Faithlife Sermons

Llamados a ser santos

Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 13 views

Los miembros de la Iglesia son llamados santos como un recordatorio constante de su objetivo de lograr la santificación.

Notes & Transcripts

Santos como adjetivo

La palabra “santos” se utiliza en las escrituras como un adjetivo para calificar la santidad de un objeto o entidad. Entre los sujetos de dicho tratamiento, los más frecuentes son, en orden de mayor a menor recurrencia, “santos profetas”, “santos ángeles”, “santos lugares”, “santos apóstoles”, “santos mandamientos”, “santos hombres” y “santos grabados”.

Santos profetas

La santidad de los profetas de Dios se afirma de forma directa cuatro veces en el Nuevo Testamento[1], veinticinco veces en el Libro de Mormón[2] y cinco veces en Doctrina y Convenios[3], haciendo un total de 34 veces que se les menciona en calidad de santidad en los libros canónicos. Esto convierte a los profetas en el sujeto más “santificado” o digno de reverencia de las Escrituras. Aún otras 14 veces se relaciona a los profetas con la santidad en forma indirecta, al asociarles íntimamente con “los santos”[4], designación que veremos más adelante, o bien con los “apóstoles”[5], con los cuales los profetas reciben revelación sobre el “misterio de Cristo” (ver ).
Como un ejemplo del uso de la designación “santos profetas” en las escrituras, podemos citar a Pedro, el principal de los apóstoles originales de Jesucristo, quien resaltó la restauración de la Iglesia de Jesucristo como una profecía que ha sido declarada por “Dios, por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” ().

Santos ángeles

Los ángeles son la segunda entidad designada como santa en las Escrituras. Se les menciona así cuatro veces en el Nuevo Testamento, dos veces en el Libro de Mormón, dos veces en Doctrina y Convenios y dos veces en la Perla de Gran Precio, haciendo un total de 10 referencias[6]. De las dos referencias que vienen en la Perla de Gran Precio una es el primer versículo de José Smith Mateo, libro que es el segmento de la Traducción de José Smith correspondiente al capítulo 24 de Mateo, en el Nuevo Testamento.
En esta lista de pasajes, los ángeles se mencionan en diferentes actitudes, especialmente por descender del cielo para acompañar a Jesucristo en la Segunda Venida, pero también por formar parte de su consejo o compañía en los cielos. Al estudiar esta breve lista, de tan sólo 10 pasajes, me ha parecido prudente destacar al lector la importancia de Alma 18:30, donde Ammón explica al rey Lamoni que el cielo es el “lugar donde moran Dios y todos sus santos ángeles”, y de Doctrina y Convenios 76:21, donde se relaciona a los “santos ángeles” con quienes son “santificados” delante del trono de Dios.
Es deleitable notar la forma en que se combina el calificativo “santos” y la palabra “ángeles” en los himnos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. No sólo existe en el himnario un himno llamado expresamente “Cantan santos ángeles” (himno 126) y que habla sobre el regocijo celestial al tiempo del nacimiento de Jesucristo sino que, además, los santos ángeles también se mantuvieron en amorosa guarda alrededor del pesebre (himno 129). Se nos invita unirnos con ellos al celebrar la venida del Mesías al mundo (himno 134). Jesucristo envía a estos ángeles santos desde su mansión eterna en los cielos para consolar a quienes pasan por pruebas y aflicciones e incluso se promete que los miembros fieles de la Iglesia serán coronados en conjunto con ellos (“con ángeles santos nos coronará”, himno 3).

Santos lugares

Ciertos lugares también han merecido el calificativo de santidad en las Escrituras, lo cual se puede apreciar en cuatro lugares de Doctrina y Convenios[7]. Los profetas y apóstoles han hecho mucho énfasis sobre el repetido consejo del Señor de “permanecer en lugares santos”. Por ejemplo, en un reciente devocional para Jóvenes Adultos Solteros llevado a cabo en 2016, el élder Russell M. Nelson, presidente del Quórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, explicó de esta manera la designación de “lugares santos”:
“Nuestro Padre Celestial y Su Hijo están prestos a contestar sus preguntas mediante la ministración del Espíritu Santo. Sin embargo, depende de ustedes aprender cómo merecer y recibir esas respuestas. ¿Cómo pueden comenzar? Empiecen pasando más tiempo en lugares santos. El templo es un lugar santo; también lo es la capilla, donde hacen nuevos convenios sacramentales cada domingo. Los invito además a hacer de su apartamento, su dormitorio de la universidad, su casa o su habitación un lugar santo donde puedan ponerse a salvo de las oscuras distracciones del mundo[8]”.

