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El libro de Jonás.

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Introducción:

Contexto:

Antes de poder avanzar en nuestro estudio de este libro quiero compartirles algunos datos importantes:
Jonas fue hijo de Amitai.
Profetizó en el tiempo de Jeroboam 2, rey de Israel.
Este libro nos muestra a un Dios misericordioso, que tubo misericordia de Jonas, y luego de Nínive cuando se arrepintieron.
El mismo Señor Jesucristo menciona el libro de Jonas. Cuando los judíos le piden señal él les responde que no habrá mas señal que la de Jonas, es decir que en tres días resucitaría.

Desarrollo:

Resumen de la historia de Jonás:

Ya que no disponemos del tiempo necesario para poder leer toda la profecía de Jonás, les presento, a continuación, un resumen de este libro que dice de la siguiente manera:
Jehová habla a Jonas, y le ordena ir a Nínive.
Jonas intenta huir de la presencia de Jehová.
Jonas al desobedecer se encuentra con una fuerte tempestad al estar dirigiéndose en una barca a Tarsis.
Jonas declara a la tripulación asustada, que el es siervo del Dios de los cielos.
Jonas da respuesta para que la tempestad se calme, al decir que tienen que lanzarle de la nave.
Un gran pez se traga a Jonas.
Jonas ora profundamente a Jehova Dios.
Jehová tiene misericordia de Jonas y manda que el pez lo vomite.
Jehová habla por segunda vez a Jonas que vaya a Nínive a profetizar su destrucción.
Los habitantes de Nínive creen la profecía y se arrepienten,
Dios mira el arrepentimiento de Nínive y detiene su castigo
Jonas se enoja tanto, porque no se cumplió la profecía, que pidió le sea quitada su vida.
Jehová le muestra a Jonas porque tuvo misericordia de ese pueblo al darle y quitarle algo que el no hizo.
Toda la Escritura tiene un doble propósito: 1. Revelarnos a Dios y 2. Revelar el corazón del hombre. Lo mismo vemos en este libro. Aprenderemos algunas verdades acerca de Dios y acerca de Jonás, quien es un reflejo de todos nosotros.

Verdades:

1. Jehová Dios quería mostrarles a las habitantes de Nínive que es un Dios justo y de ninguna forma deja pasar el pecado.
Dice la Palabra de Dios:
Jonás 1:2 RVR60
2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.
La maldad de esta ciudad debe haber llegado a su colmo. Esta expresión “ha subido su maldad delante de mí” se puede ver, de manera semejante en otras partes de la Escritura, por ejemplo con relación a Sodoma:
Génesis 18:20–21 RVR60
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
La Palabra nos nuestra que la maldad es como que se acumula y sube, sube, hasta que están grande y llega como testigo en contra de los hombres delante de Dios.
No sabemos exactamente qué tipos de pecados se cometían en Nínive pero esto nos debe llamar la atención de que Dios, aunque tiene mucha paciencia para con los hombres el no soportará el pecado para siempre. El es un Dios justo y hará venir su juicio.
2. Pero también cuando ellos se arrepienten con un corazón sincero les muestra su misericordia.
Por otra parte, aunque Dios es justo él también es misericordioso. La historia nos cuenta que el pueblo de Nínive oyó las palabras del profeta:
Jonás 3:5–9 RVR60
5 Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. 6 Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. 7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; 8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. 9 ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
Esto es realmente impactante, la Biblia resalta que “los habitantes de Nínive creyeron en Dios y proclamaron ayuno”(v.5). Ellos recibieron la Palabra de Dios.
Esto es una obra del Señor. Y por este arrepentimiento la Palabra nos dice:
Jonás 3:10 RVR60
10 Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Dios sabe que somos pecadores, conoce nuestra debilidad, pero quiere que nos arrepintamos. Por eso envió a su Hijo, para salvarnos si nos arrepentimos.
3. Y un tercer punto, Dios pudo haber destruido Nínive sin dar avisos, aparte que no pertenecían al linaje de Israel, pero aún así envía un Profeta , a pregonar arrepentimiento, esto nos demuestra el amor de Dios por su creación .
El profeta Jonás fue enviado a predicar a Nínive:
Jonás 3:3–4 RVR60
3 Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino. 4 Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.
Aquí vemos la misericordia de Dios en avisarles. Esto no fue el caso de Sodoma y Gomorra, a estas ciudades Dios no envió un mensaje de advertencia, simplemente Dios sacó a Lot y su familia y destruyó las ciudades.
Esto es algo que debemos valorar. Una de las más grandes muestras de misericordia de Dios para con nosotros es que ahora, en este mismo momento Dios nos está dando su Palabra. Hay personas que nunca oirán la Palabra de Dios. Por eso debemos recibir la Palabra, creerla, obedecerla y amarla.
4. En cuanto a Jonás aprendemos su desobediencia al no querer ir a entregar la profecía. A pesar que el era profeta, no tenía amor por el prójimo.
El apóstol Pablo dice en 1 Corintios 13: 2 “si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.”
Jonás no tenía un verdadero amor por las personas de Nínive. El quizá estaba enojado por la maldad de ellos y no quería que Dios los perdonara. Esta actitud de Jonás iba en contra de lo que Dios había hecho por él. Dios había salvado a Israel a pesar de la idolatría en que vivían en Egipto. Jonás no quería que Dios diera a los ninivitas lo que Dios sí le dio a Israel.
Ese es el problema con nosotros también. No tratamos a los demás como Dios nos ha tratado a nosotros.
Dios trata con Jonás como un Padre que tiene que lidiar con un hijo desobediente. Dios es paciente con Jonás explicándole porqué no destruyó Nínive.

Conclusión:

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