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Santiago 4:11

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Introducción:

Hebreos y Santiago LO QUE PENSAMOS DE NOSOTROS MISMOS

El estrago que puede ocasionar una lengua difamadora se ilustra gráficamente con la historia trágica siguiente:

Había una familia feliz que vivía en un pueblo pequeño en Dakota del Norte, aunque la joven madre no había estado muy bien desde el nacimiento de su segundo hijo.

Pero cada atardecer los vecinos se daban cuenta del amor que había en el corazón de ellos, cuando veían al esposo y padre encontrarse en la puerta con su esposa y sus dos pequeños hijos. Había risas también por la noche, y cuando el tiempo lo permitía, padre e hijos retozaban juntos en el césped trasero, mientras la madre los contemplaba con una feliz sonrisa.

Pero un día un chismoso del pueblo comenzó a difundir una historia, diciendo que el padre le estaba siendo infiel a la esposa, una historia sin fundamento alguno. Pero con el tiempo llegó a oídos de la joven esposa, y eso era más de lo que podía soportar.

La razón abandonó su trono, y aquella noche, cuando el esposo llegó al hogar, no había nadie que se encontrara con él en la puerta, ni hubo risas en la casa, no hubo un aroma saliendo de la cocina. Solo frialdad y algo que helaba de miedo su corazón.

V 2, p 237 Y abajo en el sótano encontró a los tres colgando de una viga. Enferma y desesperada, la joven madre se había quitado la vida después de dar muerte a sus dos hijos.

En los días siguientes, salió a la luz la verdad de lo que había sucedido: “La lengua de un chismoso, una historia falsa, una tragedia terrible”.

Los versos 11-12 estan estrechamente vinculados al pasaje que los precede
En uno de sus salmos, David vincula la difamacion con la falta de humildad
Ver:
Salmo 101:5 NVI
5 Al que en secreto calumnie a su prójimo, lo haré callar para siempre; al de ojos altivos y corazón soberbio no lo soportaré.
La murmuración proviene del corazón de una persona que no considera a los demás mejores que él mismo
Leamos juntos nuestro texto de estudio:
Santiago 4:11–12 RVR60
11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?
El enfais en este versiculo recae en la palabra “hermano”, que denota el estrecho vinculo de comunion que los creyentes tienen en la iglesia
Si hablas mal de tu hermano a sus espaldas, estas poniendo de lado la ley real
Ver:
Santiago 2:8 RVR60
8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
Aqui Santiago nos recuerda las famosas palabras de su hermano en el sermón del monte acerca de juzgar
Ver:
Mateo 7:1 RVR60
1 No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Por desgracia, hay mucha confusión hoy en día en los círculos evangélicos
Jesús y Santiago no prohíben hacer toda critica al hermano o a la hermana
Las Escrituras están llenas de amonestaciones para que nos impliquemos en la vida de otras personas, para alejarlas de una vida de pecado, reprenderlas, corregirlas y animarlas
Solo miren lo que Santiago escribe en el ultimo versículo de su carta
Ver:
Santiago 5:20 RVR60
20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.
Lo que Dios prohíbe es un juicio pecaminoso
El que juzga a otra persona de una manera pecaminosa esta afirmando que puede leer su corazón
Ejemplo:
Como cuando una persona dice “lo siento” y le contestan “no, no lo sientes”
Un juicio pecaminoso es pensar que uno es superior moralmente a otra persona
Juzgar asi va mas alla de criticar el pecado y hacer sentir a la persona despreciable

Interpretación:

v.11
Hermanos, no murmuréis los unos de los otros:
El termino “murmurar” puede traducirse como: calumniar, maldecir, denigrar
Murmurar es la antítesis de lo que se espera y es aceptable en una familia, cuyos miembros deben amarse, apoyarse y protegerse mutuamente
Como cristianos debemos esperar murmuraciones de los que no están en la iglesia
Ver:
1 Pedro 2:12 RVR60
12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
1 Pedro 3:16 RVR60
16 teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.
Sin embargo, la murmuración dentro de la iglesia es inaceptable, debe terminarse tajantemente
v.11
Hermanos, no murmuréis los unos de los otros:
El termino “murmuréis” es un verbo presente, imperativo
Lo cual sugiere detener una acción que ya esta en proceso
El que murmura del hermano y juzga a su hermano:
Muy entrelazado con el pecado de la murmuración esta el de ser condenatoria
El termino “juzga” / Krino, no se refiere a evaluación, sino a condenación
Su advertencia es semejante a la de nuestro Señor
Ver:
Mateo 7:1–5 RVR60
1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Como dice el Dr. MacArthur y cito:
“El primer paso para evitar el pecado de la murmuración no es mantener sellados nuestros labios, sino tener pensamientos correctos sobre los demás”
murmura de la ley y juzga a la ley:
El amor es lo que bordea la ley
Ver:
Romanos 13:8 RVR60
8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Santiago 2:8 RVR60
8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
Y la murmuración muestra falta de amor por otros, entonces la murmuración es una violación de la ley
La ley es el amor codificado, es la expresión de cómo amar a los demás
La ley es una conexión de principios sobre el amor
Ver: Observe lo que dijo Jesús
Mateo 22:37–40 RVR60
37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Como murmurar es una violación de la ley del amor, el calumniador habla en contra de la ley y desaprueba la ley, mostrando así un desinterés total por las normas divinas
Y si usted se pone por encima de la ley de Dios, advierte Santiago, usted no es hacedor de la ley, sino juez
Como dice un autor y cito:
“Lo que significa eso es que el que hace caso omiso de la ley de Dios, en realidad afirma ser superior a la ley de Dios, no estar sometido a ella ni a su autoridad”
El calumniador pone de lado la ley que Dios ha establecido y, por consiguiente, se pone en el mismo nivel de Dios
Solamente Dios tienen autoridad para abrogar una ley
pero si tu juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez:
En Santiago 1:22
Santiago 1:22 RVR60
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Somos llamados a ser hacedores, no solamente oidores
Aquí se nos llama a amar no a juzgar
PUENTE:
Al ponerse por encima de la ley, los calumniadores también tratan de ponerse por encima del solo verdadero dador de la ley, Dios mismo, observe el texto
v.12
Un solo es el dador de la ley:
Tal insensatez pone al pecador al mismo nivel que el diablo, que procuro sin éxito usurpar el trono de Dios
El deseo de usurpar el lugar de Dios ha sido la esencia de todos los pecados que se hayan cometido
El pecado procura destronar a Dios, quitarlo como supremo dador de la ley, y gobernador en su lugar
La palabra “uno” esta ubicada primera en el texto griego para enfatizarla
La frase “dador de la ley”, solo aparece aquí en el N.T.
Se refiere a alguien que pone la ley en su lugar
Dios y solamente Dios, es el legislador y el que aplica la ley
Él dio la ley y juzgará a los hombres por su ley, solamente Él, porque conoce el corazón y los motivos de los hombres
Ver:
1º Samuel 16:7 RVR60
7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
1º Reyes 8:39 RVR60
39 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);
Proverbios 15:11 RVR60
11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová; ¡Cuánto más los corazones de los hombres!
La autoridad de este dador y juez de la ley es reafirmada por Santiago por el hecho de que solo Él puede “salvar y destruir”
que puede salvar:
Esto es a los que ponen su fe en el Señor Jesucristo
Ver:
Mateo 1:21 RVR60
21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Lucas 19:10 RVR60
10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Romanos 1:16 RVR60
16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.
El autor de Hebreos dice del Señor Jesucristo
Ver:
Hebreos 7:25 RVR60
25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Sin embargo, Dios destruirá a los que no quieren arrepentirse, observe el texto ...
y perder:
Esto es destruir, a los pecadores incontritos
Asi es como aplica su ley
Ver:
Deuteronomio 32:39 RVR60
39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
1 Corintios 1:18 RVR60
18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
El termino “perder” es “apollumi” y no se refiere a aniquilación sino a destrucción eterna en el infierno
Ver:
Mateo 10:28 RVR60
28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 25:46 RVR60
46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
2 Tesalonicenses 1:9 RVR60
9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
El pecado de la murmuración, no es un asunto trivial
Es una traiciona contra el soberano legislador y juez del universo
Y en la mayoría de veces por no decir siempre, la murmuración se genera por un concepto errado de quienes somos nosotros verdaderamente
pero tú, ¿quien eres para que juzgues a otro?:
Esta es una expresión enfática
Ver:
Romanos 14:3–4 RVR60
3 El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. 4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.
El autor no esta condenando aquí el legitimo juicio humano
En el verso 11 ha aclarado que el mal juicio consiste en hablar mal de otro
En nuestro lenguaje contemporáneo Santiago diría algo así como esto: ¿Quien te has creído para juzgar a los demás?
La respuesta que esta pregunta espera es: Tu no eres nada ni nadie frente al soberano Dios, Rey de reyes y Señor de Señores
Ver:
Romanos 12:3 RVR60
3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Juzgar a los demás es la antítesis de la humildad
Lo que condena Santiago es la murmuración que es mas que hablar de otro, es hacerlo con rabia, celos, cizaña
Como dijo un autor y cito:
“Cuando dejamos que Satanás entre en nuestro corazón contra un hermano, permitimos que nos suceda lo de Judas que entrego al Señor”
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