Santos apóstoles

Tres referencias en las Escrituras califican a los apóstoles con el atributo de santidad[9]. En las dos que son bíblicas, y , se relaciona a los apóstoles con los profetas, tratándolos como un sólo conjunto. Este tratamiento es significativo, ya que es evidencia de la persistencia de estos llamamientos en la Iglesia Primitiva y de la santidad y autoridad con que eran considerados por Dios y por los miembros de la Iglesia.
El tercer pasaje, que está ubicado en Doctrina y Convenios 133:55, decreta que los santos apóstoles estarán con Abraham, Isaac y Jacob en la primera resurrección, en la Segunda Venida de Jesucristo.

Santos mandamientos

Son dos los pasajes en donde se usa el término “santos mandamientos” para referirse a la santidad de estas expresiones de la voluntad de Dios para el hombre[10]. Alma hijo, describe a uno de sus hijos el penoso estado de dolor que le invadió cuando comprendió la manera en que se había estado alejando de Dios: “veía que me había rebelado contra mi Dios y que no había guardado sus santos mandamientos.”(Alma 36:13). De igual manera, el profeta Abraham describió la iniquidad de sus padres en términos muy semejantes a los de Alma: “Habiéndose apartado mis padres de su rectitud y de los santos mandamientos que el Señor su Dios les había dado, y habiéndose entregado a la adoración de los ídolos de los paganos, se negaron por completo a escuchar mi voz” (Abraham 1:5).

Santos como sustantivo

Santos

Los pasajes anteriores muestran el uso de la palabra “santos” cuando se usa en las escrituras como calificativo, para asignar a una entidad u objeto el atributo de santidad. Sin embargo, el uso más interesante del término “santos” en las escrituras es cuando se utiliza como un sustantivo. El término “los santos”, aplicado a un conjunto de personas, aparece 284 veces en los libros canónicos. Ochenta de esas referencias pertenecen a la Biblia, cuarenta y cinco al Libro de Mormón, sesenta y ocho a Doctrina y Convenios y cuatro a la Perla de Gran Precio.

El pueblo de santidad

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes y un pueblo santo. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. ()

Los santos en el Antiguo Testamento

Admonición sobre la idolatría

Admonición sobre la idolatría

El término santos en el Nuevo Testamento

Los santos en el Libro de Mormón

Los Santos de los últimos días

Llamados a ser santos

Bibliografía y notas finales

; ; y .  ↩
1 ; ; ; ; Ne. 1:13; 3 Ne. 1:26; 3 ; ; Ne. 29:2; Alma 5:24; Alma 7:25; Alma 20:15; Alma 30:14; Alma 30:22; Alma 30:44; Hel. 15:7; Hel. 8:16; Jacob 4:4; Mosíah 2:34; Mosíah 3:13; Mosíah 3:15; Mosíah 15:11; Mosíah 15:13; Mosíah 18:19; P de M 1:16;  ↩
DyC 10:46; DyC 20:26; DyC 27:6; DyC 35:23; DyC 86:10  ↩
; ; ; Alma 20:15; 2 Nefi 26:5; 3 Nefi 9:5–9 (cuatro veces); 3 Nefi 9:11; 2 Nefi 26:3  ↩
;  ↩
; ; ; ; Alma 18:30; 3 Ne. 27:30; DyC 45:44; DyC 76:21; Moisés 5:58; JS-M 1:1  ↩
DyC 45:32; 87:8; 101:22 y 101:64  ↩
Russell M. Nelson. 2016. “Cómo llegar a ser una verdadera generación del milenio”  ↩
; y DyC 133:55.  ↩
Alma 36:13 y Abraham 1:5.  ↩
Related Media
Related Sermons