vv. 21-26)
La diversidad es necesaria para el cuerpo (v. 14). El cuerpo debe tener diversidad.
1 Corintios 12.14 RVA
Pues el cuerpo no consiste de un solo miembro, sino de muchos.
v. 14Pues el cuerpo no consiste de un solo miembro, sino de muchos.
Pablo ahora empieza a enfatizar la diversidad del cuerpo. Así como nuestro cuerpo físico tiene muchos miembros que componen el cuerpo, así también el cuerpo de Cristo consiste de muchos miembros. Pablo nos dice que el cuerpo de Cristo necesita ser compuesto de muchos miembros. Así es como el cuerpo exhibe y ejerce su unidad. Hay unidad en la diversidad.
Pablo le dice a los Corintios que los miembros del cuerpo de Cristo son diferentes. Ningún miembro tiene los mismos dones; y ningún miembro tiene la misma función. Somos un cuerpo diverso.
El cuerpo no puede consistir de un solo miembro.
Cada miembro del cuerpo es importante y significativo (vv. 15-17).
1 Corintios 12.15–17 RVA
15 Si el pie dijera: "Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 16 Y si la oreja dijera: "Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oreja, ¿dónde estaría el olfato?
vv. 15-1715 Si el pie dijera: "Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 16 Y si la oreja dijera: "Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oreja, ¿dónde estaría el olfato?
15 Si el pie dijera: "Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 16 Y si la oreja dijera: "Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo", ¿por eso no sería parte del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oreja, ¿dónde estaría el olfato?
Cada miembro del cuerpo es una parte significativa del cuerpo. Cada miembro es valioso.
Cada miembro es valioso.
Algunos miembros del cuerpo sienten que no son importantes para el cuerpo de Cristo. Algunos piensan que no tienen nada que ofrecer, y por esa razón no se involucran en la vida del cuerpo (la iglesia). Se subestiman y creen que:
Son menos dotados
Son menos dotados
Menos capaz
Menos capaz
Menos digno
Insignificante
Sin importancia
Inadecuado
Sin don
No te quejes por no tener el don que quisieras, o por no tener el don que otro hermano tiene.
No pienses que eres inferior. No subestimes tu importancia.
Dios es el Diseñador Soberano del cuerpo (v. 18).
1 Corintios 12.18 RVA
18 Pero ahora Dios ha colocado a los miembros en el cuerpo, a cada uno de ellos, como él quiso.
Dios es el Soberano diseñador del cuerpo. Acepte el don y el papel que Dios le ha dado en Su cuerpo.
v. 18Pero ahora Dios ha colocado a los miembros en el cuerpo, a cada uno de ellos, como él quiso.
Somos miembros únicos de un cuerpo diverso (vv. 19-20).
1 Corintios 12.19–20 RVA
19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 Pero ahora son muchos los miembros y a la vez un solo cuerpo.
Concentrémonos en la función especifica que Dios nos ha dado como miembros en Su cuerpo (vv. 19-20).
v. 19 — Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
v. 20 — Pero ahora son muchos los miembros y a la vez un solo cuerpo.
Los miembros del cuerpo se necesitan y se cuidan (vv. 21-26).
1 Corintios 12.21–26 RVA
21 El ojo no puede decir a la mano: "No tengo necesidad de ti"; ni tampoco la cabeza a los pies: "No tengo necesidad de vosotros." 22 Muy al contrario, los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles son indispensables. 23 Además, a los miembros del cuerpo que estimamos ser de menos honor, a éstos los vestimos aun con más honor; y nuestros miembros menos decorosos son tratados con aun más decoro. 24 Porque nuestros miembros más honrosos no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se conduelen con él; y si un miembro recibe honra, todos los miembros se gozan con él.
1 Cor. 12.
vv. 21-22 — 21 El ojo no puede decir a la mano: "No tengo necesidad de ti"; ni tampoco la cabeza a los pies: "No tengo necesidad de ustedes."
22 Muy al contrario, los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles son indispensables.
Cada miembro del cuerpo es interdependiente el uno del otro. Cada miembro necesita el uno al otro.
v. 23 — Además, a los miembros del cuerpo que estimamos ser de menos honor, a éstos los vestimos aun con más honor; y nuestros miembros menos decorosos son tratados con aun más decoro.
vv. 24-25 — 24 Porque nuestros miembros más honrosos no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros.
v. 26 — De manera que si un miembro padece, todos los miembros se conduelen con él; y si un miembro recibe honra, todos los miembros se gozan con él.
Romanos 12.15–16 NBLH
15 Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran. 16 Tengan el mismo sentir (pensar) unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión.
Cada miembro necesita el uno al otro. Así es como nos relacionamos como cuerpo. Nos preocupamos los unos por los otros. Nos cuidamos porque nos importamos. Y porque nos importamos buscamos el bien de nuestros hermanos.
Gálatas 6.2–3 CSB
2 Carry one another’s burdens; in this way you will fulfill the law of Christ. 3 For if anyone considers himself to be something when he is nothing, he deceives himself.
Gálatas 6.2 NBLH
2 Lleven los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo (el Mesías).
1 Pedro 3.8 NBLH
8 En conclusión, sean todos de un mismo sentir (tengan todos armonía), compasivos, fraternales, misericordiosos, y de espíritu humilde;
Romanos 7.4 ESV
4 Likewise, my brothers, you also have died to the law through the body of Christ, so that you may belong to another, to him who has been raised from the dead, in order that we may bear fruit for God.
Romanos 12.3 NBLH
3 Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de ustedes que no piense de sí mismo más de lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.
Romanos 12.10 NBLH
10 Sean afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, dándose preferencia unos a otros.
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