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El mensaje del Evangelio

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El evangelio de Dios tiene un efecto positivo ahora y en la eternidad. Nosotros somos responsables de compartir las buenas nuevas.

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Acontecimiento ligado al fin

Matthew 24:6–14 NVI
Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin. Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. Todo esto será apenas el comienzo de los dolores. »Entonces los entregarán a ustedes para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre. En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos. Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

Acercando su venida

Uno de los acontecimientos que deben pasar antes del fin de nuestros tiempos es que las personas escuchen el mensaje de salvación. Así que la proclamación de este mensaje acerca el día de su venida y la restauración de todo.

Una película desde el final

El apocalipsis nos presenta el final. Nos dice cuáles serán los acontecimientos finales. Aunque no podamos entender todos los detalles ni ponernos de acuerdo sobre cuándo ocurrirán, ocurrirán.

Evangelio de juicio

Revelation 11:1–14 NVI
Se me dio una caña que servía para medir, y se me ordenó: «Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y calcula cuántos pueden adorar allí. Pero no incluyas el atrio exterior del templo; no lo midas, porque ha sido entregado a las naciones paganas, las cuales pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses. Por mi parte, yo encargaré a mis dos testigos que, vestidos de luto, profeticen durante mil doscientos sesenta días.» Estos dos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que permanecen delante del Señor de la tierra. Si alguien quiere hacerles daño, ellos lanzan fuego por la boca y consumen a sus enemigos. Así habrá de morir cualquiera que intente hacerles daño. Estos testigos tienen poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva mientras estén profetizando; y tienen poder para convertir las aguas en sangre y para azotar la tierra, cuantas veces quieran, con toda clase de plagas. Ahora bien, cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, llamada en sentido figurado Sodoma y Egipto, donde también fue crucificado su Señor. Y gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación contemplará sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirá que se les dé sepultura. Los habitantes de la tierra se alegrarán de su muerte y harán fiesta e intercambiarán regalos, porque estos dos profetas les estaban haciendo la vida imposible. Pasados los tres días y medio, entró en ellos un aliento de vida enviado por Dios, y se pusieron de pie, y quienes los observaban quedaron sobrecogidos de terror. Entonces los dos testigos oyeron una potente voz del cielo que les decía: «Suban acá.» Y subieron al cielo en una nube, a la vista de sus enemigos. En ese mismo instante se produjo un violento terremoto y se derrumbó la décima parte de la ciudad. Perecieron siete mil personas, pero los sobrevivientes, llenos de temor, dieron gloria al Dios del cielo. El segundo ¡ay! ya pasó, pero se acerca el tercero.
Apocalipsis 11:1-
El mensaje que aquí se predica no es para salvación. Es de juicio y condenación. No es el mensaje que predica hoy. No es evangelio en el sentido de “buenas nuevas”. Cuando se llegue a ese punto, las oportunidades para salvarse serán menores.
¿Qué es el evangelio?

Buenas nuevas, buenas noticias, gratas noticias

Es el anuncio de algo bueno. Esto debe hacernos pensar muy seriamente en la forma en que se ha hecho anteriormente. A veces parece que el mensaje que predicamos es de malas noticias, el mensaje que se describe en apocalipsis 11.

Es poder de Dios

Romans 1:16 NVI
A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles.
Pablo está diciendo que el mensaje de Dios no es meras palabras, no es una discusión filosófica. Tiene la capacidad de hacer cambios en la persona.

Salvación

Uno de esos cambios es el poder salvar. Es el perdón de nuestros pecados. Sin embargo, para que esto sea buenas noticias, es necesario saber que estamos perdidos.
Es como si alguien tuviera una deuda y otra persona se la pagara, pero esta persona no lo sabía. La persona va a percibir esto como buenas noticias si sabe primero que hay malas noticias.
Es como la persona que se divorcia y no sabe que su ex tenía una deuda. Al divorciarse se entera que, además de pagar el divorcio y los gastos que tiene con una sola entrada, tiene una deuda.

Sociedad sin conciencia de pecado

En el tiempo en que se comienza a predicar el evangelio, había personas que tenían conciencia de que necesitaban el perdón de Dios. Había otras que no. No todos estamos en el mismo lugar con relación a Dios.
Hay personas que no creen en Dios, hay personas que creen en Dios, pero no creen que son pecadoras. Hay personas que saben o sienten que tienen un problema, pero no saben que es el pecado.
Esos son sus amigos, esos son sus compañeros de trabajo, esos son sus vecinos. No todos están en el mismo punto de este peregrinaje espiritual.
¿Cómo podemos anunciarles el mismo mensaje a todos estos tipos de personas?
Definitivamente no se puede hacer de una única forma.

Jesús encontraba a las personas donde estaban

El mensaje del evangelio es de Salvación, pero el concepto de salvación también abarca las otras facetas de la vida del ser humano.
Luke 4:16–21 NVI
Fue a Nazaret, donde se había criado, y un sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre. Se levantó para hacer la lectura, y le entregaron el libro del profeta Isaías. Al desenrollarlo, encontró el lugar donde está escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.» Luego enrolló el libro, se lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos los que estaban en la sinagoga lo miraban detenidamente, y él comenzó a hablarles: «Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes.»
El evangelio no se dirige a una de las necesidades del ser humano solamente. Hay una necesidad que es mayor que todas y es la eternidad. Sin embargo, si otras necesidades no están satisfechas, es posible que la persona no esté abierta a escuchar.
Jesús mismo no abordaba a todas las personas de la misma forma. No le daba la misma palabra a todo el mundo. Buscaba la necesidad que tuvieran en ese momento como una puerta a su corazón.

¿Cuántos de nosotros teníamos conciencia de pecado?

Yo no sé cuántos de nosotros sabíamos que éramos pecadores cuando le abrimos nuestro corazón al Señor. Creo que vinimos por una razón diferente. Dios usó una dificultad para llamar nuestra atención hacia él.
Luego, poco a poco, llegamos a darnos cuenta que no éramos tan buenos como pensabamos. Finalmente, nos dimos cuenta que éramos pecadores. Es un proceso que variará de una persona a otra.

Efecto positivo ahora y futuro

Creo que a veces tenemos la tendencia de enfocarnos en los problemas de esta vida, pero anhelando las soluciones que vendrán cuando vuelva el Señor.
Dios tiene una respuesta para tu situación en esta vida. El evangelio de Dios es poder para salvar de cualquier situación en la que te encuentres.

Ponernos en posición de ser ayudados

¿Qué significa eso?
Aunque hayamos comenzado una relación personal con Dios, aunque hayamos sido salvados por su gracia, hay bendiciones que no podremos experimentar hasta que pasen algunas cosas en tu vida.
Creer
Obedecer
Obedecer
Cambiar

Creer: porque sin fe...

Necesitas creer que Dios tiene la capacidad y también el deseo de bendecirte. Si sientes que no tienes la fe, pídela. Atrévete a pedirle a Dios y no seas como el hermano del hijo pródigo.

Obedecer y cambiar: primer lugar y someterse

Matthew 6:33 NVI
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
Matthew 6:34 NVI
Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
Hay creyentes que han sometido muchas áreas de sus vidas y eso es bueno. Sin embargo, hay áreas que en que no lo han hecho.
Por ejemplo, si alguien viene a los pies del Señor porque tiene una deuda monetaria significativa y Dios le ayuda, pero no examina sus motivos para gastos, volverá a caer en deuda. En este caso, el obstáculo a su bendición es que no ha sometido a Dios ese aspecto.

Conclusión

El evangelio de Dios tiene un efecto positivo ahora y en la eternidad. Debemos ponernos en una posición de ser bendecidos por el mensaje íntegro, total de este evangelio.
Nosotros somos responsables de compartir las buenas nuevas. Las personas con que trabajamos, las personas con que viven en nuestro entorno, necesitan un mensaje de esperanza para su vida ahora y más importante para la eternidad.
Dios ha decidido que nosotros somos quiénes deben compartir esa esperanza. ¿Por qué nosotros y no ángeles que las personas quizás creerían más? Porque nosotros somos quienes hemos sido beneficiados.
Es como si hubiera una sequía y descubriéramos agua. ¿Nos quedaríamos callados si nuestros vecinos no tuvieran agua? No.
Ilustración del ateo y el creyente que no predicaba.
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